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Decreto 12/2023 (15 de mayo) por el que se regula la dispensación de la gracia jubilar concedida por la Penitenciaría apostólica con motivo del quinto centenario de la colocación de la primera piedra de la edificación de la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación de Almería

El pasado día 22 de marzo del corriente la Penitenciaría apostólica concedía la gracia jubilar con motivo del quinto centenario de la colocación de la primera piedra de la edificación de la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación de Almería, primer templo de la diócesis y sede de la cátedra de su Obispo diocesano, sucesor de San Indalecio, que se venera como Obispo Mártir y Fundador de esta diócesis.

Esta Catedral fue erigida el 21 de mayo de 1492, tras la restauración de la diócesis en este mismo año, y tuvo su primera ubicación en la Mezquita Mayor, situada en La Almedina, consagrada previamente para el culto litúrgico en enero de 1491. Entre los grandes perjuicios ocasionados por el terremoto que asoló Almería el 22 de septiembre de 1522, quedó seriamente dañada la vieja Catedral. El Cabildo, al mes siguiente, solicitó ayuda al Emperador Carlos I para su reconstrucción o para su ubicación en otro lugar de la ciudad. Al coincidir este suceso con un tiempo de sede vacante por la muerte del Obispo Juan González de la Parra, acaecida en la primavera de 1491, se optó por esperar a la provisión de este oficio, que se demoró un año hasta la llegada del nuevo Obispo Fray Diego de Villalán OFM, que tomó posesión de este Obispado el 10 de noviembre de 1523. Este Obispo no optó por la reconstrucción del dañado templo, sino que promovió la construcción de uno nuevo, origen de la actual Catedral, buscando un lugar de mayor amplitud en el barrio de levante, conocido como arrabal de la Musalla, al tiempo que serviría para la defensa del litoral, dada la nueva situación de la ciudad como frontera exterior del Estado, con un nuevo proyecto de amurallamiento en el que se integrara la Catedral con forma de fortaleza. Se iniciaron así las obras en los últimos meses de 1524, colocando el Obispo Villalán la primera piedra el 4 de octubre de 1524. Al no contar con más referencias históricas posteriores sobre la Dedicación del Templo Catedralicio, siempre se ha venido celebrando esta fiesta el día 6 de octubre de cada año, como quedó recogido en el Calendario litúrgico propio de la diócesis de Almería aprobado por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos el 30 de abril de 2013.

Para regular la dispensación de la gracia jubilar concedida que el Santo Padre Francisco ha querido otorgarnos, DISPONGO cuanto sigue:

            1º.- Todos los fieles han de tener presente, conforme a la determinación de la Penitenciaría apostólica que se concede indulgencia plenaria a cuantos fieles cristianos acudan en peregrinación a la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación de Almería y allí participen devotamente en los ritos jubilares, que se celebrarán al término de la Santa Misa, a lo largo de todo el año jubilar, comprendido desde el cuatro de octubre de 2023 al seis de octubre de 2024, estando verdaderamente arrepentidos de sus pecados y movidos por la caridad, y cumpliendo siempre con las tres condiciones señaladas por la Iglesia de confesar, participar en la santa Misa y comulgar y orar por las intenciones del Romano Pontífice. Dicha indulgencia plenaria podrán lucrarla una vez al día para ellos mismos o ser aplicada en sufragio por las almas de los fieles que están en el purgatorio.

            2º.- También podrán lucrar esta indulgencia plenaria si, cumpliendo las mencionadas condiciones (Confesión sacramental, Comunión eucarística y Oración por las intenciones del Sumo Pontífice), aunque no participen de los ritos jubilares, por un espacio adecuado de tiempo se recogen en oración en esta Catedral pidiendo a Dios por la fidelidad a la vocación cristiana, por las vocaciones sacerdotales y consagradas y por la defensa de la familia humana, concluyendo con la Oración Dominical, el Símbolo de la Fe, la invocación a la Santísima Virgen de la Piedad y a San Indalecio, Obispo y Mártir.

            3º.- La Bendición Papal que lleva aneja la Indulgencia plenaria, se impartirá al final de la Santa Misa en los días principales de este Año jubilar, que son los de su apertura el 4 de octubre de 2023; en el año 2024 el día 8 de abril en la solemnidad trasladada de la Anunciación del Señor, como Titular de esta Catedral; el día 15 de mayo en la solemnidad de San Indalecio, Obispo y Mártir, Fundador de esta Iglesia particular y Patrono de la Diócesis de Almería; el día 30 de agosto en la memoria del Beato Diego Ventaja Milán, Obispo mártir de esta Diócesis; y el día 6 de octubre en la solemnidad de la Dedicación de esta Iglesia Catedral y clausura del Año jubilar; además de las solemnidades en las que anualmente se imparte la Bendición papal: Inmaculada Concepción de la Virgen María, Natividad del Señor y Pascua de la Resurrección del Señor

            4º.- Se concede asimismo indulgencia plenaria a lo largo del Año jubilar, a cuantos fieles, en estas importantes solemnidades, o en otros días señalados, con sus comunidades parroquiales o con los arciprestazgos de los que forman parte, peregrinen a la Catedral de Almería y en ella participen en la Santa Misa y en los ritos jubilares, cumpliendo siempre con las condiciones establecidas por la Iglesia.

            5º.- Los ancianos y enfermos y otros impedidos por cualquier causa grave, de igual modo podrán obtener la indulgencia plenaria si siguen la retransmisión de las celebraciones jubilares por los medios de comunicación, y con el propósito de rechazar cualquier pecado y con la firme intención de, tan pronto como les sea posible, cumplen las tres condiciones acostumbradas, en las celebraciones jubilares o ante la imagen o la estampa del Santo Cristo de la Escucha y se unen espiritualmente, ofreciendo a la misericordia de Dios, sus oraciones y sus dolores, y las dificultades de la propia vida.

            6º.- Para que a todos llegue la gracia del año jubilar, se concede indulgencia parcial a todos los fieles que, cuantas veces con el corazón contrito practiquen obras de misericordia, de penitencia o de caridad de las que a continuación se proponen:

1) Colaborar con la obra de caridad propia de este Año jubilar promovida por el Cabildo Catedral; 2) Dar limosna a Cáritas para socorrer a los pobres y necesitados; 3) Visitar a los enfermos; 4) Rezar el santo Rosario, participar en el ejercicio del Viacrucis con verdadero espíritu de conversión y penitencia o tomar parte en alguna de las procesiones de Semana Santa con voluntad de conversión y penitencia; 5) Recitar las oraciones “Señor mío Jesucristo” y “Alma de Cristo”.

Comuníquense estas disposiciones a todo el pueblo santo de Dios que peregrina en Almería: laicos, miembros de Vida consagrada y clero, especialmente a los Curas Párrocos, así como al Cabildo Catedral de Almería en la persona de su Deán-Presidente.

Dado en Almería, a quince de mayo de dos mil veintitrés.

Solemnidad de San Indalecio, obispo y mártir.

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Almería

Por su mandato,
José Juan Alarcón Ruiz
Canciller Secretario General

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