Escritos del Obispo
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TRES CEREZAS, por Antonio Gómez Cantero
Vino a quedarse una semana en mi casa. Necesitaba descansar, me dijo. Pasada la treintena larga, no tenía luz en la mirada, había perdido la ilusión de años atrás. La primera noche, cuando volví a cenar, habló y habló, perdiéndose en una maraña de palabras, sin orden ni concierto. “¿Qué has hecho esta tarde?”, le pregunté. “Nada, ver la tele y husmear un rato tus libros”. No estaba bien. El deseo de hablar de corazón a corazón se lo impedía no sé qué barrera interior. Al final, se hizo un resquicio de luz: “¿Me podrías dedicar un rato largo mañana para hablar?”. “Sí, pero ordena tus ideas esta noche”. Llevaba casi catorce años de sacerdote. Comenzó con el ímpetu de conquistar él solo el mundo. Pero la realidad es excesivamente tozuda y se nos olvida demasiado pronto que el Señor,…
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ALPISTE PARA BUITRES, Antonio Gómez Cantero
Cada vez más personas con las que mantengo amistad, cuando les voy a enviar un ‘WhatsApp’ veo que se han descolgado de la aplicación y han optado por teléfonos de “abuelos”. Bastantes de ellos son sacerdotes; muchas veces tengo también esa tentación. Les llamo y me explican que estaban tan enredados en las redes y, sobre todo, en la inmediatez que el día a día se les hacía insoportable hasta la asfixia. “He ganado en calidad de vida”, me dice, y cuando escucho su voz aprecio su sonrisa o la preocupación en sus palabras, no hay equivocaciones de interpretación. Un amigo me decía: “Cuando te llame por teléfono, sonríe siempre, pues se nota cuando hablas”. Buena táctica de oficina parroquial o de despacho de superiora, es un suponer. Algunos jóvenes con los que me encuentro, se niegan a decirme cuántas…
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D.O.M., Por Antonio Gómez Cantero
Viajo a Roma. Y lo normal es que aproveche un resquicio para visitar alguna iglesia de las infinitas que desconozco. Y siempre hay algo que me sorprende: un cuadro, una escultura, un mosaico, la profusión barroca aunque sea en un espacio minúsculo, un detalle, pero, sobre todo, lo que más me atrae es la simplicidad y el buen gusto en algunas de ellas. Confieso que lo que más admiro es la simplicidad y los espacios vacíos, así como el equilibrio asimétrico, que me elevan el corazón y me invitan a un estado contemplativo. Comprendo que en épocas pasadas la explosión de la abundancia, las luchas de dominación entre familias o Estados y el exceso de riquezas, propiciaban el lujo desbordante como expresión de poder, asociando el vacío con la pobreza, en todos sus rostros: material, psicológico, artístico… Para algunas personas, rellenar todo el…
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ANTONIO GÓMEZ CANTERO: «Reconducid vuestros donativos a Cáritas»
CUANTO MÁS FRÁGIL PARECE UN MIEMBRO, MÁS IMPRESCINDIBLE ES. CUANDO UN MIEMBRO SUFRE, TODOS SUFRIMOS CON ÉL. PUES TODOS FORMAMOS EL CUERPO DE CRISTO (1Cor 12, 22. 26-27). Querida comunidad diocesana de Almería. Seguimos sufriendo la desolación creada en Valencia por la gota fría. Somos los miembros de un mismo Cuerpo y les acompañamos en la medida de nuestras posibilidades. Hace una semana os escribí y vuelvo a hacerlo para que no les olvidemos. Oremos por ellos y seamos generosos con ellos. Recaudad dinero en vuestras parroquias, asociaciones, hermandades… Que los Consejos de Economía y los Equipos de Caritas parroquiales diseñen, con los sacerdotes que os acompañan, distintas maneras de recaudar fondos. Reconducid vuestros donativos a Cáritas. No es el momento de personalismos asociativos o individualistas. CARITAS es el rostro de la misericordia y la ternura de nuestro Dios con…
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DOLOR, ORACIÓN y COMPROMISO, por Antonio Gómez Cantero
Querida comunidad de la Iglesia de Almería. Estamos aún con el alma en vilo. Las fuerzas de la naturaleza han arrasado vidas humanas, nuestras casas y nuestros campos. Nos sentimos desprotegidos y sorprendidos ante tanta devastación. Hay minutos de silencio para hacer visible nuestro dolor. Como vuestro pastor os pido oración y compromiso. En primer lugar, oremos por las vidas que hemos perdido. Me siento unido a los familiares y amigos y a tanto dolor que ha generado esta situación y rezo por ellos. Es lo más importante, lo demás, el tiempo y la superación humana harán lo posible para que salgamos adelante. En segundo lugar, comprometámonos con los damnificados. Muchos han perdido su trabajo, sus casas, sus cosechas, ahora es el momento de la solidaridad, también con los empresarios y con todos los trabajadores de los invernaderos, pienso especialmente…
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DESIDIA Y DECADENCIA, por Antonio Gómez Cantero
Hace bastantes años leí el libro de Hawthorne, ‘Musgos de una vieja casa parroquial’ (1846) y quedé fascinado. El autor te sumerge, con una densa prosa, ungida de tintes poéticos, tanto por los senderos de la espiritualidad como de la superstición, de los dilemas morales y de la culpa, de la crítica social y del puritanismo. El mismo Allan Poe reconoció su magistral obra literaria (lo dicen los críticos, no yo). Esta mañana he estado en una vieja casa parroquial que ha dejado atrás sus humedades y una decoración decadente y sin alma. Ha sido reformada y decorada para acoger a madres, con hijos pequeños a su cargo, para ayudarlas a salir de esta exclusión en la que se encuentran. Una madre y sus dos niñas vienen de un asentamiento. La casa se ha transformado del abandono y de la…
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PEQUEÑOS DETALLES, por Antonio Gómez Cantero
Se llama Jesús y no llega a los cuarenta. Una fila larga serpenteaba hasta el control de los pasajeros y sus maletas. Una señora delante de él dijo con cierta parsimonia y hastío, nos llevan como ovejas al matadero. Tengo que decir que siempre ha sido mi imagen recurrente en esos momentos. Bueno, dijo Jesús, pero tenemos detrás un pastor que algo hará. No pude por menos de sonreír, y empatizar con él. En principio iré detrás de ustedes, dije. Aunque no me quedaba otro remedio pensé para mí que era una buena actitud pastoral. El comenzó a tutearme y yo también. Cómo te llamas, le pregunto, y nos dimos la mano. Y después, chaqueta, móvil, zapatos, cinturón, llaves… qué pesadez. Pita el arco, vuelta a empezar. Le ayudé a recopilar lo suyo, yo iba ligero de equipaje. Se dirigía…
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EL MOMENTO PILATOS, por Antonio Gómez Cantero
Poco después de salir el sol hecho un ojo a los periódicos digitales. Tengo la manía de leerlos por orden alfabético, uno tras otro, según están colocados sus logos en la pantalla de mi ordenador. Muchos días, los titulares me desconciertan e intento justificarlos desde la ideología política o la economía que los sustentan. A veces pienso que las páginas centrales de un periódico debían estar divididas en cuatro partes, en el centro, arriba, la foto de la noticia, bajo ella, la explicación del hecho en sí, y en los laterales dos columnas con dos miradas o reflexiones complementarias de la noticia. Es la única manera de discernir. Cada día pienso más en el cuento del elefante y los cuatro ciegos, que concebían y explicaban al animal solo desde la parte que había palpado. Y la pregunta era ¿qué es…
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GÓMEZ CANTERO: “LA ÚNICA SOLUCIÓN ES LA ACOGIDA”
Mis queridos hermanos y hermanas de la parroquia de San Juan Bautista, del “Barrio de las 200 Viviendas” de Roquetas de Mar, en Almería, España. Equipo de la Delegación Diocesana para los Migrantes y Refugiados. Señor Párroco, hermanos sacerdotes concelebrantes y mujeres consagradas, que dedicáis vuestra vida a todos los que necesitan la ternura de Dios y su justicia. Comunidad de los “Misioneros de África”, encarnados en medio de estos nuestros hermanos que vienen de las distintas naciones del continente africano. Saludo especialmente a todas las personas que nos veis en “Le Jour du Seigneur” por medio de FRANCE2 TV, para todos los pueblos francófonos. ______________________________________________________ El Evangelio de hoy termina con una firme convicción: “Dios lo puede todo” y no lo olvidemos, el poder de Dios es el AMOR. La mayoría de vosotros, que venís de muy lejos, sentíais…
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EL AMOR PRIMERO, por Antonio Gómez Cantero
Sus padres no sabían qué le podía estar pasando. Estaba sin ánimo, viviendo en una rutina desesperanzada, con una especie de desgana que le impedía mantener la felicidad de años atrás. Un profesor de universidad me comentaba que me extrañaría de la cantidad del alumnado que necesitaba de psicólogos o psiquiatras. Como si no existiera un horizonte que les pudiera ilusionar y animar a seguir luchando. Esta misma tarde me decía un joven que terminó la universidad hace dos años: de mis siete amigos, solo dos hacemos lo que realmente nos gusta. El resto ha buscado cómo vivir mejor y no tanto realizarse. Me he quedado pensativo. Me doy cuenta que parecido a esto también pasa en algunas de nuestras comunidades cristianas. Pierden la fuerza, el gozo, y se quedan mortecinas, apalancadas en una triste inconsciencia. En estas últimas décadas…
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