Historia de la Diócesis
Historia
Nuestra Iglesia es de las primeras establecidas en España. Hunde sus raíces en el tiempo apostólico. Siguiendo la tradición que nace en el siglo VIII celebramos como fundador a San Indalecio, uno de los siete Varones apostólicos que fueron ordenados en Roma por San Pedro. Su sepulcro fue guardado hasta el 1085 por los cristianos. Su cuerpo con el de su discípulo Santiago fue trasladado al monasterio de San Juan de la Peña en la diócesis de Jaca.
La diócesis de Almería tiene su origen en la primitiva Urci que se mantuvo hasta el siglo X. Fue una cristiandad que por el tráfico marítimo del Portus Magnus mantuvo relación frecuente con Roma. Esta etapa paleocristiana fue floreciente como lo muestran las estatuas del Buen Pastor encontradas en el pago de Quiciliana, en la zona urcitana. A mediados del siglo III ocupaba la sede episcopal el Obispo Cantonio, que muy anciano, con los presbíteros Jenaro de Urci y Emérito de Baria, asistió al Concilio de Elvira el año 300.
Fue muy importante la época bizantina que comenzó con el desembarco de Patricio Liberio el 554 y duró hasta el año 630. Antes se había celebrado en el año 589 el Concilio III de Toledo en el que tuvo lugar la conversión de Recaredo; por ello en nuestra unión a los visigodos éstos eran ya católicos. En estos tiempos continuaban las divisiones de las diócesis romanas, si bien esta diócesis se agrupó con otras seis iglesias que tenían por cabecera a Lorca.
A la llegada de los musulmanes, nuestra Iglesia de Urci se mantuvo independiente del Califato de Córdoba, etapa gloriosa la de los años 884 al 922 en que la República Marinera de Pechina (Urci) organizada por nuestros mozárabes, mantiene el dominio en el Mediterráneo con consulados importantes en el norte de África, Sicilia y Grecia. La puerta principal de Pechina estaba presidida por la Iglesia de Santa María. De esta época tenemos constancia del Obispo Yat qûb ben Murhâm muy respetado por el Califa. Muchos fueron los obispos bizantinos y mozárabes asistentes al concilio de Toledo.
La creación de la ciudad de Almería de manos del mozárabe Muhammad ben Rumahis no destruyó la cristiandad. Continuó la imagen de Santa María presidiendo la entrada a la Almedina, atendida por el Obispo de Pechina. ¿Cuándo se comienza a hablar del Obispo de Almería? Es difícil precisar. En la reconquista de Alfonso VII el emperador consagra en Almería como Obispo benedictino a Domingo. Esta situación dura de 1147 a 1157. Domingo muere mártir con la invasión de los Almohades. Pero aún en esta época y después se habla de Urci. A partir del siglo XIII hay intentos de reconquista para restaurar la diócesis «almeriense». Roma nombrará obispos titulares siempre.
Los Reyes Católicos, doña Isabel y don Fernando, entran en nuestra ciudad el 22 de diciembre de 1489. El 21 de mayo de 1492 el Cardenal Mendoza restaura la diócesis de Almería después de muchos intentos anteriores. Desde entonces la sucesión episcopal que comenzó con don Juan de Ortega ha sido constante con dos dolorosos periodos de vacantes más largas, motivadas por las persecuciones. Como aparece en el listado de nuestros obispos, Almería gozó de grandes pastores que además de construir la Catedral y crear el seminario, desarrollaron una gran labor cultural y caritativa, siendo múltiples los edificios que dan testimonio de su labor pastoral.
La actual diócesis de Almería sufragánea de la archidiócesis de Granada, abarca todo el territorio del mismo nombre desde el concordato firmado entre la Santa Sede y el Estado español en 1953. En este año y posteriormente en 1957, se anexiona el territorio de las dos diócesis romanas de Virgi (Berja-Adra) con San Tesifón y Abula (Abla) con San Segundo, territorios que hasta entonces pertenecieron a las diócesis de Granada, Guadix y Cartagena.
Periodos
La Historia de la Diócesis de Almería se divide en dos periodos perfectamente definidos: el primero abarca los quince primeros siglos de nuestro calendario y el segundo los cinco últimos.
Primer periodo
La creación de la Diócesis en el siglo I por San Indalecio en la ciudad de Urci, situada en los alrededores de Pechina se basa en la tradición de los Varones Apostólicos; de ellos hay testimonios escritos en los siglos VII-VIII-IX, aunque los más optimistas conducen hasta finales del s. VI. Estas fuentes escritas son de distinta procedencia, lo cual suponen una fuente común anterior; el origen apostólico de la diócesis pudo ser mantenido por tradición oral.
En esta primera época las noticias ciertas alternan con otras que son fantasías de los falsos cronicones del Medievo y del siglo XVII.
Segundo periodo
Este segundo periodo, por el contrario, está abundantemente documentado. Por ser el que ha configurado a la actual Iglesia local se indican las diversas etapas del proceso.
Siglo XV: Creación de la Diócesis
Una vez que los Reyes Católicos se hicieron cargo de Almería, el 21 de mayo de 1.492, D. Pedro de Mendoza, Cardenal Arzobispo de Toledo, erige la Catedral de Almería; en estos mismos años se fundan también los conventos de S. Francisco y Santo Domingo; con estas instituciones estaba garantizada la atención religiosa para la exigua población cristiana de la Ciudad.
Siglo XVI: Presencia y rebelión de los moriscos; repoblación con cristianos viejos
Después de la sublevación de los mudéjares en el año 1.500, éstos en su mayoría prefieren el bautismo al destierro, con lo que quedan constituidos en moriscos o cristianos nuevos. Fuera de la Ciudad de Almería, la mayoría de la diócesis estaba habitada por ellos; la nueva situación hace necesaria la creación de parroquias que se lleva a cabo el 26 de mayo 1.505 con la erección de oficios y beneficios en las iglesias parroquiales de la ciudad y obispado de Almería por Fray Diego de Deza, Arzobispo de Sevilla; en este tiempo se funda un convento de Trinitarios.
En 1.568 se sublevan los moriscos; seguidamente son expulsados y comienza la repoblación con cristianos viejos. De éstos informaba el obispo D. Juan García en 1.599 que eran unos tres o cuatro mil vecinos, todos pobres o casi ignorantes, que apenas poseen bienes temporales y espirituales.
Siglo XVII: Aplicación del Concilio de Trento
El primer paso lo dio el Obispo Portocarrero celebrando un Sínodo en el año 1.607; pero no llegó a publicarse por lo que no entró en vigor. Además erigió el Seminario en 1.610. En 1.635 el obispo D. Antonio González de Acevedo celebra otro Sínodo que se publica y, por tanto, entra en vigor por primera vez; estuvo vigente durante casi tres siglos, hasta 1.929 en que se celebra otro.
Siglo XVIII: Se organiza la Diócesis
El primer documento que aparece es en 1.763 organizando uno de los aspectos caritativos como es del Obispo, D. Claudio Sanz y Torres para la administración de los niños expósitos. El segundo en el tiempo va dirigido a la organización de la economía: en 1.775 D. Benito Ramón de Hermida da normas para la recolección del diezmo. Los restantes documentos de este siglo están a cargo del Obispo, D. Anselmo Rodríguez y son referentes a la organización de las parroquias: en 1.782 erige en perpetuos los curatos y vicarías y en 1.790 desmembra, erige y dota los beneficios del obispado.
Siglo XIX: Un nuevo tipo de Iglesia
La Diócesis de Almería, al igual que en el resto de España se encuentra con una revolución acelerada hacia una nueva sociedad; se pueden distinguir dos periodos en este siglo: desde 1.808 a 1.868 que son los años decisivos en que se pasa de la vieja Monarquía Absoluta a un Estado burgués, liberal en lo político y en lo económico: durante este tiempo fueron objeto de honda preocupación para los obispos almerienses los temas de la tolerancia de cultos, la libertad de prensa y enseñanza, el matrimonio civil, etc., sobre los que publicaron cartas pastorales, unas veces individualmente, otras fueron exposiciones en conjunto con los obispos de la Provincia Eclesiástica. El segundo periodo se inicia en 1.868 hasta llegar a la Restauración.
En la primera mitad del siglo se produce la sede vacante más larga de la historia, unos quince años; la desamortización, etc. En la segunda mitad proliferan las instituciones de enseñanza de la Iglesia, la ampliación del Seminario (modesta en 1.815 y muy importante en 1.851), la catequesis, la prensa católica, la publicación del Boletín Eclesiástico en 1.865 y la reedición de las Constituciones Sinodales en el mismo año, las devociones particulares, etc.
En relación al movimiento obrero surge el Círculo Católico, el Semanario Popular y la participación en la Peregrinación Obrera a Roma en 1.894.
Siglo XX: Algunas fechas significativas
1.929: Celebración del Sínodo Diocesano
1.953: Inauguración del Nuevo Seminario Diocesano
1.993: Beatificación del obispo, D. Diego Ventaja Milán
1.999: Celebración del Sínodo Diocesano
TABLA DE LOS OBISPOS DE LA DIÓCESIS URCITANA-ALMERIENSE
Un episcopologio es una lista ordenada de los obispos que han dirigido una diócesis, es decir, una comunidad o región de la Iglesia. Incluye datos como sus nombres, cuánto tiempo estuvieron en el cargo y algunos eventos importantes durante su tiempo al frente. Es como una línea del tiempo que ayuda a conocer la historia de la Iglesia en un lugar específico.
Urci – Romana
- Siglo I San Indalecio ¿?
- Santiago
- Siglo IV Cantonio en el 300
Urci – Bizantina y Visigótica
- Pedro de Abdera en el 589
- Marcelo I en el 633
- Marcelo II en el 653
- Palmacio en el 675
- Avito en el 688
Etapa Musulmana Pechina (Urci)
- Genesio en el 862
- Ya ‘qub b. Mahran en el 941
- Domingo de 1147 a 1157
Obispos Titulares de Almería
- Pedro de Almería en el 1257
- Diego o Santiago de la Fuente hasta 1434
- Pedro de Écija en 1434
- Fernando de Aguilar en 1443
- Alfonso Pernas en el 1447
- Juan de Guetaria en el 1449
- Bartolomé de Soria en el 1473
Almería desde la Restauración de los Reyes Católicos
- Juan de Ortega en el 1492
- Francisco de Sosa en el 1515
- Juan González de la Parra en el 1523
- Diego Fernández de Villalán en el 1523
- Antonio Corrionero de Babilafuente en el 1558
- Francisco Briceño en el 1571
- Diego González de la Parra en el 1572
- Juan García en el 1587
- Juan de Portocarrero en el 1603
- Antonio de Viezma y Chaves en el 1631
- Martín García Ceniceros en el 1631
- Bartolomé de Santos Risoba en el 1633
- Antonio González de Acevedo en el 1634
- José Valle de la Cerda y Albarado en el 1637
- José Argais en el 1642
- Luis de Figueroa en el 1646
- Alfonso de San Vítores y Fransarcen en el 1652
- Enrique Peralta y Cárdenas en el 1654
- Alfonso Pérez de Humanares en el 1659
- Rodrigo de Mandía y Parga en el 1663
- Francisco de Luna y Sarmiento en el 1672
- Antonio Ibarra en el 1675
- Juan Grande Santos de San Pedro en el 1681
- Andrés de la Moneda en el 1683
- Domingo Orueta y Ceciaga en el 1688
- Juan Leyva Cordobés en el 1701
- Juan de Bonilla y Vargas en el 1707
- Manuel de Santo Tomás y Mendoza en el 1708
- Jerónimo del Valle y Ledesma en el 1714
- José Pereto y Ricarte en el 1723
- José Marín Ibáñez en el 1731
- Diego Felipe Perea Magdaleno en el 1735
- Gaspar de Molina y Rocha en el 1741
- Claudio Sanz y Torres Ruiz Castañeda en el 1761
- Anselmo Rodríguez en el 1780
Almería en el tiempo de la Ilustración
- Juan Antonio de la Virgen María y Viana en el 1800 José Antonio de San Alberto (No tomó posesión)
- Francisco Javier Mier y Campillo en el 1802. Renunció en el 1815
- Antonio Pérez Minayo en el 1818
- Larga Sede Vacante hasta 1883
- Anacleto Meoro Sánchez en el 1883
- Antonio Rosales y Muñoz en el 1864
- José María Orberá y Carrión en el 1876
Almería en el siglo XX y XXI
- Santos Zárate Martínez en el 1887
- Vicente Casanova Mazol en el 1908
- Bernardo Martínez Noval en el 1922
- Beato Diego Ventaja Milán en el 1935. Mártir en 1936.
- Sede Vacante desde 1936 a 1943
- Enrique Delgado Gómez en el 1943
- Alfonso Ródenas García en el 1947
- Ángel Suquía Goicoechea en el 1966
- Manuel Casares Hervás en el 1970
- Rosendo Álvarez Gastón en el 1989
- Adolfo González Montes 2002
GEOGRAFÍA MARTIRIAL ALMERÍA 1.936-39
Para que sean realidad los deseos expresados por el Santo Padre en repetidas ocasiones, de manera especial en la Carta Apostólica «Tertio Milenio Adveniente» del día 10 de noviembre de 1994, (cap. IV, n°37.) …es preciso que las iglesias locales hagan todo lo posible por no perder el recuerdo de quienes han sufrido el martirio…
El 10.X.1993, fueron beatificados los Obispos de Almería y Guadix, Beato Diego Ventaja y Manuel Medina juntamente con los HH.EE.CC. Aurelio María, Edmidio, Amalio, José Cecilio, Evencio Ricardo, Teodomiro Joaquín, Valerio Bernardo.
El 21.V.1998 se clausuró en la Catedral de Almería el proceso diocesano de «Los Siervos de Dios, José María Álvarez Benavides y 116 compañeros».
Nueve son los grupos que integran la Causa y un total de 117 testigos de Cristo, Sacerdotes y seglares: 91 Sacerdotes del clero secular de Almería, Guadix, Granada y Toledo; 1 Franciscano, 2 Operarios Diocesanos, 1 Esclavo de D.I.; 22 seglares de los cuales dos son mujeres, una viuda colaboradora de la Parroquia de Adra, y una gitana canastera de Tíjola.
La persecución religiosa en Almería dio una ubérrima cosecha de Mártires. No fue posible hacer proceso de todos. Por diversas causas han quedado muchos que no se han incluido en el proceso son «militi ignoti» de la gran causa de Dios.
Se ha confeccionado una Lista con los nombres de los incluidos en la causa Siervo de Dios José María Álvarez Benavides de La Torre y 116 compañeros que se estudia en la Congregación romana y será presentada al Santo Padre que dirá la palabra definitiva. Para que su memoria y nuestro conocimiento sean más concreto en ella se expresa, lugar de nacimiento, lugar de trabajo, lugar de la muerte y fecha de la muerte.
La Lista lleva el título «Geografía Martirial – Almería 1936/39»
En la lista de mártires vemos coincidencias que enriquecen nuestro conocimiento y admiración. Es respuesta a la pregunta del Apocalipsis «¿…estos quienes son…? ¿De dónde han venido?»
Llegaron a Almería 2 de la provincia Málaga, 1 de Asturias, 1 de Baleares, l de Burgos, 1 de Castellón, 2 de la provincia de Jaén, 2 de la de Murcia, 1 de Palencia, 1 de Salamanca, otro de lejanas tierras, Chilecito R. Argentina. En España nacieron 116 y 1 en Argentina.
Son 95 sacerdotes: Almería 64, de Granada 15, de Guadix 7, de Toledo 2. De Órdenes Religiosas: Franciscanos 1, Operarios Diocesanos 2, y Esclavos de la Divina Infantita 1.
Seglares: de la Adoración nocturna, Acción Católica y otras Asociaciones Apostólicas 22, de los cuales 2 son mujeres, viuda una y casada gitana otra. Especialmente llama la atención la afinidad de fe y sangre. Entre ellos encontramos tres parejas de hermanos sacerdotes: Alfredo y José Almunia López; José y Antonio Fuentes Ballesteros; Francisco y José Romero Ortega. El Magistral Francisco Roda Rodríguez y dos sobrinos, Francisco y Pascual Roda Díaz. Un padre, Rafael Calatrava Ros con su hijo Jaime Calatrava Romero. Un ingeniero, Andrés y su hermano José Cassinello Barroeta, Adoradores Nocturnos.
Luis Quintas Duran, sacrificado en las Adoratrices (4.VIII.36) y su hermano José que muere en Turón en la misma fosa con Francisco Salinas Sánchez al terminar de cavar la sepultura él (22.V.38).
Grupos numerosos:
- Barranco de los Chismes con los Beatos Obispos de Almería y Guadix, 10 sacerdotes de Almería, Granada y Guadix.
- Pozo de Cantavieja 11 Sacerdotes, 6 Seglares con 2 HH. de las EE. CC. Ya beatificados y 3 Dominicos.
- Pozo de la Lagarta 24 Sacerdotes, 2 Jesuitas, 2 Dominicos y 3 HH.EE.CC., ya beatificados.
Cementerios de Almería, Berja y… 8, 4 y 2 Sacerdotes. - El Ingenio, El Arcipreste de la Catedral y Maestro de Ceremonia el día de la Inmaculada de 1.936.
- En diversos lugares carreteras, ramblas…, al ser trasladados a la Capital eran martirizados en el camino donde los dejaban a medio sepultar. Hoy apenas quedan cruces que los recuerden, la mayor parte fueron desmochadas para que el olvido borrara su memoria.
- Y en Turón de la Alpujarra el número no se puede cifrar, fue un verdadero campo de exterminio, anterior a los campos de Alemania y Polonia. El 3 de mayo de 1.938 salía la primera expedic1ón con doce camiones de presos, al frente el teniente jefe Maximiliano Céspedes, llevaba la lista encabezada con el calificativo «fascistas peligrosísimos», que el gobernador Cañas Espinosa enviaba al jefe militar de Berja Sr. Galán, acompañaba una nota que decía: «Ahí te mando 300 fascistas; cuando se te acaben te mandaré más».
Allí queda el recuerdo que las víctimas llamaban «Cuesta de la Amargura», y hoy llaman «de los Mártires». Todavía quedan algunas cruces, otras desaparecieron o no llegaron a plantarse.