Comentario Bíblico Ciclo C
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DOMINGO III DE PASCUA, por Manuel Pozo Oller
El capítulo 21 que escucharemos en la celebración litúrgica del III domingo de Pascua es considerado como apéndice al evangelio joánico. El último verso del anterior capítulo 20, recoge en una síntesis apretada, a modo de “colofón”, que “Jesús realizó todavía, en presencia de sus discípulos, otras muchas señales que no están escritas en este libro” (v. 30). Con esta constatación, el texto evangélico podría darse por concluido. La pregunta que nos hacemos ante este añadido gira en torno a la intencionalidad del autor y las razones para insertar aquí la tercera aparición del Resucitado. La respuesta la hallamos en la intención del autor sagrado en subrayar la presencia del Resucitado en medio de la comunidad de seguidores para continuar su misión y su obra hasta el fin de los tiempos. El capítulo en cuestión añade matices que la comunidad…
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DOMINGO V DE CUARESMA, por Manuel Pozo Oller
En este domingo V de Cuaresma comentamos un pasaje que curiosamente no solía incluirse en los manuscritos joánicos más antiguos y que ha sido recuperado en las traducciones bíblicas más recientes situándolo en el contexto de la controversia de Jesús con el judaísmo situándolo en el contexto de la fiesta más popular y frecuentada del año llamada de las chozas o tabernáculos (Jn 8,1-11). En aquel contexto de fiesta, en la ciudad de Jerusalén, encontramos la narración donde se dice que Jesús se retiró al monte de los Olivos a orar antes de ir al templo al amanecer, a donde comenta el texto, acudía «el pueblo» para oír sus enseñanzas. El evangelista hace notar que enseñaba con autoridad como indica su posición sedente. El Evangelio de la mujer sorprendida en flagrante adulterio evoca la parábola del padre misericordioso, cuyo hijo…
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DOMINGO IV DE CUARESMA, por Manuel Pozo Oller
El IV domingo de Cuaresma es llamado en la liturgia católica el domingo de «laetare» o de la alegría. Se denomina así por las primeras palabras de la antífona de entrada de la Misa donde se recuerda el pasaje de Isaías 66 donde se lee: «Alegraos con Jerusalén y regocijaos con ella todos los que la amáis; saltad de gozo con ella los que por ella llevasteis luto». Es una fiesta colocada a mitad de la Cuaresma para tomarnos un “refrigerio” antes de afrontar el último tramo penitencial que lleva a la Pascua. El evangelio de este domingo IV de Cuaresma (Lc 15, 1-3.11-32) comienza con una crítica de los fariseos y los letrados a la actuación de Jesús que «acoge a pecadores y come con ellos». Jesús explica, con la profundidad y suavidad del género parabólico, su modo de…
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DOMINGO III DE CUARESMA, por Manuel Pozo Oller
En el pasaje evangélico de este III Domingo de Cuaresma Jesús aprovecha dos acontecimientos trágicos recientes para hacer una llamada general a la conversión en orden a dar buenos frutos (Lucas 13,1-9). La escena se sitúa en el camino de subida a Jerusalén donde unos desconocidos se acercan al Maestro para contarle las malas nuevas que acababan de suceder. Por una parte, la degollación de un grupo de galileos efectuadas en el atrio del templo mientras se ofrecían sacrificios por orden del procurador romano Pilato. Para los judíos esta acción era horrorosa, no solo por la muerte de aquellos desdichados, sino también por cuanto la sangre de los asesinados se había mezclado con la sangre de los sacrificios en fiesta tan concurrida e importante como la Pascua. Seguramente las gentes que refirieron a Jesús lo sucedido creían que acudiendo a…
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DOMINGO II DE CUARESMA, por Manuel Pozo Oller
El episodio de la transfiguración (Lc 9, 28b-36) es colocado por el evangelista san Lucas después de cinco máximas sobre el seguimiento en las que se describe el camino que ha de seguir el discípulo, a saber, la renuncia a sí mismo, cargar con su verdad (cruz), identificarse con el Maestro, dar la vida, si fuere preciso, por el Reino, y no avergonzarse jamás de Jesús ni de su mensaje (9, 23-27). Jesús, nos narra el pasaje que comentamos, se aparta del ámbito de lo cotidiano y se retira a un lugar favorable para encontrase a solas con Dios. La tradición asocia este lugar de retiro al monte Tabor, pero lo cierto es que san Lucas no tiene interés en la localización geográfica, sino en su significado histórico-religioso más profundo como “lugar de manifestación y encuentro con Dios” y “lugar…
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DOMINGO I DE CUARESMA, por Manuel Pozo Oller
El miércoles pasado comenzamos el tiempo litúrgico de la Cuaresma con el rito de la imposición de ceniza. En este itinerario cuaresmal, en el primer domingo, el Evangelio de san Lucas nos presenta a Jesús en el desierto como lugar de tentación (4,1-13). Las tentaciones se presentaron a Jesús terreno a lo largo de toda su vida. Los evangelistas las reagruparon en torno al paisaje singular del desierto, lugar bíblico de excelencia para la búsqueda y el discernimiento. El autor sagrado, coloca estratégicamente esta sección después de la confirmación de Jesús como Hijo de Dios en su bautismo (3,22) y, al tiempo, hombre como muestra la genealogía familiar (3,23-38). En el evangelio de este domingo se nos presenta a Jesucristo, Dios y hombre verdadero, a las puertas del comienzo de su vida pública, en el desamparo y aridez del desierto,…
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VIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, por Manuel Pozo Oller
El evangelista san Lucas, acabado el discurso de las bienaventuranzas y enunciado el precepto del amor al enemigo, finaliza el discurso de la llanura ofreciendo tres enseñanzas concretas de Jesús en forma de comparaciones en las que muestra, como ahora se dice, el perfil del buen discípulo. Son las parábolas del ciego que guía a otro ciego, de la mota y la viga en ojo y el árbol y sus frutos (6,39-45). La luz de la inteligencia y la humildad del maestro darán, con certeza, fruto abundante y bueno. Detengámonos ahora en cada una de las comparaciones. La carencia de luz de los ojos es una imagen perfecta, en nuestro caso, de la ausencia de luces naturales. El que sigue a la luz está siempre en un estado de búsqueda y aprendizaje que nos humaniza. El engreído se cree que…
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VII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, por Manuel Pozo Oller
El amor a los enemigos es la gran novedad de la predicación de Jesús. En las religiones antiguas se opinaba de modo contrario. «El pensamiento común de los griegos está impregnado por el supuesto de que uno debe ayudar a sus amigos y perjudicar a sus enemigos. Estos principios fundamentales se repiten desde Homero en adelante y persisten hasta bien entrada la época romana» (M. W. Blundell, Helping Friends and Harming Enemies. A Study in Sophocles and Greek Ethics (Cambridge 1989), 26). Séneca (65 d. C.) es una excepción cuando exhorta a no responder al mal con el mal, sino con el bien, y da esta razón «Si queréis imitar a los dioses […], haced el bien incluso a los ingratos, pues el sol también sale sobre los criminales y los mares están abiertos incluso para los piratas» (De beneficiis…
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VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, por Manuel Pozo Oller
Escribe san Agustín que las bienaventuranzas evangélicas son «un método perfecto de vida cristiana» (De serm. Dom. In mon. I,1,1). El Papa Francisco, en nuestros días, añade que las bienaventuranzas son «la carta de identidad de cristiano» (Audiencia 29 enero 2020). Muchos, a lo largo del tiempo, han llamado a estas páginas la «carta magna del Evangelio». En todo caso, es doctrina aceptada unánimemente, que los evangelistas agrupan este género literario de bienaventuranzas con la intencionalidad de presentar un programa-síntesis del mensaje y la actividad de Jesús y, al tiempo, invitar a los lectores a buscar la felicidad plena por este camino. No todos los dichos y enseñanzas sobre la felicidad se compendian en los resúmenes de los textos que denominamos como “bienaventuranzas”. Incluso, si se amplía nuestra reflexión, podemos decir que todo el Evangelio, que se traduce del griego…
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V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, por Manuel Pozo Oller
En este domingo de la V Semana del Tiempo ordinario, el evangelista contrapone a la escena del rechazo de Jesús por sus paisanos en Nazaret, al deseo de muchos de querer escuchar las enseñanzas de Jesús (Lc 5,1-11). Ocupa el centro del relato la escena de la llamada al discipulado de Pedro, el pescador. Los textos lucanos, en efecto, muestran la admiración del autor por Simón. El evangelista omite, a sabiendas, ciertos detalles que narra el evangelio de san Marcos porque no favorecen a Pedro. Léase la reprimenda de Jesús al pescador cuando se rebela ante el anuncio de la cruz y la pasión recibiendo palabras duras del Maestro “porque piensa como los hombres, no como Dios” (Mc 8, 32-33), o el disgusto de Jesús porque Pedro se queda dormido en Getsemaní (Mc 14,37). San Lucas subraya, al contrario que…
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