El campamento urbano de Puebla de Vícar concluyó reforzando la convivencia entre niños de distintas culturas

La parroquia de Puebla de Vícar puso el broche final a una nueva edición de su campamento urbano infantil, una iniciativa organizada por las Hermanas Carmelitas de Vedruna que, un verano más, convirtió las instalaciones parroquiales en un espacio de convivencia, aprendizaje y diversión para decenas de niños.
Durante varios días, los participantes disfrutaron de actividades deportivas, juegos de agua, aventuras, cuentacuentos y una fiesta de clausura, en una propuesta que buscó, además del entretenimiento, educar en valores como el respeto, la solidaridad y la amistad.
Uno de los aspectos más destacados del campamento fue, una vez más, la convivencia entre niños de la parroquia y menores procedentes de familias de la comunidad musulmana de la localidad. Esta realidad hizo posible un auténtico encuentro entre culturas, favoreciendo la integración y el conocimiento mutuo desde la sencillez del juego y la convivencia cotidiana.
Con esta nueva edición, la comunidad parroquial volvió a mostrar cómo una actividad de verano puede convertirse también en una valiosa experiencia educativa y pastoral, sembrando entre los más pequeños valores que ayudan a construir una sociedad más fraterna y abierta al encuentro con el otro.






