La Mirada de la Fe

  • LEJOS DE CASA

    Cuando a mis tiernos 17 años tuve qué decidir qué estudiar, no puse en la balanza las salidas profesionales, ni la vocación a la que estaba llamado, ni cuál era la mejor universidad. El único argumento (que nunca dije a mis padres) fue: “LO MÁS LEJOS DE CASA”. Al final, me incliné por estudiar periodismo porque para poder hacerlo (en aquellos tiempos de Maricastaña) había que irse a Madrid. Supongo que es algo propio de la rebeldía de la juventud, pero yo tenía claro que tenía que ponerme en búsqueda de la AUTENTICIDAD. ¿Qué es mejor?: ¿Seguir lo mandado, hacer lo esperado, caer bien, ser “buen chico” o arriesgarnos a ser nosotros mismos, a buscar nuestro propia singularidad, nuestro lugar en el mundo? Yo, sin duda, opté por el riesgo. Y hoy os propongo algunos hitos importantes para transitar por…

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  • LA VENDEDORA DE MANZANAS

    Una vieja historia cuenta que una vendedora de manzanas acudía cada mañana al mercado a vender su mercancía. Pero, pasadas las horas, apenas lograba vender algún kilo. El paso del tiempo hizo que la mujer se fuera desanimando. Una mañana se acercó un joven a su puesto. Al verla triste y desanimada le preguntó qué le pasaba. “Ya ves –respondió la mujer– cada mañana acudo a este mercado a vender mis manzanas, pero cuando la tarde cae apenas he logrado vender algún kilo”. De repente y sin que nadie se lo pidiera el joven comenzó a gritar: “Compren, compren las mejores manzanas de la huerta. Recién recogidas para llevarlas a su mesa… compren”. Al sonido de los gritos muchas personas compraban a toda prisa algunos kilos de manzanas. Al cabo de pocas horas, la mujer había vendido toda su mercancía.…

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  • EL PUNTO MÁS BAJO

    Uno de los valores que más se estiman en nuestra sociedad contemporánea es la CERCANÍA. Admiramos a los políticos cercanos, a los famosos que se paran a saludar y se hacen un selfie contigo, al cantante que saluda a sus fans y les da besos. Y es fácil de entender. ¿Prefieres a un médico que te atienda personalizadamente o al que va erguido y rápido a ver al siguiente paciente?¿El abogado o funcionario que te explica con palabras sencillas una compleja situación legal o al que se expresa con palabras ininteligibles para un ciudadano medio?¿Un sacerdote u obispo estirado y “príncipe” que no saluda por la calle o uno cercano que bese a los niños y se pare con la señora del barrio a preguntar cómo anda de la ciática? Creo saber la respuesta. Estamos en la era de la…

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  • PRIMERAS IMPRESIONES

    Inevitablemente, somos de primeras impresiones. Aunque repitamos (así sin mucha convicción) que no hay que fiarse de ellas, todos estamos seguros de que tenemos la intuición y el buen ojo para “calar” a la gente. Estudios científicos afirman que apenas en 2 segundos nuestro cerebro crea el 50% de la imagen y el resto en los 4 minutos siguientes. Esa primera impresión condiciona mucho lo que pensamos sobre las personas que conocemos por primera vez. Luego solo nos quedará confirmarla. Para hacernos esa imagen sobre la persona es crucial el lenguaje no verbal, nuestro aspecto físico, el cómo vestimos, la mirada… Tendremos que cuidar y ser conscientes de lo que estamos contando así a primera vista. Os lo habéis preguntado alguna vez: ¿Qué imagen proyecto a los demás? ¿Qué piensan de mí en el primer instante? Será un ejercicio importante…

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  • YO ESTOY MUY CAPACITADO PARA NO HACER NADA

    “Yo estoy muy capacitado para no hacer nada. No soy de esas personas que dicen que necesitan estar ocupadas para realizarse”, afirmaba hace unos años el genial actor Fernando Fernán Gómez. Y me pareció, en cierta manera, revolucionario. Sacar el máximo rendimiento a cada día, no desaprovechar ningún minuto porque solo se vive una vez y hay que exprimir la vida hasta el final, es el discurso dominante de esta sociedad caracterizada por la “dictadura del hacer”. ¿Qué somos? ¿Lo que hacemos? ¿Lo que se ve? Es cierto que el trabajo, el cuidado, el servicio, la entrega a los demás realiza y aporta, pero también somos “valiosos” cuando estamos en la retaguardia, cuando rezamos, cuando callamos, cuando nos aburrimos. Una abuela que va a recoger todos los días al nieto al colegio es tan valiosa como aquella que los tiene…

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  • BREVE MANUAL PARA INDECISOS

    Cuánto nos cuesta decidir a los indecisos. Si ya es difícil elegir entre una camisa y otra, imagínate para cosas importantes. Pero no queda más remedio. La vida está llena de decisiones que marcarán nuestro destino, y mucho me temo que también nuestra felicidad. ¿Me caso con este?¿Me voy del pueblo a vivir a la ciudad?¿Me comprometo con esta causa?¿Me separo?¿Me quedo a cuidar de mi madre o sigo viviendo mi vida? En el artículo de hoy, me atrevo a darte algunos consejos. Eso sí, la decisión final es tuya. El primer consejo es sigue tu instinto, no las convenciones sociales. No siempre hacer caso al qué dirán, a lo que está mandado es lo correcto. San Ignacio hablaba de unas mociones, es decir, una sensación interior que uno experimenta cuando tiene delante dos opciones. Una te producirá tristeza, desazón,…

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  • QUE LE DIRÍA A MI YO CON 18 AÑOS

    Hoy os propongo un reto. Escribir qué le diríamos a nuestro yo con 18 años. Será un ejercicio útil para saber cómo hemos evolucionado, cómo hemos crecido personal y espiritualmente. Sin nostalgias, sin arrepentimientos, simplemente decirle lo que has ido aprendiendo en el camino de la vida. Cada uno tendrá que hacer su carta personal e intransferible. Yo voy con la mía: “Libérate de la imagen y la opinión de los demás”. Si, Ramón. Has gastado demasiadas energías en contentar a los demás, en ser un “chico bueno”, en hacer lo que esperaban de ti. Sé tu mismo, busca lo más auténtico que hay en tí. Si hablan, allá ellos. “Vas a ser capaz”. Sé que es fácil decirlo a toro pasado. Pero vas a conseguir muchas de tus metas y superar muchos retos. Vales mucho. Confía en tus posibilidades.…

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  • CUMPLEAÑOS SIN TARTA

    Nunca tuve tarta en mi cumpleaños. Eran otros tiempos, mi madre trabajaba en una tienda y no estaba para malgastar toda la tarde haciéndome una tarta (y menos comprarla, que para eso fundó Esparta). En mi caso tampoco regalo, porque tuve el cruel destino de nacer en la víspera de los Reyes, y con un regalo ya había para las dos celebraciones. Y, a pesar de todo, cumplía años. Y estaba deseando que llegara ese día para que me felicitaran mis padres y amigos. Y ya está. Lo importante lo tenía (el amor de mis padres y la amistad), lo accesorio (la tarta y el regalo) no eran imprescindibles. Imagínate un adviento sin corona, una navidad sin luces ni villancicos, una semana santa sin pasos en las calles (me matan hoy los cofrades), un verano sin playa, una fiesta sin…

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  • MURMURAR

    Todos murmuramos. A veces, de temas livianos: “Mira qué zapatos más feos lleva la fulana”, otras, de cosas más serias. Lo hemos integrado como parte de nuestra vida, procurando quitarle importancia. Y la tiene. Santo Tomás decía que murmurar era más grave que robar, porque a la persona objeto de la murmuración se le arrebata algo tan importante como su reputación, su dignidad. Y después, ¿quién podrá devolvérsela? Muchas veces, todo se inicia como un juego, como una broma. Alguien propone un tema y nos vamos “calentando”. Se produce una cierta complicidad en el grupo y empezamos a tener la sensación de que hay barra libre. Comienza la fiesta. Decía San Bernardo que la murmuración era como una lengua de víbora que de un golpe hiere a tres personas: el murmurado, el que oye y el murmurador. Y es que,…

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  • LA PALANCA

    En mi pueblo se le dice “enfaoso” a un pesado. A esa típica persona que está siempre erre que erre, machaca que machaca: “Mira que mal haces esto; no te das cuenta que así no se hacen las cosas; a ver si cambias…”. Permanentemente, señalamos a los demás lo que está mal y tiene que cambiar. Nos convertimos, de esa manera, en insistentes correctores del pariente, de la parienta, del vecino o del presidente del gobierno. Seguramente, sin ser conscientes, estamos mandando un mensaje. Si cambias (a mi manera de ver las cosas, claro), te querré. Ponemos condiciones y algunas veces hasta ultimátums: “O corriges eso que no me gusta, o ya no me junto” (como decíamos cuando éramos niños). Desgraciadamente, desde mi experiencia (y eso dicen los psicólogos), he descubierto que regañar, amenazar, dar la vara, NO CAMBIA NADA.…

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