Jesús García Aíz

  • SER SIGNO PARA ABRIR CAUCES DE DIÁLOGO CON EL MUNDO

    Uno de los cambios que nos permitiría revivificar la vida cristiana surge a partir de la recuperación de las comunidades parroquiales como estructura básica del gran tejido de la Iglesia. Comunidades formadas por cristianos adultos que se articulan y relacionan en régimen de fraternidad, que, en muchas ocasiones, desarrollan su vida en una situación de diáspora, de minoría, en contextos sociales de indiferencia e incluso de persecución por el enrarecimiento de la sociedad de hoy (y de siempre). Son comunidades llamadas a ser significativas por su estilo de vida, por la forma de relacionarse sus miembros entre sí y por su servicialidad hacia aquellos que necesitan su ayuda. Comunidades que, precisamente por su vocación de significatividad, no pueden convertirse en guetos, sino que necesitan estar abiertas al mundo para ser luz (cf. Mt 5, 14-16). Unas comunidades que, a partir…

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  • A TODOS NOS SACARON DE DETRÁS DEL REBAÑO

    Esta experiencia de Dios, de la que venimos reflexionando, vivida personal y eclesialmente, trae como consecuencia una renovación eclesial impulsada por el Espíritu y que ya fue recogida por la asamblea conciliar en la constitución Lumen gentium, según la cual todos somos invitados a tomar conciencia de nuestra dignidad bautismal, que nos hace miembros activos del pueblo de Dios. Pero no es suficiente que esta invitación se encuentre bellamente recogida en los textos oficiales de la Iglesia, sino que es necesario y urgente que la asumamos en la práctica en cada uno de los niveles eclesiales. Es necesaria y urgente la puesta en práctica de una eclesiología de comunión en la que se recupere la misión de la jerarquía como un servicio pastoral (diakonia/ministerium) y no como un poder (exousia/potestas), que potencie la comunión y genere cauces de participación de…

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  • PROFUNDIZAR LA EXPERIENCIA DE DIOS

    Ante el análisis que fuimos realizando de nuestro tiempo eclesial, interrumpido por este receso veraniego, el punto de partida no puede ser otro que la reconstrucción de la vida cristiana en toda su profundidad y radicalidad. Así lo han propuesto hasta la saciedad los grandes profetas, teólogos y místicos del pasado siglo XX (entre otros: D. Bonhoeffer, Juan XXIII, Teresa de Calcuta, K. Rahner, E. Stein). Un desarrollo sobre este proceder y de cómo llevarlo a cabo lo podemos encontrar a lo largo de nuestra experiencia cristiana de Dios. Una experiencia de Dios que parte de lo más íntimo de cada uno de nosotros, desde nuestra propia humanidad, cuando esta es vivida con profundidad y hondura, y que se manifiesta en forma de deseo. Deseo de plenitud, de realización, de eternidad, de amor… Un deseo, una sed, que nada ni…

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  • ANALIZANDO NUESTRO TIEMPO ECLESIAL (VI)

    Personalmente, considero que el camino que nos propone el pontificado actual es el de una renovación profunda, que vaya hasta las entrañas del cristianismo, desde las que sacar fuerzas para afrontar un tiempo nuevo, conscientes de que se agota una forma de vivir el cristianismo y de articularse la Iglesia que ha perdurado durante siglos, pero también de que esto supone necesariamente un nuevo proceso de inculturación del cristianismo, porque su novedad sigue teniendo vigencia para el hombre y la sociedad de hoy. Creo que también se nos invita a reconocer que en lo que está naciendo entre nosotros existen signos de la presencia del Espíritu y de su voluntad en el quehacer de la historia. Creo que esto nos obliga a discernir qué existe de su presencia en cada momento y en cada situación, qué hay de evangélico y…

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  • ANALIZANDO NUESTRO TIEMPO ECLESIAL (V)

    Dadas las reflexiones (miradas) anteriores, nos encontramos, pues, enfrentados a un futuro incierto, del que no sabemos cuál será su desenlace en las próximas décadas. Mientras, no deja de ser curioso cómo algunos profetizan la desaparición del cristianismo en Europa, otros hablan de su emigración a otros continentes, y otros, los más radicales, consideran ya su desaparición definitiva, como ocurrió con otras religiones del pasado, en cuyo caso seríamos «los últimos de Filipinas», a los que se nos pide saber morir con dignidad y haciendo el menor ruido posible. Y para evitar esta situación límite, algunos, en un empeño desesperado por mantener el cristianismo y la acción de la Iglesia a toda costa, optan, bien por un proceso restauracionista conservador, o bien por una adaptación del cristianismo de forma acrítica a las modas y a los «valores líquidos» de la…

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  • ANALIZANDO NUESTRO TIEMPO ECLESIAL (IV)

    Ante la fractura cultural y la pérdida de plausibilidad de la fe que tristemente observamos en la sociedad, el hecho es que, a pesar de nuestros intentos de acercamiento, muchas personas siguen considerando que el cristianismo y su mensaje, y en concreto la Iglesia católica, forman parte de un pasado obsoleto y oscuro del que lo mejor que deberíamos hacer es olvidarnos. Así lo manifestó una de las respuestas a la encuesta efectuada a los jóvenes con motivo del pasado Sínodo de la Juventud. ¡Y si esto dice uno de los que responden a la encuesta, qué no dirán los que pasan totalmente de consultas como esta! En efecto, el catolicismo ha sido expulsado de la cultura española, ha sido “exculturado” porque ha “perdido vigencia cultural” (llega incluso a afirmar el filósofo francés M. Gauchet) ya que no tiene apenas…

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  • ANALIZANDO NUESTRO TIEMPO ECLESIAL (III)

    Antes de dar respuesta a esta problemática que venimos reflexionando, y con el fin de hacerlo de una forma más adecuada, deberemos analizar sus causas más profunda. Dos son las fuentes de las que proceden estos cambios. Una, los cambios sociales a los que nos hemos referido ya con anterioridad, que debernos considerar como lugares teológicos desde donde Dios nos habla, “signos de la época”, como dice Gaudium et spes (cf. GS 4), y otra, la fuerza y la frescura misma que brotan del Evangelio cuando no le ponemos bozal. En efecto, el Espíritu, que, como un fuerte viento, todo lo renueva, aventando la paja y separándola del grano (cf. Mt 3, 12). El Evangelio, que, como el arcón del que habla el evangelista Mateo, nos permite conservar lo mejor de nuestra tradición atesorada durante siglos, pero al mismo tiempo…

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  • ANALIZANDO NUESTRO TIEMPO ECLESIAL (II)

    Otro aspecto que manifiesta un cambio profundo en nuestra sociedad, y que afecta de lleno a los cristianos, es la disminución de la práctica sacramental, que va mucho más allá y es más profunda que la caída de la práctica dominical. Los datos sobre los sacramentos de la iniciación cristiana nos permiten reconocer que la dificultad de relevo no se da únicamente en los efectivos del clero, sino también en el pueblo cristiano. La comparación entre los nacimientos y los bautismos de niños nos permite tomar conciencia de ello. Y eso que aún son muchos los niños que se bautizan por contentar a sus abuelos y no, tristemente, por la fe de sus padres. Algo semejante arroja la comparación entre los datos de escolarización y las primeras comuniones. Pero, sin duda, el sacramento que se encuentra más tocado, y en…

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  • ANALIZANDO NUESTRO TIEMPO ECLESIAL (I)

    Durante las próximas semanas vamos a ir profundizando en las causas y en los caminos necesarios de respuesta al reto del momento presente en la Iglesia. Y este baño de análisis de la realidad, nos ayudará a evitar la tentación de quitar importancia al momento que estamos viviendo y de conformarnos con ir solamente parcheando a la espera de tiempos mejores. Resulta clamoroso, que en los diferentes mentideros y conversaciones sobre la situación por la que atraviesan la mayoría de las diócesis, congregaciones y parroquias, es frecuente que afloren algunas preocupaciones recurrentes, como la falta y el envejecimiento del clero, la disminución de la práctica sacramental, la ausencia de jóvenes, la falta de relevo generacional… Estas preocupaciones prácticas son signo de un malestar de fondo que proviene de la asunción de que los católicos españoles, igual que en otros países…

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  • UNA INCLUYENTE EDUCACIÓN INTEGRAL

    La enseñanza de la religión en la escuela se basa, por una parte, en el derecho de los padres a la formación religiosa y moral de sus hijos según sus convicciones y, por otra, en la contribución que esta enseñanza proporciona al pleno desarrollo de la personalidad del alumno, finalidad que la Constitución Española asigna a la educación escolar. A esta finalidad responde la enseñanza religiosa con la oferta de la dimensión religiosa y trascendente para la formación integral del alumno, como un área más dentro del sistema educativo y mediante el diálogo de la fe con la cultura. Así, una enseñanza que se diga integral y que desconozca o que ponga al margen la dimensión moral y religiosa de la persona sería un obstáculo para una educación completa del alumnado. En la actualidad se está perdiendo esta visión. Se…

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