La Hermandad del Silencio y Cáritas de San Agustín buscan cien mecenas para apoyar a mujeres víctimas de trata
La campaña destinará las aportaciones al Proyecto Emaús de las Adoratrices, que ofrece acogida y acompañamiento integral a mujeres que quieren comenzar una nueva vida

La Hermandad del Silencio y Cáritas Parroquial de San Agustín, en el barrio almeriense de Alfareros, han puesto en marcha una nueva iniciativa solidaria que este año dirige su mirada hacia las mujeres víctimas de trata y explotación sexual. El objetivo es conseguir al menos cien mecenas que realicen una aportación única de 30 euros.
La recaudación irá destinada al Proyecto Emaús de las Adoratrices, una iniciativa que trabaja con mujeres que han sufrido situaciones de prostitución, trata y explotación sexual. El proyecto ofrece apoyo residencial y atención integral, proporcionando un espacio seguro desde el que puedan iniciar un proceso de recuperación y avanzar hacia una vida autónoma.
La atención no se limita a proporcionar un lugar donde vivir. Las Adoratrices cuentan con una red de servicios sanitarios y laborales, programas de inclusión social y un equipo interdisciplinar que acompaña a cada mujer de manera individualizada. Además, desarrollan una intervención integral que busca favorecer su autonomía, respetando en todo momento su dignidad, libertad y proceso personal.
Con esta campaña, la Hermandad del Silencio y Cáritas de San Agustín continúan una línea de compromiso solidario que en años anteriores ya se ha dirigido a otras necesidades sociales. En esta ocasión, la propuesta quiere sumar pequeños gestos para hacer posible algo mucho mayor: ofrecer una oportunidad real de comenzar de nuevo a mujeres especialmente vulnerables.
Quienes quieran convertirse en mecenas pueden realizar una aportación única de 30 euros mediante transferencia bancaria a la cuenta de la parroquia de San Agustín:
IBAN: ES33 3058 0092 9527 2001 7457
Titular: Parroquia de San Agustín
Concepto: DNI del donante, para poder acceder a la correspondiente desgravación fiscal.
Una iniciativa sencilla que vuelve a recordar que la solidaridad de una comunidad puede convertirse, para quien atraviesa una situación especialmente difícil, en una puerta abierta hacia una nueva vida.





