Comentario Bíblico Ciclo A
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DOMINGO V DE PASCUA
EL CAMINO HACIA LA VERDAD Hay en el evangelio de hoy una rotunda afirmación del Señor: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”. Es una afirmación excluyente: porque no dice ser un camino mas de las muchas veredas que ofrecen los líderes de la ideologías, las políticas o las economías o las religiones y sectas, ni una vedad mas entre otras que también pretenden serlo, sino el único camino para llegar al Padre, la única verdad que da la auténtica vida. Se enfrentan, seguramente, estas palabras del Señor, con nuestra sociedad relativista. Porque la corriente de moda es afirmar que no hay verdades absolutas, que no existe una verdad sobre Dios y sobre el hombre, y que cada cual puede tener su propia verdad y que todas las religiones son iguales. Esta convicción lleva…
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DOMINGO V DE PASCUA
Cristo resucitado nos ha preparado una morada junto al Padre El domingo pasado la liturgia nos aproximaba al misterio de la resurrección de Jesús con la comparación del Buen Pastor, este domingo lo hace con el tema preparar una morada, con el que Jesús explica lo que significa morir y resucitar por todos. Dios padre es el Dios del amor y de la vida. El anhelo de todas las religiones y la finalidad de todos los sacrificios es llegar a él para compartir su amor, perfección y alegría. La etimología de sacrificium eslo que hace sagrado porque acerca a Dios. De mil maneras lo ha intentado inútilmente la humanidad. ¿Cómo llegar realmente a Dios? Si Dios es amor puro, el único camino que realmente acerca a él es el amor puro. )Y quién es capaz de amar así, después del pecado original? Dios padre, porque es…
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DOMINGO IV DE PASCUA
El Buen Pastor La palabra de Dios invita a aproximarnos a lo que significa la obra de Jesús con la comparación delBuen Pastor. El simil procede de un mundo cultural rural, agrícola y ganadero, que para muchos de los actuales oyentes, inmersos en una cultura urbana, ha perdido su viveza natural y se ha convertido en un concepto vago. Pertenece a un mundo en que cada familia solía tener un poco de ganado, pero no el suficiente como para tener un pastor propio que los sacara cada día a pastar. Por eso se solía encomendar a pastores profesionales que se dedicaban a ello y, naturalmente, se procuraba buscar uno bueno, digno de confianza, en quien se podía confiar que trataría el ganado de la mejor manera posible. La alegoría del Buen Pastor supone que todas las ovejas pertenecen al Padre y que éste ha encomendado…
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DOMINGO IV DE PASCUA
EL PASTOREO DEL SEÑOR En el Antiguo Testamento el pastor y el rebaño eran símbolos para explicar la relación de Dios con el Pueblo Elegido. Así nos los recuerda el salmo 23:”El Señor es mi pastor; nada me falta”, pastoreo confirmado porque protegió y salvó continuamente a su pueblo; lo guió; atendió a sus necesidades; lo instruyó con su palabra; lo amonestó, siempre amparándolo de sus enemigos. La imagen bíblica del pastor alcanza su sentido pleno en Jesús, quien se llama a sí mismo “el buen pastor”. En aquel tiempo los pastores de cada aldea dejaban por las noches sus rebaños en un redil común, con un guarda. Era la manera más fácil de protegerlas de los ataques de los lobos o de los ladrones. Al amanecer, antes de salir el sol, cada pastor recogía su propio ganado. Como tenía un nombre para cada…
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DOMINGO III DE PASCUA
DE EMAÚS A JERUSALÉN La comida judía, sobre todo la cena pascual, comenzaba con un pequeño rito: el padre de familia partía el pan para repartirlo a todos, mientras pronunciaba una oración de bendición. Este gesto expresaba la gratitud hacia Dios y a la vez el sentido familiar de unión en el mismo pan. Seguramente que muchos de nosotros hemos vivido esa misma experiencia de iniciar la comida, en nuestras casas, partiendo el pan, después de hacer sobre él la señal de la cruz . Se consideraba como un pequeño pero significativo rito, de unidad familiar. Por eso la hora de la comida era “sagrada”. El Señor también realizo este gesto de familiaridad con la humanidad en la doble multiplicación de los panes y, de un modo muy especial, con los suyos, cuando en la última cena «tomó el pan, dijo la bendición, lo partió y…
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DOMINGO III DE PASCUA
El Señor resucitado presente en nuestra vida y en la Eucaristía El relato de la aparición de Jesús a los discípulos de Emaús nos muestra uno de los modos que emplea Jesús para revelarse a unos discípulos que habían vivido su muerte como un fracaso. Parte Jesús del hecho de que su muerte y resurrección son dos caras de un mismo misterio: cuando llegó al final del proceso de muerte real, comenzó su resurrección, es decir, cuando entregó totalmente su vida por amor – nos amó hasta el extremo – es acogido por el amor trasformador del Padre. No sabemos cómo ni cuándo tuvo lugar esta trasformación de su humanidad, pues sólo se nos ha dado a conocer el momento en que Dios nos lo ha revelado, lo que conocemos como domingo de resurrección. El tercer día¸ fórmula que en la literatura judía significa la hora de la…
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DOMINGO II DE PASCUA
NO HACE FALTA VER, SINO SABER El relato evangélico de hoy, nos narra el episodio de dos encuentros de Jesús Resucitado con sus apóstoles; los dos se localizan en Jerusalén, pero no suceden el mismo día ni tienen el mismo objetivo. El primero se efectúa al atardecer del mismo día de la Resurrección, en el que, como en otras apariciones del Resucitado, Jesús se presenta inesperadamente y llena de alegría los corazones de los discípulos, a los que les encarga la misión evangelizadora. Una semana después, el Resucitado vuelve a hacerse presente, pero esta vez con un motivo muy especial. Se trata de un encuentro con un discípulo en particular. El incrédulo Tomás, no estaba en su comunidad, cuando ésta se alegró de ver al Señor, pero necesitaba, para seguir unido a esa comunidad creyente, una comunión de fe en la Resurrección,…
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DOMINGO II DE PASCUA
Los grandes dones de la Resurrección: Espíritu Santo, fe, paz, alegría, misión Este domingo pone fin a la gran octava pascual, en la que los recién bautizados terminaban su semana de fiesta y comenzaban la vida ordinaria en la oscuridad de la fe. Esta circunstancia explica la elección del evangelio, que recuerda dos apariciones de Jesús, una el día de la resurrección y otra a los ocho días. En su evangelio Juan presenta en torno a la muerte y resurrección todos los grandes dones que Jesús muerto y resucitado ha dado a la Iglesia. En el relato de la muerte ha presentado la maternidad de María y los sacramentos del bautismo y de la eucaristía simbolizados en el agua y sangre del costado; en el primer relato de aparición la paz, la alegría, el Espíritu, la misión, en el segundo…
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DOMINGO DE RESURRECCIÓN
VIERON Y CREYERON Pedro y Juan recibieron el anuncio de María Magdalena estaban. Ellos se acercaron al sepulcro con la carga de las dudas, que les había suscitado las palabras de Magdalena hablando de un robo del cuerpo de Jesús. Llegando a la cueva sepulcral, también la vieron desocupada y salieron aceptando y creyendo lo que tanto trabajo les costaba admitir, como dice el Evangelio: “hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos”. La verdad es que el acontecimiento era demasiado prodigioso para aquellos hombres que se sentían defraudaos por su Maestro, pues en lugar de darle una victoria y unos cargos relevantes, les había ofrecido muerte para él y miedo y pánico para ellos. De ahí el impacto desconcertante que tuvo en su corazón y en su mente la visión del sepulcro. El “sepulcro vacío,…
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DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Hemos resucitado con Cristo Hoy celebra la Iglesia la resurrección de Jesús y la nuestra con él. Son dos facetas inseparables del misterio de la resurrección, centro de la fe cristiana. Sin ella, vana es nuestra fe, como dice san Pablo. Por ello hay que insistir en ella y debe ser objeto de nuestra proclamación durante los cincuenta días del tiempo de Pascua. Jesús, Hijo de Dios, se ha hecho hombre, compartiendo nuestra condición débil, sufriente y mortal, sometida a las limitaciones del tiempo y del espacio, exactamente igual que nosotros menos en el pecado. Hoy celebramos que ha conseguido transformarla, divinizándola y haciéndola partícipe de la condición divina, sin dolor ni muerte, sino plenamente feliz y perfecta. Es un acontecimiento real, pero perteneciente al misterio, pues nuestro conocimiento humano está limitado por nuestra condición de seres sometidos al tiempo…
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