• DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

    «Una viña que puede decepcionar» «Había una vez un propietario que plantó una viña…». Jesús, en la parábola de hoy, una vez más recurre a la imagen de la viña, tal y como hacían muchos profetas, para referirse al pueblo de Dios. Y leída con detenimiento, cada elemento de la parábola tiene su significado. El dueño de la viña es Dios que ha puesto en ella amor y esperanza. La viña, por otra parte, es su pueblo, como decíamos. Los criados enviados a recoger los frutos son los profetas, siendo los jornaleros las autoridades y dirigentes de Israel. Es evidente que el hijo se reserva a la propia persona de Jesús. Con esta parábola el Señor coloca en el banquillo de los acusados a las autoridades religiosas, que tenían la misión de cuidar la viña y se han desentendido de…

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  • MERIDIANAMENTE CLARO

    Me contaba un amigo jesuita que, viajando en coche por una larga carretera de Paraguay, tuvieron la impresión de estar perdidos. Cuando, finalmente, encontraron una gasolinera, pararon a preguntar: “-¿Vamos bien para nuestro destino?-”, y el paisano contestó: “-Si, pero ahora deben manejar en el sentido contrario unos 20 kilómetros, y coger la otra carretera-“. Dicen los que han vivido allí que, a los latinoamericanos no les gusta pronunciar el NO, porque suena demasiado rotundo y descortés. Aunque, mucho me temo que, en todos sitios, se necesita una guía para entender lo que significan las palabras del otro. Yo debo ser muy torpe (o varón), pero no entiendo cuando le digo a una colaboradora: “¿Qué te parece si te cambiamos a esta otra tarea?”. O a una amiga: “¿Quieres que te compre algo para tu cumpleaños?”. Si responden: “no me…

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  • DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

    «Cuando la palabra pierde fiabilidad» El evangelio nos relata frecuentemente como las autoridades cuestionaban la enseñanza de Jesús amparándose en cómo vivía. Este domingo, una vez más, encontramos una respuesta a quienes le acusaban de comer con pecadores y marginados. Y les responde proponiéndoles que miren la situación desde otra perspectiva. Considerada en sí, la parábola es muy sencilla. En ella aparecen dos grupos de personas, unos cumplidores, observantes de la ley. El otro, son lo que no observan esta ley, y ya están “juzgados”. Sin embargo, un hecho nuevo que afecta a todos, como es la figura de Juan el Bautista, cambia la situación. Su predicación constituye una invitación a trabajar en la viña, a cambiar, pues Dios está cerca. Y ahora los papeles se invierten, tenemos un «sí» que se convierte en «no», y un «no» que se…

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  • ODIOSAS COMPARACIONES

    La anécdota que os cuento hoy es muy buena. Fui a visitar a un amigo sacerdote, hace unos años, a un pueblecito de Granada. Antes de cenar me dijo: -“Vente conmigo a ver si ponemos entre los dos paz en una hermandad”-. El asunto disputado era el siguiente: Un grupo majo de hombres de campo habían fundado esa hermandad hacía 5 años. Con mucho esfuerzo, compraron una imagen y organizaron la procesión con notable éxito. Ahora quería apuntarse más gente, y los fundadores, indignados, querían cobrarle las cuotas atrasadas desde la fundación. Nosotros intentábamos, con distintos argumentos, persuadirles de las bondades de la acogida de nuevos hermanos, y que sólo deberían pagar la cuota anual. A la vista de su testarudez, les leí el texto de Mateo del domingo pasado: El propietario de una viña ajusta con sus trabajadores un…

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  • DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

    «La contabilidad de Dios no es nuestra contabilidad» En la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium el papa Francisco invitaba, no sin cierta ironía, a no contentarse con lo que él llama una teología de escritorio(n.133), es decir, una reflexión que se queda encerrada en libros y más papeles, pero que no llega al corazón de nuestro mundo, y por tanto, poco sirve a la misión evangelizadora de la iglesia. Seguramente, en la mente del santo padre estaba la pedagogía de Jesús. Es esta la primera reflexión que quiero compartir a la luz del texto de este domingo. Jesús, cuando enseñaba a la gente, no buscaba complicadas reflexiones o teorías, sino que les hablaba desde la vida cotidiana, con ejemplos concretos capaces de tocar su corazón y no solo ilustrar su mente. Hoy escuchamos uno de estos ejemplos. La parábola de hoy pone de manifiesto,…

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  • TODOS SOMOS EL MALO EN EL CUENTO DE ALGUIEN

    Sucedía en este verano que ya acaba. Hacíamos una larga cola para embarcar en un aeropuerto europeo. Una pareja española estaba delante de nosotros. En ocasiones, hacían fotos o se distraían. La cola seguía y ellos se recolocaban en su sitio (delante de nosotros). Cuando tocó el turno para entregar las tarjetas, abrieron dos líneas y nos indicaron, en inglés, que pasáramos por ambas. Ellos estaban a punto de entregarlas, y mi compañero y un servidor, nos dirigimos hacia la nueva. En esto, escucho unos gritos: “¡Al final, os habéis colado!¡ya os vimos la intención y lo habéis conseguido!”. Yo me quedé realmente estupefacto. Prometo solemnemente que hacer trampas era lo más lejos de nuestra intención (además hubiéramos ganado 1 minuto). El resultado: nos habíamos convertido en los malos de su viaje. Dice la sociología que existe un mecanismo social…

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  • DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

    «…como nosotros perdonamos a los que nos ofenden» El evangelio de hoy es la continuación del que escuchábamos el domingo pasado. Entonces Jesús exhortaba a dejar que sean el amor y el perdón los que guíen la vida en comunidad. Hoy, el apóstol Pedro personaliza hablando de uno que lo podía haber ofendido. Él sabe que tiene que perdonar, pero ¿hasta dónde? ¿hay límites? Jesús no le habla de siete veces, sino de «setenta veces siete», una multiplicación que no da por resultado una cifra, sino un modo de vivir. Un perdón ilimitado en las veces que hemos de perdonar, y también a las personas a las que hemos de perdonar. El perdón no puede ser nunca selectivo. Pedro, al menos, se plantea el problema. Intuye que hay cierta oposición entre ser discípulo del Señor y negarse a perdonar. Hoy,…

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  • DE CHOTOS Y CORTIJOS

    No olvidaré ese día. Salíamos de un funeral en mi primer destino y un hombre se me acerca en privado y me dice: “Don Ramón, tenga cuidado con los chotos y los cortijos, que se está poniendo muy gordo”. Aquello me cayó como una bomba, pero dio resultado. A partir de ese momento, me puse a hacer un poco de dieta, deporte y a seleccionar las ocasiones a las que acudía a una comida. Ahora explico el contexto: al cura joven llegado a una zona rural con ganas de agradar y estar con la gente le suelen invitar varias pandillas (casi a diario) a comer en cortijos y casas. Cuando menos te lo esperas, has cogido 10 kilos (tengo foto que prueba el “delito”). Aquel hombre, creo que sin saberlo, me “salvó” de una deriva poco saludable, y fue gracias…

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  • DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

    «Olvidar la ofensa recibida, pero no la herida de tu hermano» Escuchamos frecuentemente que no es fácil vivir en comunidad. Ni lo es ahora, ni lo fue en los comienzos de la vida de la iglesia primitiva. Es algo que podemos deducir de la lectura del evangelio de este domingo, que está situado en el discurso de Jesús sobre la comunidad. San Mateo no idealiza su comunidad, no nos habla de una comunidad “perfecta”, sino de una concreta, en la que también existen diversos grupos, tensiones y dificultades en la convivencia. Y en este marco tan real, nos recuerda la enseñanza de Jesús, insistiendo en el cuidado al hermano y el perdón como norma básica de convivencia. Jesús les ha expuesto un problema, y es que algunos miembros de la comunidad se han visto escandalizados en su fe por el pecado de…

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  • EL PERRO DE SAN ROQUE

    El pasado 16 de agosto, me pillaba la fiesta de San Roque en Cebreros (Ávila), en el pueblo de mi amigo Óscar. Fui a misa (como buen cristiano) y el cura predicó sobre la vida de este Santo. Reconozco, como os pasa a la mayoría, que se me fue un poco el “santo al cielo” durante su predicación. En cambio, me quedé con la historieta que ya conocía: San Roque, animado por el deseo de servir a Dios en los leprosos, quedó infectado y se trasladó al monte. Allí, aislado y enfermo, cada día recibía la visita de un perro que le llevaba un panecillo y le lamía las heridas. Nuestra sociedad occidental está llena de perros. No hay más que echar un vistazo a parques, paseos, apartamentos… para darse cuenta que los perros ocupan un lugar singular en la…

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