Comentario Bíblico Ciclo C
-
DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO
«¿Eres de fiar en lo pequeño?» Cuantas veces nos acercamos al evangelio y descubrimos pasajes de una ternura y de una bondad inmensa. Relatos de acciones o dichos de Jesús que nos reconfortan, nos llenan de paz y nos ungen. No obstante, otras veces encontramos textos en los que el Señor habla con una exigencia tal que sentimos la tentación de pasar de puntillas por ellos, a fin de no sentirnos cuestionados, y buscar otros más «dulces», menos exigentes. Pues bien, la Palabra de Dios que escuchamos este domingo nos acerca a uno de esos evangelios que nos delatan fácilmente y nos cuestionan en nuestros principios. En él descubrimos un administrador infiel; alguien que mediante artimañas y engaños es capaz de solucionarse la vida: ¡y como extraña que Jesús alabe tal comportamiento! Con todo, más allá de esta primera impresión,…
Leer más » -
DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO
«¿Seguidores o voluntarios?» A poco que miremos nuestro mundo, descubrimos en él muchos contrastes: por un lado contemplamos grandes gestos de solidaridad y compasión ante catástrofes de gran escala, y que ponen en marcha todo un movimiento de cercanía con tantos necesitados. Por otra parte, esta situación contrata con momentos en nuestra vida donde la prisa no nos deja mirar las necesidades más cercanas. Con todo, esto último no debe empañar la riqueza de lo primero. Tal es así, que se ha acuñado un calificativo para designar este compromiso: el voluntariado. Personas que, con gran generosidad, se comprometen y comprometen su vida por causas justas. Pero tiene un punto que lo hace débil, y es su caducidad. El voluntario no entrega toda su vida a la causa, sino un tramo de su vida. La invitación que Jesús hace en el evangelio…
Leer más » -
DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO
«Para ti, ¿quién soy yo?» Como en otras ocasiones el evangelio de hoy nos presenta una escena habitual en la vida de Jesús: tras una dura jornada, el Señor se retira a un lugar tranquilo con sus discípulos. Y en este buscar momentos de paz y silencio, después de una ardua y complicada jornada, encontramos lo que debe ser la vida de cualquier discípulo, de toda vocación cristiana: contemplación y acción; esto es, hablar a los hombres de Dios y hablar a Dios de los hombres. En esta intimidad y silencio, el Señor les hace una pregunta que todo cristiano debe saber contestar en algún momento de su vida: Para ti, ¿quién soy yo? No es una pregunta fácil, porque apela a la experiencia. Y existe un riesgo a la hora de responder que es el de tener ideas sueltas sobre Cristo;…
Leer más » -
DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO
«Su mirada es una mirada diferente» Una exigencia del libro del Levítico, que inspiraba la vida moral de los contemporáneos de Jesús, decía «Sed santos, como yo el Señor, vuestro Dios, soy santo» (19,2). Ellos entendían esta santidad como estar separados de todo lo impuro. Así, se generaba una sociedad excluyente, donde se valoraba a los puros y se discriminaba a los pecadores. El evangelio de hoy muestra como Jesús traduce de una forma nueva ese precepto:«Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso» (Lc 6,36). No son preceptos opuestos. El camino de la santidad pasa por el amor y la compasión. Quien quiera asemejarse a él, no debe «apartarse» de los pecadores y de los excluidos, sino comprometerse con ellos con un amor compasivo, pues así es Dios para con cada uno de nosotros. Es lo que nos dice el evangelio de…
Leer más » -
DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO
«Sentir el amor en el dolor» El Antiguo Testamento ya nos contaba como Dios invitaba a su pueblo a la santidad: «Sed Santos, pues yo vuestro Dios, soy santo». San Lucas va a recoger estas palabras y va a traducir la santidad por misericordia cuando dice «sed misericordiosos, como yo soy misericordioso». La misericordia de Dios se ha hecho personal y conmovedoramente cercana en Jesucristo. Con sus palabras y sus gestos Jesús viene a decirnos que él actúa así, porque Dios es así, bueno con los pequeños, lleno de alegría por encontrar lo perdido, lleno de amor con el hijo extraviado, clemente con los desesperados y necesitados, comprometido con la vida… Son muchos los testimonios que encontramos en los evangelios que hablan de cómo el encuentro con la misericordia de Dios es capaz de transformar la vida. Una de ellos…
Leer más » -
CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
«Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis» Nos cuenta San Mateo la promesa de Jesús a sus discípulos antes de encomendarles la misión: Sabed que estaré cono vosotros todos los días, hasta el final. Y esta promesa se concreta en el memorial de su amor y entrega; su presencia en la eucaristía. Hoy San Pablo nos recuerda esta tradición antiquísima que él recibió. En su última cena con los discípulos, el Señor nos dejó el memorial de su Pascua. Toda la vida de Jesús consistió en acercar la misericordia de Dios a aquella humanidad que estaba al borde del camino de la vida. Con su milagros venia a decirles que para Dios eran únicos, por eso eran los primeros destinatarios de un amor capaz de transfórmales y curarles. Como dirá San Pedro, pasó…
Leer más » -
SANTISIMA TRINIDAD
«Descálzate, porque el lugar que pisas es sagrado» Siempre me ha parecido difícil hablar de la Trinidad, porque tratar de acercarse a este misterio, solo puede provocar vértigo en el que lo pretende delimitar. Hay un teólogo llamado Bruno Forte que en un librito suyo llamado La Trinidad como historiale dedicaba un capítulo entero al «destierro de la Trinidad». En efecto, en él nos cuenta como la fe en la Trinidad, que era confesada por todos los creyentes, apenas si ejercía una influencia en la manera en la que los cristianos vivían su fe. Habían subido a Dios a una cima teológica tan inaccesible, que se había reducido el misterio de la Trinidad a una especia de teorema teológico casi incomprensible, que se aprendía de memoria en la catequesis, pero sin incidencia en la vida concreta de fe. Ante todo la…
Leer más » -
PENTECOSTÉS
«Seréis mis testigos…» El domingo pasado celebrábamos la Ascensión del Señor, fiesta que nos recordaba que la misión no se interrumpe, sino que cambian en cierta manera los protagonistas que la llevan adelante. La misión del la Iglesia consiste en prolongar la misma misión de Cristo, con los mismos sentimientos y actitudes. Pentecostés, que celebramos hoy, nos dice cual es el fundamento y la garantía de esta misión; el Señor no nos deja huérfanos, nos regala su Espíritu, que en definitiva, es el verdadero protagonista y artífice de nuestro hacer. Si la misión del Señor comenzó recibiendo el Espíritu en el Jordán que lo declaraba su Hijo, la misión de la Iglesia comienza igualmente recibiendo el mismo Espíritu que la capacita para ser instrumento de la salvación de Dios para todos los hombres. En el evangelio de hoy, el apóstol Juan cuenta…
Leer más » -
ASCENSIÓN DEL SEÑOR
«La despedida de quien siempre está» Dice San León Magno en una de sus homilías acerca de la Ascensión del Señor que «Jesús bajando a los hombres, encarnándose, no se separó de su Padre, como ahora que vuelve al Padre, tampoco se alejará de sus discípulos. Él, cuando se hizo hombre, no perdió sus divinidad, ni su intimidad con el Padre (…).Ahora que regresa junto a su Padre para senta rse a su derecha (expresión que significa igualdad), no perderá tampoco su humanidad ni su comunión con los suyos». Es una forma bella para expresar lo que significa la solemnidad que este domingo celebramos. Durante mucho tiempo popularmente hemos entendido la ascensión del Señor como una partida, casi como una despedida. La ascensión no significa una simple evasión o marcha de Jesús, más bien indica que Él comienza a estar de otra…
Leer más » -
DOMINGO VI DE PASCUA
«El que me ama, guardará mi Palabra» No tuvo que ser fácil lo que Jesús vivió en la noche de su despedida. En aquel momento, tras cenar, Jesús mantiene una conversación con sus discípulos, en el aprovecha, sabiendo que se acerca el momento de su entrega, para transmitirles sus últimas enseñanza. Es la ocasión de dejarles su testamento. El centro de este testamento lo escuchábamos el domingo pasado: es necesario amar pues en el amor van a descubrir que verdaderamente somos testigos de la resurrección. El amor a los hermanos es, según San Juan, el termómetro que refleja la temperatura de nuestro amor al Señor. Pero ¿dónde comienza este amor? ¿es fruto de nuestros esfuerzos y capacidades? Jesús establece una vinculo muy estrecho entre el amor a Él y la fidelidad a su palabra. Quien me ama, guardará mis mandamientos,…
Leer más »