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EL “SOBRAO” Y LA AGRADECIDA
Una ventaja de ser bajito y poco agraciado es que cuando te dicen “¡guapo!”, uno tiene parar “roer” un mes y medio. Así somos de agradecidos aquellos a los que la creación no nos trató tan bien como a otros. Supongo que, a esos “guapos oficiales”, a aquellos a los que sus madres siempre le dijeron lo hermosos que eran, un piropo más no supone nada en su cuenta personal. Y es que lo bueno (lo malo son los complejos que arrastramos y el dinero invertido en psicoterapeutas) de haber recibido pocos amores es que un “¡Ay!”, por pequeño que sea, nos hace mucho bien. Y es que, un misterio que ni Iker Jiménez es capaz de averiguar, es por qué hay gente que nació creyendo que se lo merecía todo. Yo creo que todos los lectores nos hemos topado…
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UNA FRÍA NOCHE DE INVIERNO
Una fría noche de invierno (¡siempre soñé con empezar un artículo así!) un cura urbano recién ordenado (es decir, un servidor de ustedes) pasaba una de esas eternas veladas en su primer destino: un pueblito en la falda de Sierra Nevada. Son esas noches eternas en las que uno tiene que ir “gestionando” su soledad, superando sus miedos y anhelando la aurora. Estaba yo en esas, cuando llaman a la puerta a más de las 10 de la noche. Tembloroso, abro la puerta. Era una desconocida mujer de mediana edad que me cuenta su historia: había discutido con su pareja, la había dejado sola en la gasolinera de la carretera y no tenía donde pasar la noche hasta el día siguiente que podría coger el autobús hacia Granada. En un pueblo de esas dimensiones, no había policía local, ni albergue,…
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DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO
«Su mirada es una mirada diferente» Una exigencia del libro del Levítico, que inspiraba la vida moral de los contemporáneos de Jesús, decía «Sed santos, como yo el Señor, vuestro Dios, soy santo» (19,2). Ellos entendían esta santidad como estar separados de todo lo impuro. Así, se generaba una sociedad excluyente, donde se valoraba a los puros y se discriminaba a los pecadores. El evangelio de hoy muestra como Jesús traduce de una forma nueva ese precepto:«Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso» (Lc 6,36). No son preceptos opuestos. El camino de la santidad pasa por el amor y la compasión. Quien quiera asemejarse a él, no debe «apartarse» de los pecadores y de los excluidos, sino comprometerse con ellos con un amor compasivo, pues así es Dios para con cada uno de nosotros. Es lo que nos dice el evangelio de…
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UN PUÑADO MÁS DE ARROZ
Me encanta celebrar mi vida con la gente, con mi gente, con aquellos con los que me siento en mi salsa, especialmente con los que puedo ser más yo mismo. Pero también sé que hay gente a la que nadie invita a ninguna fiesta y me gusta que haya un plato de más porque, a veces, es la mejor terapia para la tristeza, la soledad o los prejuicios. Mezclar a gente variada, de distintas calañas y edades, de diferentes orígenes e historias… es la fiesta, el banquete que refleja la hermandad. Y lo mejor viene cuando llega la hora de prepararlo todo: el mantel limpio, la luz justa, la música de fondo. Y de menú: lo necesario para que si viene alguien más, siempre se pueda compartir con el que llegue, sin avisar. Porque a mi mesa están invitados todos…
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DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO
«Sentir el amor en el dolor» El Antiguo Testamento ya nos contaba como Dios invitaba a su pueblo a la santidad: «Sed Santos, pues yo vuestro Dios, soy santo». San Lucas va a recoger estas palabras y va a traducir la santidad por misericordia cuando dice «sed misericordiosos, como yo soy misericordioso». La misericordia de Dios se ha hecho personal y conmovedoramente cercana en Jesucristo. Con sus palabras y sus gestos Jesús viene a decirnos que él actúa así, porque Dios es así, bueno con los pequeños, lleno de alegría por encontrar lo perdido, lleno de amor con el hijo extraviado, clemente con los desesperados y necesitados, comprometido con la vida… Son muchos los testimonios que encontramos en los evangelios que hablan de cómo el encuentro con la misericordia de Dios es capaz de transformar la vida. Una de ellos…
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¿CUÁL DE LOS DOS SALE PERDIENDO?
De forma provocadora, un amigo sacerdote, me cuenta que cuando va a casar a una parejilla de novios piensa interiormente: “¿Cuál de los dos sale perdiendo?”. Porque es cierto que, aunque sobre el papel, los dos deberían de salir ganando, nuestro olfato y experiencia sobre las relaciones humanas (y amorosas) nos dice que, casi siempre, uno sale perdiendo. Hemos hablado desde esta tribuna de “amores que no son lo que parecen” y hoy reflexiono sobre relaciones “fagocitadoras”. Yo creo que todos tenemos en mente algunas relaciones de pareja o de amistad en las que uno de los miembros acaba anulando la personalidad del otro, bien sea por su propia inseguridad, por su sentimiento de que la otra persona le pertenece, por celos… Anular sus hobbies, sus gustos, alejarlo de su familia de origen, hacerlos inútiles y dependientes, controlar cada uno de sus movimientos, etc.,…
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CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
«Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis» Nos cuenta San Mateo la promesa de Jesús a sus discípulos antes de encomendarles la misión: Sabed que estaré cono vosotros todos los días, hasta el final. Y esta promesa se concreta en el memorial de su amor y entrega; su presencia en la eucaristía. Hoy San Pablo nos recuerda esta tradición antiquísima que él recibió. En su última cena con los discípulos, el Señor nos dejó el memorial de su Pascua. Toda la vida de Jesús consistió en acercar la misericordia de Dios a aquella humanidad que estaba al borde del camino de la vida. Con su milagros venia a decirles que para Dios eran únicos, por eso eran los primeros destinatarios de un amor capaz de transfórmales y curarles. Como dirá San Pedro, pasó…
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SANTISIMA TRINIDAD
«Descálzate, porque el lugar que pisas es sagrado» Siempre me ha parecido difícil hablar de la Trinidad, porque tratar de acercarse a este misterio, solo puede provocar vértigo en el que lo pretende delimitar. Hay un teólogo llamado Bruno Forte que en un librito suyo llamado La Trinidad como historiale dedicaba un capítulo entero al «destierro de la Trinidad». En efecto, en él nos cuenta como la fe en la Trinidad, que era confesada por todos los creyentes, apenas si ejercía una influencia en la manera en la que los cristianos vivían su fe. Habían subido a Dios a una cima teológica tan inaccesible, que se había reducido el misterio de la Trinidad a una especia de teorema teológico casi incomprensible, que se aprendía de memoria en la catequesis, pero sin incidencia en la vida concreta de fe. Ante todo la…
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NO ME CHILLES QUE NO TE VEO
Reiteradamente, hemos sostenido un adagio popular que afirma: “hablando se entiende la gente”. Pero a mi me parece, que nada más lejos de la realidad, porque el mero hecho de hablar el mismo idioma no significa que nos entendamos. -¿Qué te gustaría que te comprara para tu cumpleaños?- –Nada, no te preocupes que este año andamos apurados-. En castellano significa lo que parece, pero en la vida como no se lo compres estás “perdido”.. Y como éste miles de ejemplos: palabras suspicaces, malentendidos, cosas no dichas, tonos no comprendidos… toda una pléyade de razones para afirmar que hablando, si no se quiere, no se entiende la gente. Yo no sé si es porque soy hombre o torpe (o las dos cosas a la vez) que me sorprende cada día más de que las cosas no se entiendan como hemos querido…
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TORTILLA DE JAMON YORK
Mi querida amiga Cristina, en una de sus más célebres frases, siempre me decía que “si yo saliera con un hombre que en la primera cita se pidiera en el restaurante una tortilla de jamón york, tendría clara conciencia de que ese tío y yo, no teníamos ningún futuro”. La idea conecta con la de mi abuela que decía: “no te fíes nunca de un hombre que no le gusta un vaso de vino”. En común las dos afirmaciones destilan que, en la vida, nos gustan más las personas que tienen un poco de “pimienta”, de chispa y que saben vivir (y beber) la vida intensamente. No es ningún dogma de fe, por supuesto, pero he de admitir que no me gustan los “santurrones”. Me refiero a la gente que se cuida demasiado, que no comete ningún exceso, que tiene…
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