Comentario Bíblico Ciclo C

  • DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

    Tres palabras para pensar y vivir: camino, lepra y libertad. El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús en una actitud muy propia de él; iba caminando. El caminar de Jesús no es simplemente la actividad que sirve para desplazarse de un lugar a otro. Es la acción exterior que manifiesta la actitud interior de Jesucristo de asumir plenamente la voluntad del Padre Dios. En nuestro caso, la vida es ese camino en que se nos abre la posibilidad de aceptar la voluntad de Dios como objetivo vital principal. A diferencia de lo que ocurre con las propuestas de este mundo, la oferta de Dios de vivir según su plan no elimina nuestra libertad, es más, la exige por completo. Dios no busca ocultarnos nada, ni siquiera cuando en nuestro horizonte vital se presenta la cruz, como en el…

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  • DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

    ¿Seremos capaces de ir a donde nos lleve la fe? El evangelio de hoy recoge una petición de los discípulos a Jesús: «auméntanos la fe». No debió ser una petición que hicieran una sola vez, puesto que en otros fragmentos de los evangelios también aparece recogida. Lo que podríamos preguntarnos es qué están pidiendo exactamente los apóstoles a Jesús. ¿Quieren conocer y comprender mejor la realidad íntima de Dios? No. Los apóstoles no buscan un mejor conocimiento, sino la capacidad de poder repetir en sus vidas aquella actitud vital que día a día apreciaban en Jesús; ser capaz de amar la voluntad de Dios, sea cual sea, y cumplirla en la vida. Comprender la fe sólo como un incremento de conocimiento o la ausencia de dudas racionales, es un empobrecimiento de este don de Dios. La fe ha de entenderse,…

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  • DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

    Ni aunque resucite un muerto… cambiaremos «¿Dónde está tu hermano?» Esta es la pregunta que según el libro del génesis hace Dios a Caín cuando ya había dado muerte a su hermano. Con esa pregunta Dios está manifestando la corresponsabilidad que todo ser humano tiene respecto de los demás por el hecho de compartir la condición humana. Esa corresponsabilidad es mayor para los que nos llamamos seguidores de Cristo. El evangelio de san Lucas nos presenta la situación de dos hombres: el rico Epulón y el pobre Lázaro. La parábola utilizada por Jesucristo nos habla de un hombre enfermo, pobre y hambriento. También nos presenta a otro hombre rico, que vestía bien y tenía buena vida. La parábola no debe leerse como una condena por parte de Jesús de las riquezas materiales, ni de las cosas buenas que dichas riquezas…

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  • DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

    ¿Es posible comprar el cielo? Cuando he tenido la oportunidad de contemplar alguna de las magníficas pinturas que realizó Goya, siempre he experimentado la misma sensación de desasosiego; intuir que lo verdaderamente importante está más allá de la apariencia de la escena tal y como aparece. He de admitir que cada vez que he leído esta parábola del administrador infiel he experimentado una sensación muy parecida. Cuando aquel hombre, según la parábola, fue descubierto en sus hurtos y advertido por el dueño de su despido, en lugar de pedir perdón y buscar la simpatía de su jefe, volvió a incidir en lo que estaba haciendo y con malas artes y engaños, trató de asegurarse un futuro tranquilo. Pero lo que más intranquilidad me producía son las palabras de Jesús: «Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte,…

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  • DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

    Del estómago vacío al corazón lleno «En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…», «Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera…», «Hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana…» Algunas palabras como estas nos retrotraen a momentos, lugares, compañía de personas… que desencadenan en nuestra mente y corazón multitud de sentimientos. Igual ocurre cuando escuchamos las palabras: «Un padre tenía dos hijos…». Sin embargo, también puede darse un peligro; caer en la tentación de la actitud de desconexión de aquel que vuelve a escuchar algo que ya conoce. Superando esa tentación, es bueno dejar resonar la descripción que Jesucristo hace de Dios Padre. Porque lejos de una presentación idealista y aislada de la realidad de Dios, Jesús lo presenta a partir de la íntima…

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  • CORPUS CHRISTI

    «Esto es mi cuerpo… Esta es mi sangre» En un mundo que se mueve a toque de mensajes, la capacidad de resumir grandes ideas en pocas palabras, es una cualidad especialmente valorada. La tradición de la Iglesia comprendió hace muchísimos años que ser capaz de destilar grandes reflexiones en pocas palabras, era un esfuerzo que merecía la pena a la hora de transmitir las verdades de la fe. Prueba de ello son aquellos catecismos que a través de breves preguntas y respuestas concisas, transmitieron las grandes verdades de fe. En aquellos catecismos se preguntaba: «¿Quién está en la Sagrada Forma tras las palabras de la consagración?». La respuesta era: «Jesucristo, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad». Estas palabras transmitían, sintéticamente, la verdad de la Encarnación del Hijo de Dios y su obra salvífica en favor de la humanidad. Con…

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  • SANTÍSIMA TRINIDAD

    «Padre, Hijo y Espíritu Santo» Cuando hacemos memoria de la predicación de Jesucristo, es fácil pensar que su enseñanza se presenta siempre de una manera rotundamente explícita. Es cierto que esta claridad de la enseñanza de Jesús se manifiesta en relación a la manera en que los cristianos debemos recorrer nuestra vida si queremos llamarnos, en verdad, discípulos suyos. Sin embargo, la predicación de Jesús, cuando habla del misterio de Dios mismo, aparece solo como indicación e invitación al descubrimiento personal, más que como exposición clara y distinta del misterio de Dios. Jesucristo nos ha abierto una rendija en la verdad sobre Dios. A través de ella, podemos vislumbrar la intimidad de Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta manera de proceder de Jesús al hablarnos de Dios, no busca crear ningún tipo de incertidumbre en el cristiano,…

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  • PENTECOSTÉS

    «Ven, dulce Huésped del alma» Por naturaleza, los seres humanos tendemos a acostumbrarnos a los ritmos habituales. Por eso, cuando se produce una interrupción de esa cadencia, es igual que cuando suena una alarma del móvil; nuestra atención se centra en esa llamada de atención. En este domingo tan especial, después de la «segunda lectura», no se entona el canto del «Aleluya», tan propio de este tiempo pascual, sino que se canta o proclama un bellísimo himno en forma de poesía. Es lo que se conoce como «secuencia». Esta «interrupción» del ritmo habitual de la proclamación de los textos de la Palabra de Dios en la celebración de la misa, significa que nos encontramos en un día muy especial. Hoy es Domingo de Pentecostés. Final de la fiestas de Pascua y conmemoración del momento en que Dios Padre, por medio…

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  • ASCENSIÓN DEL SEÑOR

    «Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» Se suele decir que una imagen vale más que mil palabras. No obstante, la palabra que explicita la imagen, es especialmente importante en la solemnidad de la Ascensión que hoy se celebra. Por ello, hay dos palabras sobre las que debemos detenernos: «subir» y «cielo». El leguaje humano, aún siendo muy rico, se ve limitado cuando tiene que hablar de Dios. Para ello, hay que recurrir a los elementos que tiene, lo que implica que, a veces, las palabras sean ambiguas. Así, cuando el evangelio nos dice que Jesús «subió» al cielo, no está haciendo referencia a la nueva ubicación de Cristo Resucitado, sino a la vuelta de Jesús a la gloria de Dios en la que se encontraba antes de la encarnación. Pero ahora, lo hace en…

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  • DOMINGO VI DE PASCUA

    «La verdadera paz» El denominado «discurso de despedida» del evangelio de san Juan, del que estamos escuchando distintos fragmentos a lo largo de estos domingos de Pascua, puede considerarse como un último esfuerzo, por parte de Jesucristo, para instruir a los apóstoles. Precisamente por la urgencia del momento que está viviendo Jesús; la inminencia de la Pasión, su enseñanza aparece muy condensada y densa. De ahí, que uno de los anuncios que hace Jesús en el evangelio de hoy, sea especialmente útil. Jesucristo anuncia a sus apóstoles que la comprensión de todo lo que Él les ha transmitido, necesita tiempo. Además, es necesaria la asistencia misma de Dios. Por eso, Jesús Resucitado, cuando vuelva al Padre, enviará al Espíritu Santo. Será el Espíritu Divino quien guíe a los apóstoles al conocimiento cierto de todo lo que Jesús les ha enseñado…

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