Decretos

Decreto 33/2023 (14 de septiembre) por el que se impera en todas las parroquias de nuestra diócesis la constitución del Consejo pastoral parroquial y del Consejo parroquial de asuntos económicos según los criterios señalados y se aprueban sus nuevos Estatutos marco

El c. 536 del Código de Derecho Canónico señala que «si es oportuno, a juicio del Obispo diocesano, oído el consejo presbiteral, se constituirá en cada parroquia un consejo pastoral, que preside el párroco y en el cual los fieles, junto con aquellos que participan por su oficio en la cura pastoral de la parroquia, presten su colaboración para el fomento de la actividad pastoral. El consejo pastoral tiene voto meramente consultivo, y se rige por las normas que establezca el Obispo diocesano». A continuación, el c. 537 indica que «en toda parroquia ha de haber un consejo de asuntos económicos que se rige, además de por el derecho universal, por las normas que haya establecido el Obispo diocesano, y en el cual los fieles, elegidos según esas normas, prestan su ayuda en la administración de los bienes de la parroquia, sin perjuicio de lo que prescribe el c. 532».

En nuestra diócesis de Almería ya existen estos Consejos en algunas parroquias pero es necesario que se constituyan en todas, como así fue expresado en la consulta sinodal al pueblo de Dios que peregrina en nuestra diócesis y recoge la programación pastoral diocesana para el bienio 2023-2025, pues caminar en comunidad para evangelizar reclama la existencia de estos instrumentos fundamentales de sinodalidad en nuestras parroquias que fomenten la escucha, el diálogo y el discernimiento compartido, como pide la Iglesia en este camino sinodal que se concrete «en sus instituciones, estructuras y procedimientos, para constituir un espacio en el que la común dignidad bautismal y la corresponsabilidad en la misión no sólo se afirmen, sino que se ejerzan y practiquen» (Instrumentum laboris para la primera sesión del Sínodo de los Obispos 2023, nº 21).

            Para favorecer su existencia y alcanzar una mayor eficacia en su funcionamiento, habiendo deliberado con el Consejo presbiteral en la sesión del pasado 29 de mayo del corriente, por el presente DECRETAMOS LA CONSTITUCIÓN DEL CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL Y DEL CONSEJO PARROQUIAL DE ASUNTOS ECONÓMICOS EN TODAS LAS PARROQUIAS DE NUESTRA DIÓCESIS con los siguientes criterios pastorales para su implantación, y APROBAMOS Y PROMULGAMOS SUS NUEVOS ESTATUTOS MARCO, derogando los existentes desde 2004 y 2006 y que han estado vigentes hasta ahora.

CRITERIOS PASTORALES PARA SU IMPLANTACIÓN

  1. La constitución del Consejo pastoral parroquial y del Consejo parroquial de asuntos económicos será obligatoria en todas las parroquias con una feligresía superior a mil habitantes.
  1. En las parroquias de menor feligresía a la anteriormente señalada, se constituirá un solo Consejo parroquial que aúne en sus miembros las funciones de estos dos Consejos.
  1. En las comunidades parroquiales cercanas atendidas por un mismo párroco donde exista una parroquia con mayor feligresía y varias pequeñas que no superen el criterio señalado en el nº 1, podrá el párroco constituir un Consejo pastoral parroquial y un Consejo parroquial de asuntos económicos formados por miembros de las distintas parroquias vecinas.
  1. Cada parroquia adaptará los Estatutos marco a su realidad pastoral propia, que serán redactados por el párroco y enviados a la Cancillería del Obispado para su aprobación por parte del Obispo diocesano.
  1. Las parroquias que ya habían constituido anteriormente el Consejo pastoral parroquial y/o el Consejo parroquial de asuntos económicos adaptarán también sus Estatutos a estos nuevos Estatutos marco que serán redactados por el párroco y los enviarán de igual modo a la Cancillería del Obispado para su aprobación por parte del Obispo diocesano.
  1. En todo caso, el plazo para la constitución de los Consejos parroquiales y para la aprobación y/o renovación de sus Estatutos propios finaliza el próximo día 31 de enero de 2024.
  1. En el texto de los Estatutos marco de cada Consejo se indica en cursiva las concreciones a realizar según la realidad pastoral de cada parroquia.

Dado en Almería, a catorce de septiembre de dos mil veintitrés.

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Almería

Por su mandato,
José Juan Alarcón Ruiz
Canciller Secretario General

 

ESTATUTO MARCO PARA EL CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL – DIÓCESIS DE ALMERÍA


Título I. NATURALEZA

Artículo 1. §1. El Consejo Pastoral Parroquial de la parroquia de (indicar nombre de la parroquia) (en adelante CPP) es un organismo colegial formado por sacerdotes, diáconos, miembros de vida consagrada y sobre todo laicos, representativo de toda la comunidad parroquial, cuya misión es potenciar la comunión y la corresponsabilidad y la participación de todo el pueblo de Dios en el cumplimiento de la misión compartida de la Iglesia, dentro del ámbito parroquial.

  • 2. El CPP es el espacio de encuentro, diálogo, escucha e intercomunicación de los diversos miembros, grupos y movimientos que componen la comunidad parroquial. Presidido por el párroco, se rige por las presentes Normas dadas por el Obispo de Almería, a tenor del c. 536 §2.

Artículo 2. El CPP es un organismo:

  1. sinodal, que expresa ese caminar juntos como comunidad parroquial, facilite una mayor comunicación y coordinación entre todos los que la componen.
  2. representativo de la totalidad del Pueblo de Dios que reside en el territorio parroquial, y de todas sus actividades parroquiales, que ayuda a mantener la estabilidad y continuidad en las diversas áreas de la pastoral.
  3. permanente, ya que se constituye por un periodo amplio de tiempo para cumplir mejor sus funciones.
  4. consultivo, por su propia naturaleza, como órgano de asesoramiento del párroco, a quien corresponde el servicio de la autoridad y el gobierno de la parroquia (cf. c. 519).
  5. parroquial, su ámbito de actuación se circunscribe a la parroquia, si bien deberá coordinarse con el arciprestazgo del que forma parte y el Consejo pastoral diocesano.
  6. servidor de la comunidad y de la comunión eclesial en el ámbito parroquial y en relación con el resto de parroquias del arciprestazgo y de la diócesis de Almería.

Título II. FINALIDAD

Artículo 3. Corresponde al CPP colaborar con el párroco para el impulso de la evangelización y el fomento de la actividad pastoral en la Parroquia (cf. c. 536 §1), para que sea conforme al Evangelio. Sus fines son:

  1. Hacer efectiva la sinodalidad en la corresponsabilidad y participación de todos los fieles en las diversas tareas pastorales de la parroquia, promoviendo así el sostenimiento de la comunidad parroquial.
  2. Expresar y promover la comunión eclesial y fomentar el sentido comunitario de la parroquia, entre sacerdotes y laicos, y entre los distintos grupos, asociaciones, cofradías, nuevas realidades eclesiales e instituciones de la parroquia.
  3. Recabar las sugerencias y peticiones de toda la comunidad parroquial, con espíritu de acogida, escucha y diálogo, para estudiarlas en el Consejo, y así favorecer el crecimiento de la comunidad parroquial en las dimensiones pastorales de evangelización, formación, celebración, comunión y caridad.
  4. Analizar y estudiar la realidad pastoral de la comunidad parroquial, recoger iniciativas y ofrecer cauces para la evangelización de todos los sectores de la parroquia y para la mejor administración parroquial, teniendo en cuenta las necesidades y peticiones de los feligreses y las directrices de la Iglesia universal y diocesana, como también las dificultades y posibilidades de la acción evangelizadora en cada parroquia,
  5. Asesorar, sugerir y colaborar con el párroco en la elaboración de un sencillo plan pastoral parroquial anual, fijando sus objetivos, acciones, medios y evaluación, y del calendario anual de actividades parroquiales.
  6. Informar sobre las orientaciones pastorales y disciplinares del Obispo y de las distintas delegaciones y secretariados diocesanos y estudiar el modo de aplicarlas de hecho en la Parroquia.
  7. Coordinar la actividad pastoral propia, con las parroquias vecinas del arciprestazgo en el Consejo pastoral arciprestal y con el Consejo pastoral diocesano.
  8. Conocer la situación económica de la parroquia, a partir del trabajo que realiza el Consejo parroquial de asuntos económicos, así como de lo relacionado con los bienes patrimoniales, sobre todo, la necesidad de obras, reformas o iniciativas que afecten al templo, a las dependencias parroquiales o a los bienes muebles de la Parroquia.
  9. Informar a la comunidad parroquial de los asuntos más importantes tratados en el Consejo.
  10. Participar, en el modo señalado, en la elección de los representantes de la parroquia para el Consejo pastoral arciprestal y el Consejo pastoral diocesano.
  11. Velar por el cumplimiento de la normativa civil y canónica en lo referente a protección de datos de carácter personal y Protección de menores y personas vulnerables, teniendo en cuenta el Protocolo diocesano de prevención y actuación frente a abusos sexuales y el Código de buenas prácticas para ambientes sanos y seguros en la Iglesia.
  12. Proporcionar al Obispo diocesano a través del párroco sus informes sobre la realidad objetiva de la comunidad parroquial, con ocasión, sobre todo, de la visita pastoral.

Título III. COMPOSICIÓN

 Artículo 4. El CPP está compuesto por los sacerdotes y diáconos con oficio pastoral en la Parroquia, por diferentes laicos y miembros de vida consagrada presentes en el territorio parroquial. La mayoría de sus miembros deben ser laicos.

Artículo 5. El CPP de la parroquia de (señalar nombre) debe ser representativo de la realidad de toda la comunidad parroquial, por eso lo componen un número de (señalar el número de sus miembros, ni menor de cinco ni mayor de veinte) miembros:

  1. El Párroco que lo preside, y los demás sacerdotes y diáconos con oficio pastoral en la Parroquia, si los hubiere.
  2. Un representante de cada una de las formas de vida consagrada establecidas en la demarcación parroquial o que trabajan en ella.
  3. Uno o varios representantes de cada una de las diversas áreas pastorales de la Parroquia, como pueden ser: catequistas, equipo de cáritas parroquial, responsables de formación, pastoral familiar, pastoral de la salud, pastoral juvenil, grupo de liturgia, etc., según la realidad propia de cada parroquia (especificar áreas y número de representantes).
  4. Un representante del Consejo parroquial de asuntos económicos.
  5. Un representante de Acción Católica General y/o de cada una de las hermandades y cofradías, asociaciones de fieles o movimientos apostólicos con sede canónica en la parroquia.
  6. Un representante de los profesores de religión de los colegios públicos existentes en la demarcación parroquial.
  7. El responsable de la acción pastoral de los colegios católicos existentes en la demarcación parroquial, si los hubiere.
  8. Hasta tres miembros designados por el párroco, para completar la representatividad de la comunidad parroquial.

Artículo 6. §1. Los miembros previstos en el artículo 5 serán elegidos por sus propios grupos como representantes de los mismos, excepto los señalados en el número 8 que serán designados por el párroco directamente.

  • 2. Para ser designado o elegido hay que ser mayor de edad, tener completada la Iniciación cristiana, estar en plena comunión con la Iglesia católica (cf. c. 205), destacar por su fe, buenas costumbres y prudencia, estar vinculado a la parroquia por su implicación y participación, y tener capacidad para valorar los asuntos pastorales parroquiales, a juicio del párroco.
  • 3. Si surgieran nuevos grupos o áreas de pastoral, el pleno del Consejo estudiará el modo de que queden también representadas en este Consejo pastoral.

Artículo 7. §1. Una vez elegidos todos los miembros del CPP, deberán ser nombrados por el párroco y asumir el cargo, que se hará efectivo en la sesión constituyente del CPP, que convocará el párroco.

  • 2. Son obligaciones de los miembros del CPP asistir con puntualidad e íntegramente a todas las sesiones plenarias del Consejo; comunicar con tiempo suficiente al Presidente la imposibilidad de asistir a alguna sesión, justificando su ausencia; estudiar los asuntos del orden del día.
  • 3. El cargo de miembro del CPP se ejerce siempre de manera gratuita, e implica la debida reserva y confidencialidad sobre los asuntos tratados en el Consejo.

Título IV. ESTRUCTURA

Artículo 8. El CPP consta de Pleno y de Comisión Permanente, siendo el párroco el Presidente de ambos.

Artículo 9. §1. El Pleno está formada por todos los miembros del CPP.

  • 2. La Comisión permanente está formada por el párroco que la preside, el Secretario, el miembro representante del Consejo parroquial de asuntos económicos y otros dos miembros elegidos por el Pleno por votación secreta.

Artículo 10. Al Presidente le corresponde:

  1. Presidir personalmente el Pleno y la Comisión permanente.
  2. Convocar las sesiones del Consejo y establecer el orden del día del Pleno, de acuerdo con la Comisión Permanente.
  3. Ratificar el nombramiento del Secretario y de los miembros de la Comisión Permanente.
  4. Aprobar los acuerdos y el modo en el que se comunicarán a toda la comunidad parroquial los asuntos tratados y las conclusiones alcanzadas.

Artículo 11. Al Secretario le corresponde:

  1. Ser elegido por votación secreta de entre los miembros del Pleno del Consejo, siendo también Secretario de la Comisión Permanente
  2. Cursar las citaciones del Consejo con su correspondiente orden del día.
  3. Enviar a los miembros del Consejo las comunicaciones que se le encomienden y la documentación anexa para el estudio o trabajo de los asuntos señalados.
  4. Tomar nota de lo hablado y tratado en las reuniones y redactar las actas que se someterán a aprobación definitiva en la siguiente reunión, y que serán firmadas con el visto bueno del Presidente del Consejo.
  5. Leer las Actas en las sesiones, llevar el libro de Actas y cuidar el archivo del Consejo, que se custodiará en el archivo parroquial.

Título V. FUNCIONAMIENTO

Artículo 12. §1. El Pleno del CPP se reunirá, al menos, dos veces durante el curso pastoral. El Presidente puede convocarlo de forma extraordinaria, cuando lo juzgue oportuno, o lo pida la mitad más uno de sus miembros.

  • 2. La Comisión Permanente del CPP se reunirá cuando el párroco lo estime conveniente y sus funciones lo requieran, así como para la preparación de las correspondientes sesiones del Pleno.

Artículo 13. §1. Para que pueda celebrarse la sesión, y para la validez de las votaciones, se requiere la presencia de la mitad más uno de sus miembros en primera convocatoria, y de los asistentes en segunda convocatoria.

  • 2. Al comienzo de cada sesión y después de leer y aprobar el Acta de la sesión anterior, se revisará el cumplimiento de los acuerdos tomados en ella.
  • 3. Los miembros del Consejo están obligados a asistir a las sesiones habiendo reflexionado sobre los asuntos a tratar señalados en el orden del día, manifestar sinceramente su opinión y guardar absoluto silencio y reserva de las deliberaciones que se realicen en el Consejo, especialmente cuando se refieran a personas y situaciones de la realidad pastoral de la parroquia, obligación que el párroco debe urgir (cf. c. 127 §3).

Artículo 14. §1. El Consejo tiene carácter consultivo por su misma naturaleza y será el párroco quien decida qué temas deben someterse a la consulta y el procedimiento a seguir para la votación, así como las condiciones para su validez, según los criterios generales establecidos en la normativa canónica y especificados a continuación.

  • 2. En algunos casos el párroco, según su prudente juicio, puede hacer deliberativas las consultas a este Consejo en los asuntos que considere oportunos, haciéndolo saber previamente a los miembros del Consejo, que los aprobarán por mayoría de dos tercios de los presentes.
  • 3. Serán nulas de pleno derecho las decisiones deliberativas tomadas por el Consejo pastoral que sean contrarias a la doctrina de la Iglesia o a las normas diocesanas o las tomadas sin la presencia del párroco o en contra de él.

Artículo 15. §1. Cada miembro del Consejo tiene solamente un voto de carácter personal, si bien puede consultar previamente con el grupo al que representa el asunto a tratar en el Pleno del Consejo. El voto no podrá ser delegado.

  • 2. La votación puede hacerse con voto secreto, a no ser que el párroco decida otra cosa. Los temas sometidos por el párroco a consulta del Pleno y de la Comisión Permanente que requieran votación, serán tomados por mayoría de dos tercios de los presentes, salvo en caso de elecciones, que se requerirá la mayoría absoluta de los presentes en la primera votación y la mayoría relativa en la segunda.
  • 3. El resultado de las votaciones será tenido en cuenta por el párroco en las decisiones correspondientes, según su prudente juicio, atendiendo al conjunto de todas las circunstancias de los asuntos y de las personas implicadas.
  • 4. No obstante, el párroco debe aceptar normalmente el parecer del Consejo, sobre todo cuando sea unánime, aún cuando no esté obligado a seguirlo, de no haber en contra razones a su juicio más poderosas, (cf. c. 127 §2, 2º).

 Artículo 16. §1. El Consejo podrá constituir Comisiones de trabajo, bien de modo ordinario o para asuntos especiales.

  • 2. Los temas que requieran una especial preparación se presentarán en forma de ponencia con propuestas de acuerdos. La Comisión Permanente podrá encomendar estas ponencias u otros trabajos a miembros del Consejo o a otras personas especializadas.
  • 3. De igual modo, a las sesiones del Pleno o de la Comisión Permanente pueden ser invitadas como asesores otras personas, en cuyo caso tendrán solamente voz.

Artículo 17. Los temas tratados que tengan especial importancia o interés para la comunidad parroquial, una vez aprobados por el párroco, serán comunicados a los fieles por el medio que éste considere más idóneo.

Artículo 18. Son funciones de la Comisión Permanente:

  1. Proponer el orden del día de las sesiones del Pleno y fijar el método de trabajo a seguir en ellas.
  2. Velar por el cumplimiento y ejecución de los acuerdos tomados en el Pleno y aprobados por el párroco.
  3. Asesorar al párroco en los asuntos urgentes que no pueden esperar, dando cuenta de ello en el siguiente Pleno del CPP.
  4. Ejecutar aquellas tareas que expresamente le sean encomendadas por el Pleno con la aprobación del párroco.
  5. Elegir el representante del Consejo en el Consejo pastoral arciprestal.

 Título VI. RENOVACIÓN

 Artículo 19. La duración de los miembros del Consejo en el cargo será de cuatro años, pudiendo ser reelegidos para un segundo periodo. Al finalizar este periodo de tiempo, el párroco comunicará a la comunidad parroquial que se tiene que constituir un nuevo Consejo pastoral, fijando el día y la hora de la constitución del mismo y el plazo para que las distintas áreas de pastoral y realidades de la parroquia elijan a sus representantes.

Artículo 20. Cesarán en el cargo los miembros del Consejo:

  1. por incumplimiento de los requisitos señalados en el art. 6 §2 y en el art. 13 §3 de estos Estatutos.
  2. a petición propia con causa justificada.
  3. por falta no justificada a tres reuniones consecutivas del Consejo.
  4. al dejar de pertenecer o representar al área pastoral o realidad eclesial, hermandad o asociación a la que representaban en el CPP.

Artículo 21. Las vacantes por cese de miembros se cubrirán hasta la renovación del Consejo mediante nueva elección o designación a tenor del art. 6 de estos Estatutos, a no ser que sean miembros de la Comisión permanente, en la que serán sustituidos por otros miembros del Consejo.

 Título VII. DISOLUCIÓN

Artículo 22. §1. El CPP se disuelve transcurrido el plazo de aprobación así como por el traslado, remoción o defunción del párroco.

  • 2. El nuevo párroco puede confirmar el Consejo anterior, si lo considera oportuno, por espacio de un año, al término del cual deberá constituir un nuevo Consejo.

 

Artículo 23. El CPP puede ser disuelto por el párroco cuando graves razones pastorales lo aconsejen, habiendo obtenido el consentimiento del Obispo diocesano.

Artículo 24. En caso de posterior creación de unidades pastorales o de unificación de parroquias, se atenderá a lo señalado en el decreto que ordene dichas modificaciones pastorales y territoriales.

En (indicar localidad), a ……… de ……….. de dos mil veintitrés.

                                                                       Vº Bº

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Almería

Doy Fe,
José Juan Alarcón Ruiz
Canciller Secretario General

 

ESTATUTO MARCO PARA EL CONSEJO PARROQUIAL DE ASUNTOS ECONÓMICOS – DIÓCESIS DE ALMERÍA


Título I. NATURALEZA

Artículo 1. §1. El Consejo parroquial de asuntos económicos de la parroquia de (indicar nombre de la parroquia) (en adelante CASECON) es un organismo específico de la parroquia, //o de las parroquias (indicar si es el caso el nombre de estas parroquias) atendidas por el mismo párroco // para promover la comunión y la corresponsabilidad en lo que respecta a la colaboración de los fieles en el sostenimiento de la comunidad parroquial y la obtención y gestión de los recursos económicos de la parroquia al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.

  • 2. El CASECON por su propia naturaleza es un órgano consultivo presidido por el párroco en el que, mediante el diálogo, la escucha, la reflexión y el discernimiento, un grupo de fieles presta su ayuda al párroco en la administración de los bienes de la parroquia (cf. cc. 537 y 1280). Presidido por el párroco, se rige por el derecho canónico, la normativa civil y diocesana al respecto y las presentes Normas dadas por el Obispo de Almería, a tenor del c. 537.

Título II. FINES

Artículo 2. El CASECON, a tenor de los cc. 1281-1288, tiene los siguientes fines:

  1. Ayudar a los fieles a tomar conciencia de la necesidad del sostenimiento de la comunidad parroquial con la participación e implicación corresponsable de todos en las tareas parroquiales.
  2. Hacer posible que la economía parroquial siga los criterios de transparencia y sostenimiento.
  3. Buscar ayudas y aportaciones de recursos necesarios para la vida y misión de la Iglesia en el ámbito parroquial y diocesano.
  4. Planificar las necesidades económicas de la parroquia a corto y largo plazo, programando la obtención de los correspondientes recursos.
  5. Elaborar y ejecutar del presupuesto para el ejercicio del año siguiente.
  6. Visar las cuentas anuales de ingresos y gastos de la parroquia, así como su balance de situación y presupuesto anual para darlo a conocer a la comunidad parroquial en el primer trimestre del año, tras su envío a la Administración económica diocesana antes del día 31 de enero, a efecto de rendir cuentas al Ordinario del lugar (cf. c. 1287).
  7. Recabar el necesario asesoramiento en todos los asuntos económicos y administrativos, particularmente en materia financiera y fiscal.
  8. Ejecutar los actos de administración parroquial ordinaria, asentando ingresos y gastos en el programa informático diocesano de gestión integral GiiD.
  9. Expresar obligatoriamente su parecer en los actos de administración extraordinaria que haya de realizar la parroquia, informando sobre la conveniencia o no de enajenar, alquilar, o gravas bienes eclesiásticos de titularidad parroquial o cuya administración y gestión le estén confiados, siguiendo la tramitación de la preceptiva presentación y autorización del Consejo diocesano de asuntos económicos, según lo establecido en la normativa diocesana.
  10. Conocer y proponer las obras a realizar en la parroquia, solicitando el permiso correspondiente a la Comisión diocesana de obras.
  11. Cooperar en la vigilancia de que los bienes parroquiales no sufran daño alguno y su propiedad se asegure por los modos civilmente válidos, cuidando de que obtenga oportunamente las rentas de los bienes negociados si los hubiere y del pago del interés debido por préstamos y de la devolución del capital prestado a su tiempo si los hubiere (cf. c. 1284 §2, 1-5).
  12. Realizar, revisar, actualizar y custodiar el inventario de todos los bienes parroquiales, tanto muebles como inmuebles rústicos o urbanos, en colaboración con la Administración diocesana.
  13. Declarar anualmente ante la Administración diocesana los donativos que se hubieran recibido en el año anterior, para su presentación ante la Hacienda pública.
  14. Garantizar que la parroquia colabora con la diócesis y la Iglesia universal en sus respectivas necesidades, a través de las distintas colectas imperadas y del Fondo común diocesano, el Fondo de sustentación del clero y la aportación a la nómina del sacerdote.

Artículo 3. §1. Son inválidos los actos de administración realizados por el CASECON que sobrepasen los límites establecidos por el derecho universal, la normativa de la Conferencia Episcopal Española y la del Obispo diocesano, o que no cuenten con la aprobación del Ordinario diocesano (cf. c. 1281).

  • 2. Los actos de administración extraordinaria de los bienes parroquiales han de contar con la obligada licencia por escrito del Obispo diocesano. A tenor de los cc. 1277, 1281 y 1292-1295, son inválidos los actos de administración extraordinaria que no reúnen las necesarias licencias establecidas por el derecho y que requieran la aprobación del Obispo diocesano y el consentimiento del Colegio de Consultores y del Consejo diocesano de asuntos económicos.
  • 3. Según normativa diocesana (cf. Decr. 27/2023, arts. 4-7), son actos de administración extraordinaria todos aquellos que excedan un importe total de seis mil euros, para lo que necesitan licencia escrita del Ordinario diocesano, aplicable a los siguientes asuntos:
  1. Cualquier obra de reforma o reparación en el templo, casa parroquial u otras dependencias de la parroquia y que afecte a su estructura o a elementos de valor histórico o artístico.
  2. El alquiler, arrendamiento o cesión de bienes a terceros.
  3. Cualquier enajenación que disminuya el patrimonio estable.
  4. Las donaciones que superen la cantidad establecida por la normativa vigente según derecho.
  5. La contratación estable del personal auxiliar que se necesite.
  6. La incoación de un litigio en nombre de la persona jurídica o la contestación a una demanda en el fuero civil.
  7. Las compras o adquisiciones de terrenos, edificios o locales, sin especificar la cuantía o el límite de la operación.
  8. La constitución de hipotecas o créditos sobre los bienes, o contraer préstamos o deudas que no se prevé puedan quedar liquidados dentro del mismo año.
  9. La adquisición o restauración de imágenes u objetos de culto de notable importancia o valor histórico o económico.
  10. Cualquier operación de la que pueda resultar perjudicada o alterada la situación patrimonial de la parroquia.
  • 4. Según normativa diocesana (cf. Decr. 27/2023, arts. 1-3), son actos de administración ordinaria todos aquellos que se realizan cada año o, al menos, frecuentemente y son necesarios para la normal gestión y administración de los bienes. No obstante, para que el párroco pueda llevarlos a cabo, necesitan el consentimiento del CASECON en aquellos actos que excedan un importe total de dos mil euros.

Artículo 4. §1. La disposición de las cuentas bancarias de toda parroquia será mancomunada a dos firmas, teniendo como primera firma autorizada la del párroco, admitiendo una segunda firma autorizada de uno de los miembros del CASECON para el control de las mismas y otra tercera firma más si el párroco lo considera necesario.

  • 2. El titular de la cuenta bancaria será siempre el nombre de la parroquia. No se inscribirá nunca a nombre personal del párroco, tampoco del CASECON ni de ninguno de sus miembros, ni de cualquier otro particular de la parroquia.
  • 3. Cualquier apertura, cancelación o modificación de autorizados en las cuentas bancarias de toda parroquia se comunicará a la Administración diocesana para su pertinente autorización.

Título III. COMPOSICIÓN

Artículo 5. El CASECON está formado por:

  1. El párroco como Presidente del mismo y representante legal de la parroquia (cf. c. 532).
  2. Fieles laicos, en número no inferior a tres ni superior a seis que, hechas las consultas necesarias, nombra el párroco para desempeñar las diversas funciones que en el siguiente artículo se detallan.
  3. Uno de los miembros de este CASECON, elegido por ellos mismos, será miembro y formará parte del Consejo Pastoral de esta Parroquia.

Artículo 6. Al Presidente le corresponde:

  1. Administrar los bienes de la parroquia, ayudado por los miembros de este CASECON con la diligencia de un buen padre de familia (cf. c. 1284 §1).
  2. Fijar el orden del día, convocar y moderar las reuniones de este Consejo.
  3. Al someter a consulta un asunto, se abstiene de votar.

Artículo 7. Al Secretario le corresponde:

  1. Redactar la convocatoria de las reuniones con el orden del día fijado por el párroco, haciéndola llegar a los miembros del Consejo con una antelación mínima de cinco días.
  2. Tomar nota de lo hablado y tratado en las reuniones y redactar las actas que se someterán a aprobación definitiva en la siguiente reunión, y que serán firmadas con el visto bueno del Presidente del Consejo.
  3. Leer el Acta en las reuniones, llevar al día el Libro de Actas y custodiarlo, dentro del archivo parroquial.
  4. Entregar anualmente las cuentas parroquiales al representante de este Consejo en el Consejo pastoral parroquial para conocimiento de sus miembros.
  5. Conservar todos los documentos relacionados con la administración de la Parroquia dentro del Archivo parroquial.

Artículo 8. Al Contable le corresponde:

  1. Llevar al día la contabilidad de la parroquia según el programa informático de gestión antes mencionado.
  2. Ser autorizado en las cuentas bancarias de la parroquia, si el párroco lo considera oportuno.
  3. Enviar la comunicación del importe de todas las colectas imperadas a la Administración diocesana.
  4. Enviar anualmente a la Administración diocesana el modelo con los donativos que se hubieran recibido en el año anterior.
  5. Enviar los informes anuales de ingresos y gastos, el presupuesto anual y cuanto se le solicite desde la Administración diocesana en tiempo y forma.

Artículo 9. Al Encargado del inventario le corresponde:

  1. Realizar, revisar y actualizar el inventario del patrimonio de todos los bienes parroquiales, tanto muebles como inmuebles rústicos o urbanos, en colaboración con la Administración diocesana.
  2. Colaborar con la Administración diocesana en cuantos servicios le solicite a este respecto.

Artículo 10. Si por decisión del párroco o por la realidad pastoral de la parroquia el número de miembros del CASECON no permitiese distribuir los oficios señalados en los artículos anteriores, a excepción del Presidente, un mismo miembro podrá ostentar dos oficios cumulativamente.

Artículo 11. Los miembros del CASECON son designados directamente por el párroco, y han de cumplir las siguientes características:

  1. Ser feligreses de la parroquia.
  2. Estar en comunión plena con la Iglesia (cf. c. 205).
  3. Distinguirse por su integridad moral y gozar de buena fama.
  4. Ser expertos, en la medida de lo posible, en materia económica y derecho civil (cf. c. 492 §1).
  5. Tener sensibilidad suficiente para valorar los asuntos económicos con espíritu eclesial y pastoral.
  6. No ser parientes del párroco hasta el cuarto grado de consanguinidad o de afinidad (cf. c. 492 §3).
  7. No tener relaciones económicas o de intereses en asuntos económicos u obras relacionadas con la parroquia.
  8. Cumplir con los requisitos establecidos en el sistema de cumplimiento normativo de la diócesis para todos los oficios eclesiásticos y tareas parroquiales.

Artículo 12. §1. La duración de los miembros del Consejo en el cargo será de cuatro años, pudiendo ser renovados para otros cuatrienios.

  • 2. Las eventuales vacantes que se produzcan durante el cuatrienio en ejercicio serán cubiertas automáticamente por el párroco, que procederá a designar a quienes han de suplirla en el periodo restante.

Artículo 13. Los miembros del CASECON cesarán en su oficio por:

  1. Transcurso del tiempo para el que fueron designados.
  2. Renuncia justificada y razonable aceptada por el párroco.
  3. Falta no justificada a tres reuniones consecutivas del Consejo.
  4. Cese efectuado por el párroco por causa grave y justa, a tenor del derecho de la Iglesia, por incumplimiento de estos Estatutos o por actuación contraria al bien de la parroquia.

Título IV. FUNCIONAMIENTO

Artículo 14. El Consejo se reunirá de forma ordinaria al menos dos veces al año y de forma extraordinaria siempre que lo juzgue necesario el párroco o lo requiera la tramitación de los asuntos de su competencia.

Artículo 15. §1. Para la validez de las reuniones del Consejo será necesaria la presencia del párroco que es Presidente del mismo y de la mitad más uno de sus miembros.

  • 2. Los miembros del Consejo están obligados a asistir a las sesiones habiendo reflexionado sobre los asuntos a tratar señalados en el orden del día, manifestar sinceramente su opinión y guardar secreto de lo deliberado, obligación que el párroco debe urgir (cf. c. 127 §3).

Artículo 16. §1. Para la validez de los acuerdos tomados en el Consejo se requerirá la presencia de la mitad más uno de sus miembros y haber manifestado cada uno de ellos de palabra su parecer al respecto.

  • 2. El párroco puede someter un asunto a votación secreta si lo pide alguno de los miembros del Consejo. Los acuerdos tomados alcanzarán validez al obtener la mitad más uno de los votos presentes y la posterior aprobación del párroco; de no obtenerse esta mayoría se admitirá una nueva votación en la que el Párroco podrá hacer uso de su voto de calidad, si hubiera empate.

Artículo 17. Puede invitarse a algunas reuniones, si el párroco lo considera oportuno, a distintos expertos que aporten dictámenes para informar e ilustrar a los miembros del Consejo antes de que estos formen su discernimiento y consejo.

 Título V. DISOLUCIÓN

Artículo 18. §1. El CASECON se disuelve por el traslado, remoción o defunción del párroco.

  • 2. El nuevo párroco puede confirmar el Consejo anterior, si lo considera oportuno, por espacio de seis meses, a cuyo término deberá constituir un nuevo Consejo.

Artículo 19. §1. Se procurará que el siguiente CASECON pueda mantener cierta continuidad para lo que, si el párroco lo considera oportuno, podrá prorrogar su totalidad o una parte de los consejeros.

  • 2. Los miembros del Consejo saliente informarán a los entrantes de las líneas de actuación seguidas hasta entonces en los asuntos económicos de la parroquia. Tras ello, el párroco podrá confirmar o renovar a todos o a algunos de los miembros del CASECON existente.

 

Artículo 20. En caso de posterior creación de unidades pastorales o de unificación de parroquias, se atenderá a lo señalado en el decreto que ordene dichas modificaciones pastorales y territoriales.

En (indicar localidad), a ……… de ……….. de dos mil veintitrés.

                                                                       Vº Bº

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Almería

Doy Fe,
José Juan Alarcón Ruiz
Canciller Secretario General

 

ESTATUTO MARCO PARA EL CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL (PARA PARROQUIAS CON UNA FELIGRESÍA MENOR DE MIL HABITANTES) – DIÓCESIS DE ALMERÍA


Título I. NATURALEZA

Artículo 1. §1. El Consejo Pastoral Parroquial de la parroquia de (indicar nombre de la parroquia) //o de las parroquias (indicar si es el caso el nombre de estas parroquias) atendidas por el mismo párroco // (en adelante CPP), es un organismo colegial formado por sacerdotes, diáconos, miembros de vida consagrada y sobre todo laicos, representativo de toda la comunidad parroquial, cuya misión es potenciar la comunión y la corresponsabilidad y la participación de todo el pueblo de Dios en el cumplimiento de la misión compartida de la Iglesia, dentro del ámbito parroquial.

  • 2. Este Consejo pastoral parroquial de la parroquia de (indicar nombre de la parroquia) //o de las parroquias (indicar si es el caso el nombre de estas parroquias) atendidas por el mismo párroco // asume también, conforme a derecho, las funciones propias del Consejo parroquial de asuntos económicos (cf. c. 537) para promover la comunión y la corresponsabilidad en lo que respecta a la colaboración de los fieles en el sostenimiento de la comunidad parroquial y la obtención y gestión de los recursos económicos de la parroquia al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.

Artículo 2. El CPP es el espacio de encuentro, diálogo, escucha e intercomunicación de los diversos miembros, grupos y movimientos que componen la comunidad parroquial que incorpora también las funciones del Consejo parroquial de asuntos económicos para que, mediante el diálogo, la escucha, la reflexión y el discernimiento, un grupo de fieles presta su ayuda al párroco en la administración de los bienes de la parroquia (cf. cc. 537 y 1280). Presidido por el párroco, se rige por el derecho canónico, la normativa civil y diocesana al respecto y las presentes Normas dadas por el Obispo de Almería, a tenor de los cc. 536 §2-537.

Artículo 3. El CPP es un organismo:

  1. sinodal, que expresa ese caminar juntos como comunidad parroquial, facilite una mayor comunicación y coordinación entre todos los que la componen.
  2. representativo de la totalidad del Pueblo de Dios que reside en el territorio parroquial, y de todas sus actividades parroquiales, que ayuda a mantener la estabilidad y continuidad en las diversas áreas de la pastoral.
  3. permanente, ya que se constituye por un periodo amplio de tiempo para cumplir mejor sus funciones.
  4. consultivo, por su propia naturaleza, como órgano de asesoramiento del párroco, a quien corresponde el servicio de la autoridad y el gobierno de la parroquia (cf. c. 519).
  5. parroquial, su ámbito de actuación se circunscribe a la parroquia, si bien deberá coordinarse con el arciprestazgo del que forma parte y el Consejo pastoral diocesano.
  6. servidor de la comunidad y de la comunión eclesial en el ámbito parroquial y en relación con el resto de parroquias del arciprestazgo y de la diócesis de Almería.

Título II. FINALIDAD

Artículo 3. Corresponde al CPP colaborar con el párroco para el impulso de la evangelización y el fomento de la actividad pastoral en la Parroquia (cf. c. 536 §1), para que sea conforme al Evangelio. Sus fines son:

  1. Hacer efectiva la sinodalidad en la corresponsabilidad y participación de todos los fieles en las diversas tareas pastorales de la parroquia, promoviendo así el sostenimiento de la comunidad parroquial.
  2. Expresar y promover la comunión eclesial y fomentar el sentido comunitario de la parroquia, entre sacerdotes y laicos, y entre los distintos grupos, asociaciones, cofradías, nuevas realidades eclesiales e instituciones de la parroquia.
  3. Recabar las sugerencias y peticiones de toda la comunidad parroquial, con espíritu de acogida, escucha y diálogo, para estudiarlas en el Consejo, y así favorecer el crecimiento de la comunidad parroquial en las dimensiones pastorales de evangelización, formación, celebración, comunión y caridad.
  4. Analizar y estudiar la realidad pastoral de la comunidad parroquial, recoger iniciativas y ofrecer cauces para la evangelización de todos los sectores de la parroquia y para la mejor administración parroquial, teniendo en cuenta las necesidades y peticiones de los feligreses y las directrices de la Iglesia universal y diocesana, como también las dificultades y posibilidades de la acción evangelizadora en cada parroquia.
  5. Asesorar, sugerir y colaborar con el párroco en la elaboración de un sencillo plan pastoral parroquial anual, fijando sus objetivos, acciones, medios y evaluación, y del calendario anual de actividades parroquiales.
  6. Informar sobre las orientaciones pastorales y disciplinares del obispo y de las distintas delegaciones y secretariados diocesanos y estudiar el modo de aplicarlas de hecho en la Parroquia.
  7. Coordinar la actividad pastoral propia, con las parroquias vecinas del arciprestazgo en el Consejo pastoral arciprestal y con el Consejo pastoral diocesano.
  8. Conocer la situación económica de la parroquia, a partir del trabajo que realiza el Consejo parroquial de asuntos económicos, así como de lo relacionado con los bienes patrimoniales, sobre todo, la necesidad de obras, reformas o iniciativas que afecten al templo, a las dependencias parroquiales o a los bienes muebles de la Parroquia.
  9. Informar a la comunidad parroquial de los asuntos más importantes tratados en el Consejo.
  10. Participar, en el modo señalado, en la elección de los representantes de la parroquia para el Consejo pastoral arciprestal y el Consejo pastoral diocesano.
  11. Velar por el cumplimiento de la normativa civil y canónica en lo referente a protección de datos de carácter personal y Protección de menores y personas vulnerables, teniendo en cuenta el Protocolo diocesano de prevención y actuación frente a abusos sexuales y el Código de buenas prácticas para ambientes sanos y seguros en la Iglesia.
  12. Proporcionar al Obispo diocesano a través del párroco sus informes sobre la realidad objetiva de la comunidad parroquial, con ocasión, sobre todo, de la visita pastoral.

Artículo 4. Al asumir los fines del Consejo de asuntos económicos, este Consejo, a tenor de los cc. 1281-1288, tiene también los siguientes fines:

  1. Ayudar a los fieles a tomar conciencia de la necesidad del sostenimiento de la comunidad parroquial con la participación e implicación corresponsable de todos en las tareas parroquiales.
  2. Hacer posible que la economía parroquial siga los criterios de transparencia y sostenimiento.
  3. Buscar ayudas y aportaciones de recursos necesarios para la vida y misión de la Iglesia en el ámbito parroquial y diocesano.
  4. Planificar las necesidades económicas de la parroquia a corto y largo plazo, programando la obtención de los correspondientes recursos.
  5. Elaborar y ejecutar del presupuesto para el ejercicio del año siguiente.
  6. Visar las cuentas anuales de ingresos y gastos de la parroquia, así como su balance de situación y presupuesto anual para darlo a conocer a la comunidad parroquial en el primer trimestre del año, tras su envío a la Administración económica diocesana antes del día 31 de enero, a efecto de rendir cuentas al Ordinario del lugar (cf. c. 1287).
  7. Recabar el necesario asesoramiento en todos los asuntos económicos y administrativos, particularmente en materia financiera y fiscal.
  8. Ejecutar los actos de administración parroquial ordinaria, asentando ingresos y gastos en el programa informático diocesano de gestión integral GiiD.
  9. Expresar obligatoriamente su parecer en los actos de administración extraordinaria que haya de realizar la parroquia, informando sobre la conveniencia o no de enajenar, alquilar, o gravas bienes eclesiásticos de titularidad parroquial o cuya administración y gestión le estén confiados, siguiendo la tramitación de la preceptiva presentación y autorización del Consejo diocesano de asuntos económicos, según lo establecido en la normativa diocesana.
  10. Conocer y proponer las obras a realizar en la parroquia, solicitando el permiso correspondiente a la Comisión diocesana de obras.
  11. Cooperar en la vigilancia de que los bienes parroquiales no sufran daño alguno y su propiedad se asegure por los modos civilmente válidos, cuidando de que obtenga oportunamente las rentas de los bienes negociados si los hubiere y del pago del interés debido por préstamos y de la devolución del capital prestado a su tiempo si los hubiere (cf. c. 1284 §2, 1-5).
  12. Realizar, revisar, actualizar y custodiar el inventario de todos los bienes parroquiales, tanto muebles como inmuebles rústicos o urbanos, en colaboración con la Administración diocesana.
  13. Declarar anualmente ante la Administración diocesana los donativos que se hubieran recibido en el año anterior, para su presentación ante la Hacienda pública.
  14. Garantizar que la parroquia colabora con la diócesis y la Iglesia universal en sus respectivas necesidades, a través de las distintas colectas imperadas y del Fondo común diocesano, el Fondo de sustentación del clero y la aportación a la nómina del sacerdote.

Artículo 5. §1. En los asuntos económicos, son inválidos los actos de administración realizados por este Consejo que sobrepasen los límites establecidos por el derecho universal, la normativa de la Conferencia Episcopal Española y la del Obispo diocesano, o que no cuenten con la aprobación del Ordinario diocesano (cf. c. 1281).

  • 2. Los actos de administración extraordinaria de los bienes parroquiales han de contar con la obligada licencia por escrito del Obispo diocesano. A tenor de los cc. 1277, 1281 y 1292-1295, son inválidos los actos de administración extraordinaria que no reúnen las necesarias licencias establecidas por el derecho y que requieran la aprobación del Obispo diocesano y el consentimiento del Colegio de Consultores y del Consejo diocesano de asuntos económicos.
  • 3. Según normativa diocesana (cf. Decr. 27/2023, arts. 4-7), son actos de administración extraordinaria todos aquellos que excedan un importe total de seis mil euros, para lo que necesitan licencia escrita del Ordinario diocesano, aplicable a los siguientes asuntos:
  1. Cualquier obra de reforma o reparación en el templo, casa parroquial u otras dependencias de la parroquia y que afecte a su estructura o a elementos de valor histórico o artístico.
  2. El alquiler, arrendamiento o cesión de bienes a terceros.
  3. Cualquier enajenación que disminuya el patrimonio estable.
  4. Las donaciones que superen la cantidad establecida por la normativa vigente según derecho.
  5. La contratación estable del personal auxiliar que se necesite.
  6. La incoación de un litigio en nombre de la persona jurídica o la contestación a una demanda en el fuero civil.
  7. Las compras o adquisiciones de terrenos, edificios o locales, sin especificar la cuantía o el límite de la operación.
  8. La constitución de hipotecas o créditos sobre los bienes, o contraer préstamos o deudas que no se prevé puedan quedar liquidados dentro del mismo año.
  9. La adquisición o restauración de imágenes u objetos de culto de notable importancia o valor histórico o económico.
  10. Cualquier operación de la que pueda resultar perjudicada o alterada la situación patrimonial de la parroquia.
  • 4. Según normativa diocesana (cf. Decr. 27/2023, arts. 1-3), son actos de administración ordinaria todos aquellos que se realizan cada año o, al menos, frecuentemente y son necesarios para la normal gestión y administración de los bienes. No obstante, para que el párroco pueda llevarlos a cabo, necesitan el consentimiento de este Consejo en aquellos actos que excedan un importe total de dos mil euros.

Artículo 6. §1. La disposición de las cuentas bancarias de toda parroquia será mancomunada a dos firmas, teniendo como primera firma autorizada la del párroco, admitiendo una segunda firma autorizada de uno de los miembros de este Consejo para el control de las mismas y otra tercera firma más si el párroco lo considera necesario.

  • 2. El titular de la cuenta bancaria será siempre el nombre de la parroquia. No se inscribirá nunca a nombre personal del párroco, tampoco de este Consejo ni de ninguno de sus miembros, ni de cualquier otro particular de la parroquia.
  • 3. Cualquier apertura, cancelación o modificación de autorizados en las cuentas bancarias de toda parroquia se comunicará a la Administración diocesana para su pertinente autorización.

Título III. COMPOSICIÓN

 

Artículo 7. El CPP está compuesto por los sacerdotes y diáconos con oficio pastoral en la Parroquia, por diferentes laicos y miembros de vida consagrada presentes en el territorio parroquial. La mayoría de sus miembros deben ser laicos.

Artículo 8. El CPP de la parroquia de (señalar nombre) //o de las parroquias (indicar si es el caso el nombre de estas parroquias) atendidas por el mismo párroco // debe ser representativo de la realidad de toda la comunidad parroquial, por eso lo componen un número de (señalar el número de sus miembros, ni menor de cinco un mayor de diez) miembros:

  1. El Párroco que lo preside, y los demás sacerdotes y diáconos con oficio pastoral en la Parroquia, si los hubiere.
  2. Un representante de cada una de las formas de vida consagrada establecidas en la demarcación parroquial o que trabajan en ella.
  3. Uno o varios representantes de cada una de las diversas áreas pastorales de la Parroquia, como pueden ser: catequistas, equipo de cáritas parroquial, responsables de formación, pastoral familiar, pastoral de la salud, pastoral juvenil, grupo de liturgia, etc. según la realidad propia de cada parroquia (especificar áreas y número de representantes).
  4. Dos laicos que atienden las funciones del Consejo parroquial de asuntos económicos.
  5. Un representante de Acción Católica General y de cada una de las hermandades y cofradías, asociaciones de fieles o movimientos apostólicos con sede canónica en la parroquia.
  6. Un representante de los profesores de religión del colegio público existente en la demarcación parroquial, si fuera feligrés de la parroquia.
  7. Uno o dos miembros designados por el párroco, para completar la representatividad de la comunidad parroquial.

Artículo 9. §1. Los miembros previstos en el artículo 8 serán elegidos por sus propios grupos como representantes de los mismos, excepto los señalados en los números 4 y 7 que serán designados por el párroco directamente.

  • 2. Para ser designado o elegido hay que cumplir los siguientes requisitos:
  1. Ser mayor de edad.
  2. Tener completada la Iniciación cristiana.
  3. Estar en plena comunión con la Iglesia católica (cf. c. 205).
  4. Distinguirse por su fe, buenas costumbres, integridad moral, prudencia y buena fama.
  5. Estar vinculado a la parroquia por su implicación y participación, y tener capacidad para valorar los asuntos pastorales y económicos parroquiales, a juicio del párroco, con espíritu eclesial y pastoral conociendo, en la medida de lo posible, la materia económica y el derecho (cf. c. 492 §1).
  6. No ser parientes del párroco hasta el cuarto grado de consanguinidad o de afinidad (cf. c. 492 §3).
  7. No tener relaciones económicas o de intereses en asuntos económicos u obras relacionadas con la parroquia.
  8. Cumplir con los requisitos establecidos en el sistema de cumplimiento normativo de la diócesis para todos los oficios eclesiásticos y tareas parroquiales.

Artículo 10. §1. Una vez elegidos todos los miembros del CPP, deberán ser nombrados por el párroco y asumir el cargo, que se hará efectivo en la sesión constituyente del CPP, que convocará el párroco.

  • 2. Son obligaciones de los miembros del CPP asistir con puntualidad e íntegramente a todas las sesiones plenarias del Consejo; comunicar con tiempo suficiente al Presidente la imposibilidad de asistir a alguna sesión, justificando su ausencia; estudiar los asuntos a tratar señalados en el orden del día, manifestar sinceramente su opinión y guardar secreto de lo deliberado, obligación que el párroco debe urgir (cf. c. 127 §3).
  • 3. El cargo de miembro del CPP se ejerce siempre de manera gratuita, e implica la debida reserva y confidencialidad sobre los asuntos tratados en el Consejo.

Título IV. ESTRUCTURA

Artículo 11. El CPP consta de Pleno, presidido por el párroco y formado por todos los miembros del CPP, que asume las funciones de la Comisión Permanente.

Artículo 12. Al Presidente le corresponde:

  1. Presidir personalmente el Pleno.
  2. Convocar las sesiones del Consejo y establecer el orden del día del Pleno.
  3. Ratificar el nombramiento del Secretario.
  4. Elegir y nombrar al Contable.
  5. Aprobar los acuerdos y el modo en el que se comunicarán a toda la comunidad parroquial los asuntos tratados y las conclusiones alcanzadas.
  6. Administrar los bienes de la parroquia, ayudado por los miembros de este Consejo con la diligencia de un buen padre de familia (cf. c. 1284 §1).

Artículo 13. Al Secretario le corresponde:

  1. Ser elegido por votación secreta de entre los miembros del Pleno del Consejo.
  2. Cursar las citaciones del Consejo con su correspondiente orden del día.
  3. Enviar a los miembros del Consejo las comunicaciones que se le encomienden y la documentación anexa para el estudio o trabajo de los asuntos señalados.
  4. Tomar nota de lo hablado y tratado en las reuniones y redactar las actas que se someterán a aprobación definitiva en la siguiente reunión, y que serán firmadas con el visto bueno del Presidente del Consejo.
  5. Leer las Actas en las sesiones, llevar el libro de Actas y cuidar el archivo del Consejo, que se custodiará en el archivo parroquial.
  6. Conservar todos los documentos relacionados con la administración de la Parroquia dentro del Archivo parroquial.

Artículo 14. Al Contable le corresponde:

  1. Llevar al día la contabilidad de la parroquia según el programa informático de gestión antes mencionado.
  2. Ser autorizado en las cuentas bancarias de la parroquia, si el párroco lo considera oportuno.
  3. Informar anualmente a los miembros de este Consejo sobre las cuentas parroquiales.
  4. Enviar la comunicación del importe de todas las colectas imperadas a la Administración diocesana.
  5. Enviar anualmente a la Administración diocesana el modelo con los donativos que se hubieran recibido en el año anterior.
  6. Enviar los informes anuales de ingresos y gastos, el presupuesto anual y cuanto se le solicite desde la Administración diocesana en tiempo y forma.

Título V. FUNCIONAMIENTO

Artículo 15. §1. El Pleno del CPP se reunirá, al menos, dos veces durante el curso pastoral. El Presidente puede convocarlo de forma extraordinaria, cuando lo juzgue oportuno, o lo pida la mitad más uno de sus miembros.

Artículo 16. §1. Para que pueda celebrarse la sesión, y para la validez de las votaciones, se requiere la presencia de la mitad más uno de sus miembros en primera convocatoria, y de los asistentes en segunda convocatoria.

  • 2. Al comienzo de cada sesión y después de leer y aprobar el Acta de la sesión anterior, se revisará el cumplimiento de los acuerdos tomados en ella.
  • 3. Los miembros del Consejo están obligados a guardar absoluto silencio y reserva de las deliberaciones que se realicen en el Consejo, especialmente cuando se refieran a personas y situaciones de la realidad pastoral y económica de la parroquia.

Artículo 17. §1. El Consejo tiene carácter consultivo por su misma naturaleza y será el párroco quien decida qué temas deben someterse a la consulta y el procedimiento a seguir para la votación, así como las condiciones para su validez, según los criterios generales establecidos en la normativa canónica y especificados a continuación.

  • 2. En algunos casos, a juicio del párroco, puede hacer deliberativas las consultas a este Consejo en los asuntos que considere oportunos, haciéndolo saber previamente a los miembros del Consejo, que los aprobarán por mayoría de dos tercios de los presentes.
  • 3. Serán nulas de pleno derecho las decisiones deliberativas tomadas por el Consejo pastoral que sean contrarias a la doctrina de la Iglesia o a las normas diocesanas o las tomadas sin la presencia del párroco o en contra de él

Artículo 18. §1. Cada miembro del Consejo tiene solamente un voto de carácter personal, si bien puede consultar previamente con el grupo al que representa el asunto a tratar en el Pleno del Consejo. El voto no podrá ser delegado.

  • 2. La votación puede hacerse con voto secreto, a no ser que el párroco decida otra cosa. Los temas sometidos por el párroco a consulta del Pleno que requieran votación, serán tomados por mayoría de dos tercios de los presentes, salvo en caso de elecciones, que se requerirá la mayoría absoluta de los presentes en la primera votación y la mayoría relativa en la segunda.
  • 3. El resultado de las votaciones será tenido en cuenta por el párroco en las decisiones correspondientes, según su prudente juicio, atendiendo al conjunto de todas las circunstancias de los asuntos y de las personas implicadas.
  • 4. No obstante, el párroco debe aceptar normalmente el parecer del Consejo, sobre todo cuando sea unánime, aún cuando no esté obligado a seguirlo, de no haber en contra razones a su juicio más poderosas, (cf. c. 127 §2, 2º).

 

Artículo 19. §1. El Consejo podrá constituir Comisiones de trabajo, bien de modo ordinario o para asuntos especiales.

  • 2. Los temas que requieran una especial preparación se presentarán en forma de ponencia con propuestas de acuerdos.
  • 3. A las sesiones del Pleno pueden ser invitadas como asesores otras personas, en cuyo caso tendrán solamente voz.

Artículo 20. Los temas tratados que tengan especial importancia o interés para la comunidad parroquial, una vez aprobados por el párroco, serán comunicados a los fieles por el medio que éste considere más idóneo.

Título VI. RENOVACIÓN

Artículo 21. La duración de los miembros del Consejo en el cargo será de cuatro años, pudiendo ser reelegidos para un segundo periodo. Al finalizar este periodo de tiempo, el párroco comunicará a la comunidad parroquial que se tiene que constituir un nuevo Consejo pastoral, fijando el día y la hora de la constitución del mismo y el plazo para que las distintas áreas de pastoral y realidades de la parroquia elijan a sus representantes.

Artículo 22. Cesarán en el cargo los miembros del Consejo:

  1. por incumplimiento de los requisitos señalados en el art. 9 §2 y en el art. 16 §3 de estos Estatutos.
  2. a petición propia con causa justificada.
  3. por falta no justificada a tres reuniones consecutivas del Consejo.
  4. al dejar de pertenecer o representar al área pastoral o realidad eclesial, hermandad o asociación a la que representaban en el CPP.

Artículo 23. Las vacantes por cese de miembros se cubrirán hasta la renovación del Consejo mediante nueva elección o designación a tenor del art. 9 de estos Estatutos, excepto los dos miembros encargados de los asuntos económicos que serán designados automáticamente por el párroco para el periodo restante.

Título VII. DISOLUCIÓN

Artículo 24. §1. El CPP se disuelve transcurrido el plazo de aprobación así como por el traslado, remoción o defunción del párroco o si graves razones pastorales lo aconsejen, habiendo obtenido el consentimiento del Obispo diocesano.

  • 2. El nuevo párroco puede confirmar el Consejo anterior, si lo considera oportuno, por espacio de un año, al término del cual deberá constituir un nuevo Consejo.

 

Artículo 25. En caso de posterior creación de unidades pastorales o de unificación de parroquias, se atenderá a lo señalado en el decreto que ordene dichas modificaciones pastorales y territoriales.

En (indicar localidad), a ……… de ……….. de dos mil veintitrés.

                                                                       Vº Bº

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Almería

Doy Fe,
José Juan Alarcón Ruiz
Canciller Secretario General

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