Comunicado de nuestro obispo D. Antonio ante la tragedia ferroviaria de Toledo

Recién llegado de Perú, donde he compartido durante estos días la vida y la misión de nuestros sacerdotes misioneros, me encuentro con la dolorosa noticia del accidente ferroviario ocurrido en Toledo. Una de esas tragedias inesperadas que nos golpean de repente y nos dejan sin palabras. Cuántas vidas truncadas, cuántas familias que hoy se enfrentan a un dolor que nunca imaginaron.
Quiero expresar mi cercanía y la de toda la Iglesia de Almería a las familias de las personas fallecidas, a los heridos y a cuantos están sufriendo las consecuencias de esta tragedia. El dolor de los demás no puede dejarnos indiferentes. Ante estos golpes de la vida, la solidaridad humana nos une y nos recuerda que todos somos hermanos.
Elevamos nuestra oración al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, la recuperación de los heridos y el consuelo de sus familias. Mi reconocimiento y apoyo también a cuantos están trabajando en las tareas de rescate y atención a las víctimas.
Habrá tiempo, cuando serenemos el corazón, para conocer lo sucedido y pedir las responsabilidades que correspondan. Porque también eso es necesario para que tragedias como esta no vuelvan a repetirse.
Hoy, sobre todo, es tiempo de acompañar, de estar cerca de quienes sufren y de convertir nuestro dolor en solidaridad y oración. Que nuestra cercanía y nuestro compromiso ayuden a sostener a quienes más están sufriendo.
+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Almería
Almería, 28 de octubre de 2026





