Comentario Bíblico Ciclo C
-
DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO
«¿No es el hijo de José el carpintero?» Es frecuente hablar en nuestra sociedad de lo «que es políticamente correcto«, esto es, decir aquello que otros esperan escuchar porque se amolda al sentir de la sociedad sin cuestionarla, aunque no responda a lo que queremos expresar. En definitiva, es la tentación de querer adaptar lo que pensamos a lo que otros esperan escuchar para no caer al margen del pensamiento colectivo, que tiende a unificarse. De algo de eso nos hablan las lecturas de hoy. Una cosa une a los protagonistas de la palabra de Dios de este domingo: tanto el profeta Jeremías como Jesús experimentan el rechazo por parte de aquellos a los que son enviados. Sin duda son conscientes de que sus palabras no van a ser bien recibidas, porque no bendicen el modo de pensar de todos,…
Leer más » -
DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO
«Me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres» Lc 1,1-4;4,14-21: «hoy se cumple esta Escritura que acabáis de escuchar». Nos sitúa la palabra de Dios de este domingo en la Sinagoga de su aldea, Nazaret. Jesús, como buen judío, participa activamente en la liturgia. Según San Lucas, toma el libro del profeta Isaías en el que se relataba la presencia del Espíritu del Señor en su ungido. De alguna manera, Jesús, al inicio de su misión, sitúa su ministerio en continuidad con los profetas. Hoy se cumple esta escritura, proclama solemnemente. La salvación de Dios comienza en su persona, Dios se hace salvador en Jesús de Nazaret. Bien podemos decir que, al igual que un profesor, al inicio de sus clases entrega su programa, de la misma manera el Señor, al inicio de su actividad pública nos…
Leer más » -
DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO
«No les queda vino» Jn 2,1-12: «En Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos». Cuando San Juan nos habla en su evangelio de las obras que hacia Jesús, no las llama milagros, sino que habla de signos. No quiere el evangelista que nos entretengamos en lo portentoso y si que penetremos en el sentido profundo que el milagro quiere anunciar. Hoy nos encontramos con el primero de esos signos que Jesús hace, y que San Juan pone mucho esmero en relatar: las bodas de Caná. En este signo tenemos un anuncio y síntesis de toda la actividad de Jesús: comienza el tiempo de las bodas de Dios con la humanidad por medio de Jesús y por intercesión de la Virgen María. Ya el profeta Oseas había descrito las relaciones entre Dios y se pueblo en clave matrimonial. De hecho la primera lectura…
Leer más » -
BAUTISMO DE JESÚS
«Pasó por el mundo haciendo el bien» Lc 3,15-16.21-22: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto». Es bueno recordar que con la celebración del bautismo del Señor terminamos el ciclo litúrgico de la navidad, y esto es así porque esta fiesta viene a ser una nueva manifestación de Dios, en la cual se nos descubre la identidad profunda de Jesús, y a la vez, nos anuncia cual va a ser la misión que va a ocupar su y como la va a llevar a cabo; no desde la grandeza y el poder, sino desde la humildad y el servicio. Para los judíos, el bautismo era un rito fundamentalmente penitencial, al cual se acercaban confesando los propios pecados, para reemprender el camino de la conversión. Jesús no necesita este bautismo de Juan, por eso lo que realmente importa en la…
Leer más » -
DOMINGO IV DE ADVIENTO
Lc 1, 39 – 45: “María, la mujer del Adviento” Cercanos a la celebración de los misterios de la navidad, la liturgia nos hace mirar a la Virgen María como el modelo perfecto para saber acoger y anunciar a Dios en nuestra vida. Es lo que nos propone el relato de la Visitación de María a su prima Isabel que escuchamos en el evangelio. Cuando Ella se entera de que va a ser la madre de Dios no se queda contemplándose a sí misma, como si fuera solo para ella, sino que se pone en camino para ayudar a Isabel. Es el camino del amor. El «si de María » al anuncio del Angel se hace cercanía y solidaridad; la que ha sido «visitada por su Señor», se pone en camino para transmitir la buena noticia que ha recibido. «Se…
Leer más » -
DOMINGO III DE ADVIENTO
Lc 3, 10-18: . “¿Entonces, que hacemos?” La liturgia del tercer domingo de aviento es especial; rebosa de alegría, pues ésta es la reacción de aquellos que saben que la salvación de Dios está cerca. No hablamos de una alegría superficial que se quiere apoyar en la falta de problemas, sino aquella otra que, en las dificultades de la vida, sabe percibir la presencia del Señor dispuesto a transformarnos según su corazón. De qué forma tan plástica nos lo hace sentir el profeta Sofonías «No temas, que no desfallezcan tus manos..». El profeta se dirige a la ciudad de Jerusalén que ha experimentado sucesivas destrucciones, con lo que esto supone para la fe de un pueblo. Son situaciones de dolor y sufrimiento que hacen preguntarse por el silencio de Dios. En medio de esta experiencia el profeta alza la…
Leer más » -
DOMINGO II DE ADVIENTO
Lc 3, 1-6: . “Allanad caminos” Adviento es tiempo de esperanza, una esperanza que anima y favorece la preparación y la conversión. La palabra del profeta quería alentar al pueblo en su postración, y por ello le anuncia que Dios mismo va a intervenir para cambiar su suerte. Es lo que Baruc en la primera lectura, y Juan el Bautista nos proclaman. El profeta nos hace llegar este gozoso anuncio: Despójate del luto, ponte en pie… mira, Dios se acuerda de ti. Sin duda, una bella composición del profeta, que en nombre de Dios invita a Jerusalén a despojase del dolor y a vestirse de fiesta. El pueblo ha experimentado la tragedia, cuando sus hijos han sido deportados a tierra extraña. Ahora es normal una pregunta en los que los han visto marchar: ¿Donde está Dios? ¿Se ha desentendido…
Leer más » -
DOMINGO I DE ADVIENTO
«Alzad la cabeza, Levantaos…» Lc 21, 25-28: “…Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” Comenzamos un nuevo adviento, tiempo de espera y esperanza, tiempo de luz, de gracia y conversión. La liturgia de la Palabra de estos días nos quiere asegurar que la salvación de Dios se abre paso en medio de las dificultades de la historia. El Señor tiene un plan de salvación para su pueblo y Él mismo lo lleva a cabo. En este primer domingo se nos propone una meta en nuestro ser discípulos: dejarnos alcanzar por ese amor que viene, por esa llamada a levantarnos y alzar la cabeza para vislumbrar la promesa de Dios, Él mismo en persona será nuestro Pastor. Éste es el anuncio de Jeremías: Mirad que llegan días en que cumpliré mi promesa, suscitaré a David un vástago que traerá el derecho…
Leer más » -
JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
VENGA A NOSOTROS TU REINO No es fácil reconocer a Jesús como Rey del Universo, tal como hoy nos lo presenta el Evangelio, cuando está agonizando en la cruz… «La gente estaba allí mirando,» dice San Lucas. ¿Qué muchedumbre es esa? ¡Quién es esa gente? ¿No son los que cinco días antes, han aclamado a Jesús al grito de: «Bendito sea el rey que viene en nombre del Señor!?» Seguramente, muchos serían los mismos… Las voces que gritaban podían ser las mismas, pero las conciencias habían cambiado… ¿cómo es posible? ¿Po qué la situación se da la vuelta? No hace muchos años se encontró una ilustración que data de los primeros tiempos del cristianismo. El dibujo, rayado en una piedra, muestra un burro colgado de una cruz y delante un hombre. La inscripción decía: Alexámenos, adora a su Dios.Evidentemente esta…
Leer más » -
JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
El reino del Hijo querido La 1ª lectura recuerda la unción regia de David como rey de Israel. Más adelante Dios le prometió un trono perpetuo, lo que dio origen a la esperanza de un futuro rey, hijo de David, que vendría a salvar a Israel de sus enemigos y a constituirlo en cabeza de un reino político religioso con capital en Jerusalén. El ciego de Jericó, que invoca a Jesús con el título Hijo de David, es un testimonio de la vigencia de esta esperanza en su tiempo. Jesús es realmente rey, pero de otro tipo. El Evangelio presenta este tipo: la imagen de Jesús en la cruz como la auténtica expresión de su reinado. El letrero puesto sobre la cruz en hebreo, griego y latín es la proclamación universal de su reinado. Los soldados se burlan de él…
Leer más »