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EL DUEÑO Y EL ASALARIADO
Nacer en una trastienda marca la vida. Se aprende mucho de la gente, de cómo funcionan los negocios, y de lo duro que es salir adelante si no te lo curras. Mi sabia madre, un día, reflexionaba sobre nuestro negocio: “Mira, Ramón, al dueño le duelen las cosas, debe estar pendiente de todo y, si el dueño se va, el empleado flaquea y, a veces, se escaquea”. Sin duda, todos hemos conocido empleados ejemplares y dueños holgazanes. Pero hemos de reconocer que cuando el negocio es tuyo, te va la vida en ello, implicas el corazón y sacas tiempo, fuerzas y energías de donde no las hay. En cambio, el empleado cumple con sus obligaciones, pero puede tener el corazón y la mente en otro sitio. Aunque es obligado decir que todos conocemos a empleados ejemplares que han sacado los…
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EN PAZ ME ACUESTO Y EN SEGUIDA ME DUERMO
Soy un poco envidioso, lo reconozco. Pero no envidio el coche del otro, sus éxitos profesionales… sino algunas pequeñas cosas que a mí me cuestan tanto, y otros hacen sin apenas esfuerzo. Comer sin engordar, saber arreglar una cisterna, o la más importante: ¡dormir a pierna suelta! Qué alegría (y envidia) da ver cómo la gente se duerme en cualquier sitio, tiene que ponerse el despertador a las 10 o no se entera del camión de la basura que irrumpe en la calle antes de las 7 de la mañana. Yo me pongo a dormir, empiezan mis fantasmas a salir, y (casi) siempre, vuela mi imaginación… ¡A LO PEOR! Cuando, en palabras de Santa Teresa, la “loca de la casa” se pone a maquinar, hemos imaginado media docena de tipos de cáncer, el accidente del ser querido que va a…
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DOMINGO IV DE PASCUA
El cuarto domingo de Pascua es el domingo del Buen Pastor. Cuando Jesús quiere explicar a sus discípulos qué significado tiene la resurrección, no utiliza discursos de una alta elaboración teológica, sino que recurre a imágenes tomadas de la vida cotidiana, y asequibles a todos. De esta manera se presenta como la Luz del mundo, como el Pan de vida, como el Camino que lleva al Padre, La verdad y la Vida… etc. La imagen del Buen Pastor también le es útil al Señor para introducirnos en el misterio de su persona y de su misión. Lo que realmente caracteriza al buen pastor, según lo dicho por Jesús, es que da la vida por sus ovejas. El “asalariado”, en cambio, no quiere aceptar los riesgos del oficio. Trabaja solo para ganar un jornal, pero no tienen la intención de jugarse la vida porque las ovejas no son de su…
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¿A QUÉ HUELE MI VIDA?
¡Menudo chasco me llevé! En mis tiempos de universitario en Granada, preparé con ilusión una visita de mis colegas a mi pueblo. Esas ganas de enseñar lo tuyo, tu gente. Después de unos meses de preparativos, aprovechamos un puente, busqué alojamiento, y nos montamos en ese eterno autobús GRANADA-ADRA. Llegamos al apeadero, se bajaron mis amigos y lo primero que me espetaron fue: “¡Qué peste a pescado!”. Y un servidor, jamás en la vida, se había dado cuenta de ese olor. Era el mío, la “fragancia” del lugar donde me crie. Tan familiar y tan acostumbrado a él estaba que no era consciente del perfume de mi vida. Indudablemente (en aquellos años aún más), la proximidad de la lonja del pescado, las redes y los barcos pesqueros provocaban ese olor a “marengo” que sorprendió a los visitantes (y que, por…
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DOMINGO III DE PASCUA
En la primera carta del apóstol Pablo a la comunidad cristiana de Corinto les expresaba, con gran claridad, cuál es el verdadero núcleo de nuestra fe: «Si Cristo no ha resucitado vana es entonces nuestra predicación y vana es también vuestra fe» (1 Cor. 15,14). Es este el mensaje central que el evangelio de San Lucas, que leemos este domingo, nos proclama: Jesús, el crucificado, ha resucitado para que en él obtengamos la vida. Su presencia en medio de lo comunidad es real, no es solo un recuerdo o una idea, sino que él vive. Pero ¿dónde descubrirle? Empieza el evangelio de hoy con la experiencia de los dos discípulos de Emaús que se habían encontrado ya con él: «contaron lo que les había ocurrido y como lo habían reconocido al partir el pan». Ellos hablan del camino de la vida. Para…
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EL DÍA QUE ME ROMPÍ
Recuerdo el día que me rompí. Nunca crees que va a llegar y sucede cuando menos lo esperas. No tenía problemas gordos, no había ninguna situación especialmente traumática ni dolorosa y, de repente, empiezan a darme unos mareos. Al principio, lo típico: placa de cervicales, consulta al médico, fisioterapia… y ¡nada! No había rastro de nada fisiológico. Un día, hablando con una amiga religiosa, me dio la clave: “A mí me huele a un brote de ansiedad” (emoticono de sorpresa). Pero si yo soy la persona más equilibrada, serena… Si soy feliz, tengo sentido en la vida, las cosas me van bien… Pues, queridos amigos, en las profundidades de la psique (y el cuerpo) parece que había marea. Haciendo una lectura posterior, me doy cuenta de que, en el fondo, era una llamada de atención. Si me apuras, una bendición.…
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DOMINGO II DE PASCUA
Este segundo domingo de Pascua celebramos la Divina Misericordia. San Juan Pablo II acogió así el deseo de tantos creyentes que querían contemplar y experimentar, desde la liturgia, la misericordia divina, que transforma la vida de quien se abre a su acción. La imagen de la Divina Misericordia se inspira en la presencia de Jesús Resucitado en el cenáculo, que nos narra el evangelio de hoy, donde les hace sentir su salvación y, a la vez, los capacita con el don del Espíritu para llevar esa misma misericordia perdonando los pecados. En el relato nos encontramos con los discípulos asustados, «en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos» (Jn 20,19). No es difícil ponerse en su situación e imaginar en ellos sentimientos encontrados. Por una parte, habían visto morir a su maestro, y por otra parte,…
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¡QUÉ LISTOS SOMOS (PARA VER LOS ERRORES DE LOS DEMÁS)!
Qué listos somos para ver los errores de los demás. Tenemos clarísimo cuando el otro se equivoca. “¡Cómo no se da cuenta de que está comiendo lo que no debe!”, “Se está pasando con el alcohol”, “Esa afición a echar dinero en las tragaperras, no me gusta un pelo”, “Pero cómo no ve que esa amistad no le conviene”… Es una clarividencia inusitada que, curiosamente, solo se desarrolla para los demás. Porque: ¿Os cuento un secreto? Los demás piensan lo mismo de nosotros. En el piso de al lado, nuestra hermana, amigo o compañero de trabajo se están preguntando lo mismo: ¿por qué no vemos donde nos estamos metiendo? A eso se le llama obstinación. Un estado de ánimo que se caracteriza por obcecarse en el error o, dicho de otra manera, por estar convencidos de que vemos cuando, en…
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DOMINGO V DE CUARESMA
La cuaresma va llegando a su término, y el evangelio de hoy nos prepara para la hora de Jesús, para el momento de su muerte, entrega que pone fin a la antigua alianza e inaugura, como dice el profeta Jeremías, una nueva. El profeta anuncia una promesa de parte de Dios: ante el pecado del hombre, una vez más, Dios se anticipa reparando aquella primera alianza mediante otra que ya se inscribe en el interior de cada creyente. Por eso, el salmo nos invita a pedirle al Señor que haga posible poder acoger este don: «Oh Dios crea en mi un corazón puro» (Sal 50). Seguramente, las palabras del profeta suscitaron una expectativa en el pueblo, ¿cuándo será eso?¿cuándo realizará Dios esa nueva alianza? Jesús nos dice que ha llegado ese momento. Es un evangelio que une dos momentos distintos.…
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¡QUÉ RABIA ME DA!
Creo que a todos nos ha pasado. Un día le dices a tu pareja algo cotidiano: “¿me traes un vaso de agua?”, y de repente ves que cambia la cara, muta a fiera corrupia y, sin saber por qué, empieza a gritarte: “estoy harto, siempre igual, te levantas si quieres, bla bla…”. Tranquilo, ha sido un ataque de ira. Esa rabia acumulada y callada que, cuando menos lo esperas, revienta la tapa. Hoy, amigos, os voy a hablar de la rabia y la ira. Todos los sentimientos son buenos. La rabia también. Estamos “bien hechos”, y todas las pulsiones que sentimos interiormente son parte de la maravilla que es el ser humano. Otra cosa es cómo la manejemos interiormente y seamos capaces de expresarla. Hemos sido educados (especialmente las mujeres) a no expresar la rabia. Es cierto que depende de…
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