Comentario Bíblico Ciclo B

  • DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

    Una de las preocupaciones fundamentales que encontramos en el evangelio de San Marcos es aclarar qué significa ser discípulo de Jesús. Su evangelio puede ser considerado, sin riesgo a equivocarnos, como “un buen manual para el seguimiento cristiano”, pero de forma especial, el relato que leemos este domingo es de especial claridad. Todo comienza con unas preguntas: ¿Quién dice la gente que soy yo?, y vosotros, ¿qué decís?, cuestiona a sus discípulos. Pedro, en nombre de todos ellos, toma la palabra. Mientras que otros solo han dado respuestas parciales (unos que Elías, otros que Juan el Bautista, …) él es certero en su afirmación, “tú eres el Mesías”. Posiblemente esta respuesta sea algo que Pedro ha aprendido, y aún no sea fruto de su experiencia, por eso, para nuestra sorpresa, nos encontramos con que Jesús hace dos correctivos de inmediato.…

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  • DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO

    Seguramente todos hemos escuchado alguna vez ese dicho que afirma que «los caminos de Dios no coinciden con nuestros caminos». En el relato de hoy encontramos algo de eso. Estos últimos domingos venimos hablando del Reino de Dios. En efecto, este Reino está ya presenté en nuestra historia, aunque a veces no lo parezca. Las dos parábolas del evangelio ponen ante nuestra consideración como actúa Dios. Jesús las pronuncia desde su propia experiencia. Si bien él anuncia el Reino, cada día se encuentra con el rechazo por parte de los que lo escuchan. Aquello puede provocar la duda en sus discípulos, si verdaderamente el Reino está presente, ¿por qué tanta incomprensión y hostilidad? A pesar de todo, dice el Señor, la salvación de Dios es una realidad ya en nuestra historia. En aquellos inicios pobres, pequeños y humildes, que avanzan…

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  • DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO

    Retomamos en este domingo la lectura del Evangelio de San Marcos, que iremos escuchando y meditando a lo largo de todo el año. Comenzaba el evangelista, hace unos pocos domingos, recordándonos el núcleo de la predicación de Jesús: Se ha cumplido el plazo, y el Reino de Dios está irrumpiendo ya en nuestras vidas. Es necesario prepararnos para acogerlo, necesitamos convertirnos y creed en su presencia salvadora. Este anuncio se hace realidad, de una forma novedosa e inesperada, en Jesucristo. En Él, Dios se ha acercado al hombre para hacerle experimentar su misericordia, para liberarlo e invitarlo a una comunión de vida. Pero esta pretensión no deja a nadie indiferente, como observamos en el evangelio. La primera reacción es de rechazo. En primer lugar, por parte de aquellas autoridades y grupos dominantes, que le recriminan que si expulsa demonios es porque…

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  • CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

    La solemnidad del Corpus nos recuerda cómo la promesa que el Señor realizaba a sus discípulos el domingo pasado, («yo estaré con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos») se hace realidad, de una forma admirable, en la sencillez de un poco de pan y de vino. La liturgia hoy nos propone el relato de la institución de la eucaristía en el marco de la última cena. Compartir la mesa, para un judío piadoso, era algo que tenía gran importancia, era el gran símbolo de la convivencia, de la reconciliación, donde Dios nos sienta a todos los comensales en una mesa común, y él mismo nos sirve. El banquete, pues, anticipa aquello que Dios tiene preparado para su pueblo, para cada uno de nosotros. En este marco tan significativo, el Maestro y Señor instituye la Eucaristía. En…

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  • SANTISIMA TRINIDAD

    Una vez terminado el tiempo Pascual, la liturgia nos hace contemplar dos misterios centrales en nuestra fe, como son las solemnidades de la Santísima Trinidad y del Cuerpo y la Sangre de Cristo. He de reconocer que no es fácil hablar de la Trinidad. Hemos colocado a Dios a una cima teológica tan inaccesible, que, sin querer, hemos reducido el misterio de la Trinidad a una especie de reflexión teológica, casi incomprensible, que se aprendía de memoria en la catequesis, pero sin incidencia en la vida concreta de fe. Decir que nuestro Dios es Trinidad es, ante todo, decir que es misterio, no en cuanto algo incomprensible, sino en el sentido de que Dios lo trasciende todo, y, a la vez, está presente hasta en el recodo más pequeño de nuestra existencia, y, ante el misterio sólo cabe la contemplación y la…

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  • PENTECOSTÉS

    El domingo pasado celebrábamos la Ascensión del Señor, fiesta que nos recordaba que la misión no se interrumpe, sino que cambian en cierta manera los protagonistas que la llevan adelante. La misión del la Iglesia consiste en prolongar la misma misión de Cristo, con los mismos sentimientos y actitudes. Pentecostés, que celebramos hoy, nos dice cuál es el fundamento y la garantía de esta misión; el Señor no nos deja huérfanos, nos regala su Espíritu, que en definitiva, es el verdadero protagonista y artífice de nuestro hacer. Él nos garantiza la perenne presencia del Señor resucitado «en medio» de su iglesia. Si la misión del Señor comenzó recibiendo el Espíritu en el Jordán que lo declaraba su Hijo, la misión de la Iglesia comienza igualmente recibiendo el mismo Espíritu que la capacita para ser instrumento de la salvación de Dios para…

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  • ASCENSIÓN DEL SEÑOR

    La solemnidad de la Ascensión nos acerca casi al final del tiempo pascual. Estamos ante un misterio que no siempre se entendió bien, «ascender al Cielo» se interpretó, con demasiada frecuencia, como una partida del Señor, casi como una despedida de los suyos. No es este su sentido, no estamos ante una fiesta del alejamiento, sino ante un misterio que nos recuerda que el Señor, por su resurrección, ya está definitivamente en el ámbito de Dios. Si está para siempre en la vida de Dios, celebramos, no su alejamiento, sino todo lo contrario, su cercanía y nuevo modo de presencia. Comienza el evangelio con la apasionante tarea que el Señor encomienda a sus discípulos: «id al mundo entero y anunciad el evangelio a toda la creación». Ascensión y misión aparecen íntimamente unidas. Aquellos mismos discípulos que habían huido ante la…

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  • DOMINGO VI DE PASCUA

    Poco a poco estamos concluyendo este tiempo de Pascua, y el relato evangélico de la liturgia de hoy nos sitúa ante en el núcleo de nuestra fe. Jesús continúa conversando con sus discípulos, y en esta charla, verdadero testamento espiritual, les recuerda cual ha sido el último motivo que ha guiado e impulsado su vida, el amor: «como el Padre me ha amado…». Todo comienza ahí, en lo más profundo del corazón de Dios. De Él es la iniciativa de salvación, pero ese amor divino no es algo abstracto para nosotros, tiene un rostro visible que es el de Cristo.  «Así os he amado yo», toda su vida consistió en amar sin medida, en mostrar como es el rostro del Padre, y por tanto su mandato no puede ser otro que amar con ese amor. Su misión ha consistido en…

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  • DOMINGO V DE PASCUA

    Nos sitúa el evangelio de este domingo en la tarde/noche de la última cena de Jesús. Tras anunciarles que uno de ellos le va a traicionar, Judas abandona el cenáculo. Los once discípulos han quedado impresionados y silenciosos. Es entonces cuando Jesús aprovecha para darles su última enseñanza hablada. En aquella noche, terrible y asombrosa a la vez, Jesús deja a sus discípulos lo que podemos llamar su testamento, y el relato que leemos hoy forma parte de ese testamento. Comienza hablando de una viña. El tema no puede ser más bíblico. La viña, en los profetas, era la imagen por antonomasia para designar a Israel en cuanto pueblo elegido y cuidado por Dios con amor. Pero Jesús, al presentarse como la «vid», afirma que él es esa verdadera vid; el verdadero pueblo de Dios ya no es Israel, sino la…

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  • DOMINGO IV DE PASCUA

    El cuarto domingo de Pascua es el domingo del Buen Pastor. Cuando Jesús quiere explicar a sus discípulos qué significado tiene la resurrección, no utiliza discursos de una alta elaboración teológica, sino que recurre a imágenes tomadas de la vida cotidiana, y asequibles a todos. De esta manera se presenta como la Luz del mundo, como el Pan de vida, como el Camino que lleva al Padre, La verdad y la Vida… etc. La imagen del Buen Pastor también le es útil al Señor para introducirnos en el misterio de su persona y de su misión. Lo que realmente caracteriza al buen pastor, según lo dicho por Jesús, es que da la vida por sus ovejas. El “asalariado”, en cambio, no quiere aceptar los riesgos del oficio. Trabaja solo para ganar un jornal, pero no tienen la intención de jugarse la vida porque las ovejas no son de su…

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