Comentario Bíblico Ciclo A

  • INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

    Si saliéramos a la calle y realizásemos una encuesta a la primeras personas que encontrásemos y les pidiéramos que nombrasen un pecado, lo más probable es que la mayoría de esas personas dijesen: el pecado original. Esta respuesta no deja de ser curiosa, puesto que el pecado que menos abunda en nuestra sociedad es el pecado original. Es cierto que con ese pecado venimos todos los seres humanos a la existencia pero, también es cierto, que la mayoría de los miembros de nuestra sociedad están bautizados y, por tanto, ya ha sido borrado de ellos ese pecado. Cuando hablamos de la Inmaculada Concepción de la Virgen María estamos haciendo referencia a que Dios quiso preservar de la «herencia» del pecado de Adán y Eva a aquella que sería la Madre de su Hijo. La Virgen María, a diferencia de todos…

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  • DOMINGO I ADVIENTO

    En la antigüedad, la seguridad física no estaba garantizada por el estado como lo está hoy en día. Cada uno era responsable de proteger la propia vida frente a los ataques que pudiera sufrir. Por ello, uno de los cargos de más responsabilidad que existía era la de los vigías; aquellos que, día y noche, montaban guardia en las murallas para ver si venía algún potencial enemigo y avisar al resto de la población. Hoy comienza un tiempo litúrgico nuevo; el adviento. Es tiempo marcado por el espíritu de preparación y en las palabras de Cristo que nos transmite el evangelista san Mateo, a quien leeremos durante este nuevo año litúrgico que también comienza, identifica la preparación propia de este tiempo con la vigilancia. A aquellos vigilantes se les pedía que mantuvieran su mirada atenta tanto a lo cercano como…

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  • JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

    «El final se ha anticipado al hoy» Celebramos hoy la solemnidad de Jesucristo Rey del universo. Y digo bien, Cristo es Rey, pero su realeza, cuanto menos, nos sorprende al observar su “manera” tan insólita de ser rey. Un rey para los demás, que pone su servicio a disposición de los pequeños y frágiles. Una realeza que es entrega, humildad y amor. A entender este misterio nos ayuda el evangelio que leemos, pasaje de una gran belleza, y, a la vez, de una gran exigencia. La escena nos presenta un juicio público y universal. El comienzo dice, «cuando venga el hijo del hombre»; ya no estamos a la espera, como en los evangelios anteriores, ahora se trata de presentar la vida ante el Señor. Quiere ser, pues, una especie de visión profética, en la cual escuchamos de labios del mismo…

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  • DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

    «La pierdes si no la das» La predicación de Jesús sobre cómo vivir la espera alcanza en este domingo una nueva dimensión. Comenzó con aquella invitación a estar en vela, y la parábola de hoy la completa enseñándonos que un siervo es bueno y fiel si pone por obra todo lo que su Señor le ha confiado. Nos habla de un “un hombre que se va de viaje” y reparte sus talentos entre sus siervos para que los pongan en valor. Los tres casos son significativos. Los dos primeros criados negocian y consiguen aumentar sus ganancias, uno cinco, otro dos. Pero ambos son felicitados igualmente; y es que el reino no busca quien es más productivo, sino simplemente haber puesto todo lo que uno tiene a su servicio. El tercer caso es el que no agrada a Dios, aquel que se guarda todas…

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  • DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

    «¿No se puede prestar el aceite?» Los primeros cristianos vivieron con el convencimiento de que el Señor resucitado volvería muy pronto. Pero no fue así, y poco a poco entendieron que se tendrían que preparar para la espera. Es fácil, pues, imaginar las preguntas que les surgirían: ¿Cómo mantener vivo el espíritu de los comienzos? ¿Cómo alimentar la fe sin dejar que se apague? Y recordaron esta parábola de Jesús sobre diez jóvenes, amigas de la novia, que encienden sus velas y esperan al esposo; mientras cinco de ellas eran sensatas, y se proveyeron de aceite para la espera, las necias fueron descuidadas. De esta forma el evangelio se convierte en una invitación a estar en vela para el encuentro con el Señor que puede ocurrir en cualquier momento. No es fácil esta espiritualidad de la vigilancia hoy. Por una parte, al hombre de nuestros…

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  • DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO

    «La importancia de ser último» «No hacen lo que dicen». Son palabras que hemos escuchado en personas a nuestro alrededor, y que, de alguna manera, nos alertan acerca de la importancia que tiene el testimonio. Ya Jesús dirigió estas mismas palabras a todos los que, en su época, ocupaban un puesto de responsabilidad en la comunidad, y que constituyen un “toque” de atención para los discípulos de todos los tiempos. No se trata de escandalizarse porque los cristianos seamos pecadores; en efecto, basta con ser humano para experimentar la fragilidad y sentirnos necesitados del perdón. El escándalo está en la exigencia con las faltas ajenas, mientras que con nuestra vida somos tremendamente indulgentes. Leyendo con detenimiento el evangelio de hoy encontramos hasta cuatro «vicios» que Jesús señala, y que se convierten en un faro para examinar nuestra vida. El primer…

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  • DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO

    «No es suficiente conocer las reglas para hacer música» El evangelio de hoy nos enfrenta a lo que es esencial en la manera de vivir nuestra fe. Como en tantas ocasiones, todo se desencadena con una pregunta: «Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la ley?» Es una pregunta que tenía sentido para una sociedad como aquella, que tenía una multitud de leyes y preceptos, 613, que regulaban la relación con Dios. Y sigue teniendo actualidad, pues es posible que hayamos “complicado” en gran manera nuestra fe con tanta teología y teoría, que, aun siendo necesaria, nos puede “distraer” de lo que es verdaderamente central. La respuesta ya la conocemos, cuando Jesús resume toda la Sagrada Escritura en el amor a Dios y al prójimo, lo que nos está enseñando es que el amor a Dios debe ser la respuesta del hombre…

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  • DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO

    «¿Cuál es la moneda de Dios?» Como en los domingos precedentes, las autoridades del pueblo son hoy los destinatarios primeros de estas palabras de Jesús. Las tres parábolas que escuchábamos los días anteriores (la de los dos hijos, la de los viñadores homicidas y la del banquete de bodas) son muy claras. La reacción de los dirigentes judíos es inmediata, y como están deseando comprometerlo, traman un plan, en este caso una pregunta malintencionada de si es lícito o no pagar el tributo obligatorio al Imperio Romano. La respuesta es realmente insidiosa, pues si responde que es lícito se enfrenta a la fe de Israel, que no reconoce otra soberanía que la de Dios, pero si responde que no es lícito, se sitúa contra el poder político apareciendo como un agitador. Jesús no cae en la trampa, pero tampoco la…

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  • DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

    «Un banquete lleno de sorpresas» Seguimos escuchando este domingo una parábola dirigida de un modo especial a las autoridades de Israel. Es un relato que recoge, en primer lugar, la experiencia del propio Jesús, quien vio como aquellos primeros invitados rechazaron su persona y evangelio. Pero también descubrimos una segunda lectura, a saber, los invitados al banquete hoy somos nosotros, y el texto nos hace caer en la cuenta de cómo es nuestra respuesta. Leída con detenimiento, la parábola nos depara hasta cuatro sorpresas que quiero subrayar. Un rey busca invitados para el banquete de bodas de su hijo. Desde los profetas, Israel describía la alegría de los tiempos mesiánicos como un banquete, expresión de abundancia, del compartir y la alegría, de la fraternidad y, ante todo, gratuidad. De ahí que Jesús use frecuentemente esta imagen para hablar del Reino…

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  • DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

    «Una viña que puede decepcionar» «Había una vez un propietario que plantó una viña…». Jesús, en la parábola de hoy, una vez más recurre a la imagen de la viña, tal y como hacían muchos profetas, para referirse al pueblo de Dios. Y leída con detenimiento, cada elemento de la parábola tiene su significado. El dueño de la viña es Dios que ha puesto en ella amor y esperanza. La viña, por otra parte, es su pueblo, como decíamos. Los criados enviados a recoger los frutos son los profetas, siendo los jornaleros las autoridades y dirigentes de Israel. Es evidente que el hijo se reserva a la propia persona de Jesús. Con esta parábola el Señor coloca en el banquillo de los acusados a las autoridades religiosas, que tenían la misión de cuidar la viña y se han desentendido de…

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