Ramón Bogas Crespo
-
MISERIAS
No es mi intención hablar de política, y menos de contiendas partidistas. Pero ahora que el “caso Cifuentes” va desapareciendo de las portadas informativas, me gustaría reflexionar sobre cómo la opinión pública, y cada uno de nosotros, probablemente, fuimos espectadores complacientes del bochornoso espectáculo de las miserias ajenas. El famoso “video de las cremas” corrió como la pólvora en las redes sociales y en nuestros teléfonos. Cientos de miles de visionados y descargas. Seguramente, hicimos zoom para ver mejor todos los detalles (hasta en la marca de las cremas robadas) y aunque, posiblemente, los más prudentes dijimos: “Qué pena, pobre chica”, de alguna manera, disfrutamos del espectáculo de la intimidad publicada. Lo que se nos olvida, amigos, es que detrás de ese video hay mucho dolor. Hay algo malvado en nuestra mirada que nos hace disfrutar de las miserias de…
Leer más » -
CONTACTOS
A todos nos ha pasado alguna vez. Aquel amigo, vecino, compañero de trabajo que se marcha o se muda. La despedida suele ser: “Estamos al lado, seguimos en contacto”. La realidad es que pasa un día, un mes, un año… y cuando menos lo esperas, se ha convertido en un desconocido. Es verdad que en el fondo de tu alma lo quieres y valoras su amistad, pero el tiempo y la falta de cuidados en la relación van haciendo estragos y terminan destrozando lazos que creías muy sólidos. Puede pasar incluso con la familia. Aunque parezca que los vínculos de sangre son inquebrantables, si no cuidamos la paella del domingo o la reunión en la casa de los abuelos en verano, puedes acabar viendo a tus hermanos como unos perfectos desconocidos. Porque estar en contacto, como la rama al tronco,…
Leer más » -
EL DUEÑO Y EL ASALARIADO
Nacer en una trastienda marca la vida. Se aprende mucho de la gente, de cómo funcionan los negocios, y de lo duro que es salir adelante si no te lo curras. Mi sabia madre, un día, reflexionaba sobre nuestro negocio: “Mira, Ramón, al dueño le duelen las cosas, debe estar pendiente de todo y, si el dueño se va, el empleado flaquea y, a veces, se escaquea”. Sin duda, todos hemos conocido empleados ejemplares y dueños holgazanes. Pero hemos de reconocer que cuando el negocio es tuyo, te va la vida en ello, implicas el corazón y sacas tiempo, fuerzas y energías de donde no las hay. En cambio, el empleado cumple con sus obligaciones, pero puede tener el corazón y la mente en otro sitio. Aunque es obligado decir que todos conocemos a empleados ejemplares que han sacado los…
Leer más » -
EN PAZ ME ACUESTO Y EN SEGUIDA ME DUERMO
Soy un poco envidioso, lo reconozco. Pero no envidio el coche del otro, sus éxitos profesionales… sino algunas pequeñas cosas que a mí me cuestan tanto, y otros hacen sin apenas esfuerzo. Comer sin engordar, saber arreglar una cisterna, o la más importante: ¡dormir a pierna suelta! Qué alegría (y envidia) da ver cómo la gente se duerme en cualquier sitio, tiene que ponerse el despertador a las 10 o no se entera del camión de la basura que irrumpe en la calle antes de las 7 de la mañana. Yo me pongo a dormir, empiezan mis fantasmas a salir, y (casi) siempre, vuela mi imaginación… ¡A LO PEOR! Cuando, en palabras de Santa Teresa, la “loca de la casa” se pone a maquinar, hemos imaginado media docena de tipos de cáncer, el accidente del ser querido que va a…
Leer más » -
¿A QUÉ HUELE MI VIDA?
¡Menudo chasco me llevé! En mis tiempos de universitario en Granada, preparé con ilusión una visita de mis colegas a mi pueblo. Esas ganas de enseñar lo tuyo, tu gente. Después de unos meses de preparativos, aprovechamos un puente, busqué alojamiento, y nos montamos en ese eterno autobús GRANADA-ADRA. Llegamos al apeadero, se bajaron mis amigos y lo primero que me espetaron fue: “¡Qué peste a pescado!”. Y un servidor, jamás en la vida, se había dado cuenta de ese olor. Era el mío, la “fragancia” del lugar donde me crie. Tan familiar y tan acostumbrado a él estaba que no era consciente del perfume de mi vida. Indudablemente (en aquellos años aún más), la proximidad de la lonja del pescado, las redes y los barcos pesqueros provocaban ese olor a “marengo” que sorprendió a los visitantes (y que, por…
Leer más » -
EL DÍA QUE ME ROMPÍ
Recuerdo el día que me rompí. Nunca crees que va a llegar y sucede cuando menos lo esperas. No tenía problemas gordos, no había ninguna situación especialmente traumática ni dolorosa y, de repente, empiezan a darme unos mareos. Al principio, lo típico: placa de cervicales, consulta al médico, fisioterapia… y ¡nada! No había rastro de nada fisiológico. Un día, hablando con una amiga religiosa, me dio la clave: “A mí me huele a un brote de ansiedad” (emoticono de sorpresa). Pero si yo soy la persona más equilibrada, serena… Si soy feliz, tengo sentido en la vida, las cosas me van bien… Pues, queridos amigos, en las profundidades de la psique (y el cuerpo) parece que había marea. Haciendo una lectura posterior, me doy cuenta de que, en el fondo, era una llamada de atención. Si me apuras, una bendición.…
Leer más » -
¡QUÉ LISTOS SOMOS (PARA VER LOS ERRORES DE LOS DEMÁS)!
Qué listos somos para ver los errores de los demás. Tenemos clarísimo cuando el otro se equivoca. “¡Cómo no se da cuenta de que está comiendo lo que no debe!”, “Se está pasando con el alcohol”, “Esa afición a echar dinero en las tragaperras, no me gusta un pelo”, “Pero cómo no ve que esa amistad no le conviene”… Es una clarividencia inusitada que, curiosamente, solo se desarrolla para los demás. Porque: ¿Os cuento un secreto? Los demás piensan lo mismo de nosotros. En el piso de al lado, nuestra hermana, amigo o compañero de trabajo se están preguntando lo mismo: ¿por qué no vemos donde nos estamos metiendo? A eso se le llama obstinación. Un estado de ánimo que se caracteriza por obcecarse en el error o, dicho de otra manera, por estar convencidos de que vemos cuando, en…
Leer más » -
¡QUÉ RABIA ME DA!
Creo que a todos nos ha pasado. Un día le dices a tu pareja algo cotidiano: “¿me traes un vaso de agua?”, y de repente ves que cambia la cara, muta a fiera corrupia y, sin saber por qué, empieza a gritarte: “estoy harto, siempre igual, te levantas si quieres, bla bla…”. Tranquilo, ha sido un ataque de ira. Esa rabia acumulada y callada que, cuando menos lo esperas, revienta la tapa. Hoy, amigos, os voy a hablar de la rabia y la ira. Todos los sentimientos son buenos. La rabia también. Estamos “bien hechos”, y todas las pulsiones que sentimos interiormente son parte de la maravilla que es el ser humano. Otra cosa es cómo la manejemos interiormente y seamos capaces de expresarla. Hemos sido educados (especialmente las mujeres) a no expresar la rabia. Es cierto que depende de…
Leer más » -
SI NO FUERA POR RATICOS COMO ESTOS
Dice un amigo mío que existe un “Manual de madres” aprendido concienzudamente en todos los rincones de España: “Me vas a quitar la vida” o “Con las ganas que tenía de que crecieras, para esto” son algunas de sus frases preferidas. Pero se habla poco del “Manual de padres”, más discreto, pero también en vigor. Una de las sentencias típicas de mi padre (y del tuyo, seguramente) es “si no fuera por raticos como estos”. Se suele usar en bodas, bautizos y comuniones, y expresa, de manera popular, la alegría de la fiesta y la acción de gracias por todo lo recibido. Es cierto que hay momentos en la vida en los que parece que agarras la felicidad con la mano: la familia reunida, los pasos vitales de los hijos, la carcajada con los amigos… También los hemos vivido en…
Leer más » -
MI AVENTURA EN ÁFRICA
Siempre fue uno de mis sueños ir a África. Y el Jefe me lo puso en bandeja. En Roquetas, pudimos abrir las puertas del Centro Afrika: un lugar de acogida y ayuda a los africanos dirigido por los Padres Blancos. Ellos me inocularon su pasión por aquella mágica tierra. Les propuse mi idea de marchar e hicimos un plan. Un tiempo en Londres para mejorar mi inglés, para más tarde poder marchar a Malawi. Preparé, personalmente y materialmente, este ansiado viaje como ningún otro. Vacunas, información, medicamentos, ropas de aventura… ¡Todo listo! O eso creía yo. Llevé crema hidratante, pero no una linterna. En Malawi (por su proximidad al ecuador) anochece todos los días del año a las 6 de la tarde y amanece a las 6 de la mañana. Y descubrí (¡oh, My goodness!) que durante la noche no funcionaba el generador.…
Leer más »